Algunos padres se alarman si su hijo elige jugar a la cocina en vez de hacer jueguitos con una pelota, o les parece raro sí su hija prefiere jugar con una caja de herramientas en lugar de elegir una muñeca.
Estos estereotipos que diferencian qué juguetes son los adecuados según el sexo son retrógrados si tenemos en cuenta que la sociedad actual no es la misma que hace treinta años atrás.
Hoy en día afortunadamente, la mujer no solo se ocupa de los quehaceres del hogar, en muchos casos también estudia y trabaja, y los hombres, además de trabajar, también cambian pañales y ayudan a los niños con las tareas escolares.
Entonces, si tenemos en cuenta que cuando un niño juega imita todo que hacen los adultos (los roles que ven en casa, en la escuela) y reproduce situaciones, no debería resultar tan extraño ni alarmante ver a un niño jugando con una muñeca o a una niña con un camión volcador.
Los juguetes deben poder ser empleados por ambos sexos indiferentemente. No debemos poner límites ni restricciones a la actividad lúdica de los niños porque el juego debe ser libre y espontáneo y porque ¡LOS JUGUETES NO TIENEN GÉNERO!