Orientación ¿Vocacional? en la Adolescencia
Ninguna de nuestras elecciones puede separarse de aquello que forma parte de nuestra identidad, de nuestro ‘Yo’. Cada vez que elegimos imprimimos en cada elección la impronta de nuestra personalidad.
Y a la hora de elegir, en términos laborales, mucho se escucha nombrar la palabra ‘VOCACIÓN’. Pero, ¿de qué hablamos, cuando hablamos de ‘Vocación’…?
La palabra “vocación”, derivada del latín ‘vocatio’, significa ‘llamado’… Aquello para lo que estamos llamados a ser.
Ahora, debemos entender que la vocación, lejos de ser algo preciso y espontáneo, es una construcción que realiza el ser humano y que implica un proceso complejo, que tiene su inicio en la infancia y que está atravesado por una multiplicidad de experiencias, motivaciones y valores.
¿Qué buscamos cuándo nos indagamos por nuestra vocación?
Buscamos posibilitar la realización personal del ser humano. Que esta búsqueda de la identidad profesional permita aflorar el “ser creativo” de cada uno, conjugando los intereses profesionales con las aficiones personales.
Cuando elegimos en términos laborales, no solo estamos eligiendo una carrera, oficio o empleo, estamos armando un PROYECTO DE VIDA. Así de importante.
La psicoanalista A. Aberastury y el doctor Nobel, dos prestigiosos profesionales que se dedicaron al tratamiento de niños y adolescentes, han definido como “Síndrome de la Adolescencia Normal”, a una serie de conductas que aparecen en la adolescencia y que implican un proceso de maduración en el sujeto que transita esta etapa. Conductas que son consideradas normales en el etapa adolescente y que fuera de este periodo vital serían consideradas patológicas.
Sabemos que la adolescencia es una de las etapas más importantes en la constitución de las personas. Constituye un estadío vital en el que se producen cambios muy acelerados y significativos que llevan a la aparición de los rasgos de la adultez. Todo este proceso se encamina a la construcción de la propia identidad, que sin dudas es la tarea más importante del adolescente.
En esta búsqueda aparecen entonces una serie de conductas típicas, a las que se hace referencia cuando hablamos del Síndrome de la Adolescencia Normal y que veremos a continuación:
· Búsqueda de sí mismo y de la identidad
· Tendencia grupal
· Necesidad de intelectualizar y fantasear
· Crisis religiosas
· Desubicación temporal
· Evolución sexual desde el autoerotismo hasta la autoeroticidad
· Actitud social reivindicatoria
· Contradicciones sucesivas en todas las manifestaciones de la conducta
· Separación progresiva de los padres
· Constante fluctuaciones del humor y del estado de ánimo
Ante este panorama, debemos entender a la adolescencia como un periodo de crisis, crisis en el sentido de un proceso de cambio que implica una transformación, en el pasaje hacia la vida adulta.
Los jóvenes que están transitando este proceso sienten confusión y es esencial que como adultos podamos estar dispuestos a acompañarlos, a guiarlos, a escucharlos, a involucrarnos...