¿QUÉ ES EL OBJETO DE ESTUDIO?
La construcción del objeto de estudio parte de la intuición del investigador, que puede nacer de una observación (una realidad), del interés, del deseo de aprender o ampliar conocimientos, debe ser específico, relevante y pertinente que permita definir, delimitar y conceptualizar una situación específica. Un objeto de estudio puede ubicarse en distintos contextos como son los académicas y escolares. Ejemplos de contextos escolares son: La cultura, las creencias, las normas, las regulaciones, la didáctica, la evaluación y la convivencia.
La justificación del objeto de estudio argumenta la importancia de realizar la investigación desde las perspectivas teórica, práctica y social. Responde preguntas como: ¿Qué vacío en el conocimiento llena esta investigación? ¿Qué impacto tendrá en su campo o en la sociedad?
Debe incluir:
Importancia teórica:
¿Cómo contribuye al desarrollo del conocimiento en el área?
Ejemplo: Si no existe literatura suficiente sobre un tema emergente, la investigación llenará ese vacío.
Relevancia práctica:
¿Qué problemas prácticos puede solucionar el estudio?
Ejemplo: Una investigación sobre métodos pedagógicos puede ayudar a mejorar la enseñanza en contextos específicos.
Impacto social:
¿Cómo beneficia a la comunidad, sociedad o grupo en particular?
Ejemplo: Un estudio de salud pública puede orientar políticas que beneficien a una población vulnerable.
Originalidad:
¿Qué hace único este estudio respecto a investigaciones previas?
Builes Roldán, U. y Manrique Tisnés, H. (2018). Aspectos lógicos del pensamiento intuitivo. Arbor, 194(788). https://arbor.revistas.csic.es