En marzo de 2023 apareció publicada una noticia en prensa que alertaba sobre el alarmante incremento de las agresiones sexuales grupales cometidas por menores, algunas de ellas, a manos de menores de 14 años. Esa noticia aparecía acompañada de una ilustración de J.M. Nieto que me dejó tremendamente impactada: un grupo de niños, con cabeza de lobo, intoxicados por el consumo de pornografía, no eran capaces de identificar la violencia sexual. Esta fue la idea que inspiró este trabajo, grupos de menores, nacidos entre 2010 y 2020 –Generación Alfa-, que organizados como manadas, cometen delitos contra la libertad e indemnidad sexual, de manera impune, en un contexto marcado por la falta de empatía hacia mujeres y niñas y la deshumanización y cosificación de las mismas.
Así, surgió la gran pregunta en torno a la que gira nuestro trabajo, ¿quiénes son los responsables de educar a los menores en este nuevo contexto donde las TRIC y la falta de una educación afectivo-sexual determinan su concepto de relación y práctica sexual?, ¿dónde queda el papel educativo y socializador de la Familia y la Escuela?. Manadas Alfa es una respuesta a esta pregunta y responde a la formulación de una sencilla hipótesis: en una sociedad donde la única fuente de información que tienen los menores sobre sexualidad es la pornografía mainstream, consumida a través de sus dispositivos móviles, ¿qué concepto, mirada, roles y actitudes desarrollarán sobre las relaciones y prácticas sexuales? . El corto da una respuesta dramática y difícil de asimilar que, por desgracia, aparece reflejada cada día en los medios de comunicación así como en las estadísticas de las diferentes instancias públicas, nacionales e internacionales, que cuantifican el inasumible incremento de los delitos contra la libertad sexual a cargo de menores.