En esta página se encontrarán algunos de los registros fotográfico, videográficos e información adicional de las especies de mamíferos que habitan en la Universidad de Antioquia en la ciudadela universitaria de Medellín (CUM) y en la ciudadela universitaria de Robledo (CUR)
Las zarigüeyas tienen una amplia distribución dentro del Área metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA) y fueron registradas en ambos campus de la UdeA. En el campus principal se han reportado dos adultos, uno fue un macho lastimado, el cual fue entregado a las autoridades ambientales de AMVA y otro fue fotografiado en un árbol del bloque 4 por Omar González de Servicios Generales. En la sede de Robledo se han avistado por los trabajadores de seguridad y limpieza y se han reportado cuerpos de zarigüeyas muertas. Además, en ambas ciudadelas se registraron crías de zarigüeyas.
Las crías son pequeñas de color negruzco, con la cabeza más clara y marcas faciales más nítidas. Las orejas de las crías son negras con puntas blancas o son de color semejante a los adultos. Según las características que se observan en el video es probable que las crías encontradas en la CUM tengan de 8 a 9 semanas de edad y la cría que fue fotografiada en la CUR de 10 a 12 semanas de edad. El periodo de gestación de una zarigüeya es muy corto (10 a 13 días); pasado este tiempo llegan a nacer hasta 20 crías que migran hacia el marsupio donde continúan su desarrollo fijándose a un pezón por 90 a 120 días. Dado que la hembra solo tiene un número determinado de pezones (esto varía según la especie), este es el número máximo de crías que pueden sobrevivir. Estas son destetadas entre los 90 y 108 días después del nacimiento. Al salir del marsupio son completamente independientes y empiezan su vida solitaria.
Como parte de este trabajo, instalamos dos cámaras trampa en el campus de Robledo. Las cámaras trampa son dispositivos automatizados que detectan el movimiento o la temperatura de un animal y graban o toman fotografías de este. Esta herramienta ha permitido detectar especies sigilosas o de hábitos nocturnos que son difíciles de registrar mediante otros métodos de muestreo. También han sido de gran utilidad para conocer patrones de actividad de las especies, estimar abundancia y densidades poblacionales sobre todo de los grandes carnívoros.
Las cámaras se pusieron por el área del campus que colinda con el cerro El Volador, donde se habían avistado anteriormente los zorros. Encontramos lo que posiblemente era una letrina de los zorros, les pusimos un cebo con comida de gato y logramos capturarlos en varias fotografías y videos.
En estos registros se puede observar que este grupo de zorros está conformado por 3 individuos, los cuales se ven atraídos por el cebo y se acercan a alimentarse. Este tipo de registro podría ser útil para estudiar el comportamiento de esta especie, sus patrones de actividad y la dinámica de la población.
El proyecto “La conservación del Tití Gris, un reto de ciudad” comenzó en el 2017 cuando se decidió intervenir al grupo de titíes que habitaban la UdeA. Este grupo se encontraba en el campus desde antes del 2010 (profe estuve buscando y en un documento del 2004 de corantioquia, no se habían registrado en la ciudad de Medellín, entonces creería que el grupo llego entre el 2005 y el 2010 más o menos) y a partir de este año los individuos del grupo dejaron de reproducirse y comenzaron a morirse. En el año 2013 se realizó un muestreo por un año del grupo de titíes de la universidad y encontraron que el campus les otorga un hábitat idóneo que proporciona los requerimientos para mantenerse en términos de alimento y espacio. Por lo tanto, en el 2017 se comenzó a gestionar el proyecto “La conservación del Tití Gris, un reto de ciudad” como plan piloto de un programa de conservación de fauna silvestre en un ambiente urbano donde se dan las condiciones para que estos monos habiten. El proyecto dio inicio como tal con la incorporación de 4 titíes al grupo que habitaba la universidad en el 2018. El grupo estaba conformado por 3 titíes rescatados y rehabilitados del tráfico de fauna, una pareja adulta, una hembra juvenil no emparentada y una hembra nacida en cautiverio.
El proceso de liberación constó de cuatro fases: La fase uno fue la rehabilitación y la conformación del grupo que fue incorporado. La fase 2 consistió en llevar a los titís nuevos a una plataforma de liberación con doble sistema de encierro para evitar que los dos grupos de titíes se fueran a agredir y para que el grupo se adaptara al nuevo entorno. Les proporcionaron los frutos que encontrarían en el campus y les acercaron serpientes, perros para inducirles reacciones negativas y que se adaptaran a los posibles escenarios que iban a enfrentar en la universidad. La siguiente fase fue capturar a los titíes residentes y encerrarlos para poder liberar a los encerrados y así permitir que los nuevos explorarán el entorno sin la prisión del grupo residente y estos cedieran un poco el territorio, para este momento el grupo viejo estaba conformado solo por 2 individuos adultos. La última fase fue liberar a todos los integrantes de ambos grupos al tiempo y evaluar su comportamiento. Al comienzo una agresión, pero el grupo se conformó y quedo un grupo de 6 individuos. Desde entonces ha habido un cambio en la conformación del grupo. En la actualidad se tiene un grupo de 6 individuos; 2 adultos y 2 sub adultos (Ricardito, Cocoa, Brownie, Vainilla) y 2 mellizos que nacieron en septiembre del 2020.
Este proyecto es posible gracias al Área Metropolitana del Valle de Aburrá quien fue el encargado de gestionar la plataforma de liberación y proporcionar los cuidados veterinarios que han requerido los monos titíes, CORPOCALDAS entidad especializada y encargada del proceso de rehabilitación de los titíes y finalmente la Universidad de Antioquia escenario donde se desarrolla el proyecto, en el cual se monitorea el comportamiento del grupo y se lleva a cabo el proceso de educación y sensibilización con la comunidad, para que se apropien y conozcan la fauna silvestre.