La producción de alimentos está pensada para un mercado global en el que muchas personas, incapaces de adquirirlos, quedan al margen del sistema, condenadas a sufrir hambre. Según la FAO 854 millones de personas están subalimentadas en el mundo. De éstas, 820 millones se encuentran en países en vías de desarrollo. Cada año mueren demasiados niños y niñas menores de cinco años a causa del hambre. El derecho a la alimentación es un derecho fundamental porque está basado en el derecho a la vida en condiciones dignas. Desde este eje queremos profundizar en este tema, que nuestro alumnado sea consciente de los problemas que se generan debido a una falta de alimentos y que valoren lo que tienen.
Además de la crisis mundial de alimentos que estamos viviendo hay países que atraviesan crisis humanitarias derivadas de conflictos armados. Creemos que es necesario conocer esta realidad y que existen programas de asistencia o ayuda alimentaria para asegurar que la población acceda a alimentos y nutrientes adecuados y en cantidad suficiente que complementen nutricionalmente su dieta habitual, focalizados especialmente en la población infantil y mujeres embarazadas. Tal como se recoge en los Principios Rectores sobre la Extrema Pobreza y los Derechos Humanos, la alimentación adecuada es indispensable para la salud, la supervivencia y el desarrollo físico e intelectual, y es una condición previa para la integración social, la cohesión social y la vida pacífica en la comunidad. La falta de soberanía alimentaria compromete la autonomía y la dignidad. Las personas que viven en la pobreza suelen tener un acceso limitado a alimentos adecuados y asequibles, o a los recursos que necesitan para producirlos o adquirirlos.
Un nuevo personaje sale de la Chistera. Es amigo del Sr. Picero y se llama Semi. Semi es una semilla viajera por lo que ella será la encargada de seguir guiándonos por nuestra aventura, pero ¿necesita pasaporte o se deja llevar por el viento?
Nuestra nueva amiga llega a nuestro colegio desde Mali. Éste es un país que se encuentran en situación de extrema pobreza y con una alta vulneración de derechos, especialmente en lo referente al Derecho Humano a la Alimentación, lo que se refleja en los indicadores de desnutrición infantil más preocupantes del país (45% de desnutrición en niños y niñas menores de 12 años) y elevados índices de anemia (61% de anemia en niños y niñas menores de 12 años), agudizado por los conflictos que atraviesa el país y la agresividad del cambio climático. La economía de estas comunidades depende principalmente de la agricultura de subsistencia y la ganadería, pero se ve afectada por la escasez de alimentos, enfermedades animales y la falta de infraestructura. También hay muchos niños y niñas que deben dejar la escuela e ir a trabajar para ayudar con la economía familiar. Pero no sólo nos hablará de Mali, sino de la situación que conoce de otros países y de otras semillas amigas: El Salvador, Guinea Bissau, Guatemala, etc.
OBJETIVO
Sensibilizar sobre los problemas actuales relacionándolos con las causas que provocan hambre y pobreza, sobre todo aquellas derivadas de la mala alimentación y/o desnutrición.