Por el Salto de los Colts
Los Indianapolis Colts ya tienen su primera plantilla de 53 jugadores para la temporada 2026. Después de los últimos cortes, la franquicia ha configurado un roster que deja varias decisiones significativas y permite empezar a dibujar cómo será el equipo que salte al campo durante las primeras semanas de competición.
Eso sí, el calificativo de “inicial” es importante. Los Colts todavía pueden realizar movimientos en los próximos días mediante el sistema de waivers, por lo que esta plantilla de 53 jugadores podría no ser exactamente la misma que comience la temporada regular.
Pero, a falta de posibles incorporaciones, estas son las principales conclusiones que deja la construcción del roster.
La decisión en la posición de quarterback era una de las más importantes de este verano y los Colts han optado finalmente por mantener a Daniel Jones, Anthony Richardson y Riley Leonard.
La presencia de tres quarterbacks no es, por sí sola, una sorpresa, pero sí confirma la continuidad de Anthony Richardson dentro de la plantilla pese a que Daniel Jones parte como el jugador que liderará el grupo. Riley Leonard, por su parte, ha conseguido asegurar su lugar en el roster de 53 jugadores.
Los Colts comenzarán así la temporada con dos antiguos titulares de primera ronda y un quarterback joven en desarrollo. Una composición poco habitual que mantiene abierta una de las historias más importantes de la temporada en Indianapolis.
Los Colts han decidido mantener seis receptores: Keenan Allen, Josh Downs, Alec Pierce, Ashton Dulin, Deion Burks y Laquon Treadwell.
La principal conclusión es que Indianapolis ha preferido mantener profundidad en una posición que durante buena parte de la offseason parecía necesitar una incorporación veterana. La llegada de Keenan Allen cambia por completo el techo del grupo, mientras que Downs y Pierce mantienen un papel fundamental dentro del ataque.
Sin embargo, las últimas plazas también dejan su propia historia. Deion Burks y Laquon Treadwell han conseguido entrar en el roster, mientras que Ashton Dulin vuelve a demostrar el valor que tiene dentro de la organización, especialmente por su aportación en equipos especiales.
Si hay una posición que define la construcción de este roster es la línea defensiva. Los Colts han reservado 11 de las 53 plazas para jugadores del front defensivo.
DeForest Buckner y Grover Stewart continúan siendo los grandes nombres en el interior, mientras que Laiatu Latu encabeza un grupo de pass rushers en el que también aparecen Arden Key, Adetomiwa Adebawore, Caden Curry, George Gumbs Jr. y Jaylahn Tuimoloau.
Mantener tantos jugadores en esta posición es una declaración de intenciones. Los Colts han apostado por acumular profundidad y versatilidad en el front, conscientes de la importancia de mantener frescos a sus jugadores y generar presión durante los cuatro cuartos.
También es una de las grandes oportunidades para varios jóvenes. Curry, Gumbs Jr. y Tuimoloau han conseguido superar los últimos cortes y tendrán ahora la oportunidad de demostrar que pueden aportar algo más que profundidad.
La defensa también presenta una interesante distribución en la secundaria, con cinco cornerbacks y cuatro safeties.
En el grupo de cornerbacks destacan Sauce Gardner y Charvarius Ward, dos de los nombres más importantes de la unidad, acompañados por Jaylon Jones, Justin Walley y Johnathan Edwards.
En safety, Cam Bynum, Jonathan Owens, AJ Haulcy y Hunter Wohler completan un grupo en el que los Colts tendrán que definir con claridad sus roles y rotaciones.
La construcción de la secundaria, especialmente tras la inversión realizada durante la offseason, será uno de los aspectos más interesantes que seguir durante las primeras semanas.
En ataque, los Colts han mantenido nueve jugadores de línea ofensiva. Quenton Nelson y Bernhard Raimann siguen siendo los nombres de referencia, mientras que Tanor Bortolini, Matt Goncalves y Jalen Travis forman parte de un grupo joven que tendrá un papel importante en la evolución de la unidad.
La profundidad también ha permitido a Indianapolis mantener a jugadores como Jalen Farmer, Dalton Tucker, Sedrick Van Pran-Granger y Luke Tenuta.
La composición del roster sugiere que la versatilidad será especialmente importante. Varios de estos jugadores pueden ocupar diferentes posiciones y eso permitirá a los Colts cubrir posibles bajas sin necesidad de reservar demasiadas plazas para especialistas de una única posición.
Los Colts han completado el primer gran paso de la construcción de su plantilla, pero los próximos días todavía pueden traer novedades.
El equipo ha dejado claro que este es únicamente su roster inicial y cualquier reclamación a través de waivers podría provocar nuevos movimientos. Por eso, aunque estos son los 53 jugadores que han sobrevivido al último corte, todavía no es definitivo que todos ellos formen parte del equipo cuando comience la temporada.
Por ahora, la fotografía que deja Indianapolis es bastante clara: tres quarterbacks, profundidad en el cuerpo de receptores y una apuesta decidida por reforzar el front defensivo.
El roster está definido. Ahora comienza el trabajo de convertir esos 53 nombres en un equipo competitivo.