Catequesis segunda semana, febrero 2024
Empecemos recordando un poco sobre el Carisma de la Orden de los Predicadores...
Como ya se ha hablado en otras ocasiones, la Orden de Predicadores (OP) es un carisma más en la Iglesia Católica, según el catecismo de la Iglesia Católica en el numeral 799, se menciona que los carismas “son gracias del Espíritu Santo, que tienen directa o indirectamente una utilidad eclesial; los carismas están ordenados a la edificación de la Iglesia, al bien de los hombres y a las necesidades del mundo.”
Los carismas se pueden vivir a nivel individual, pero en el caso de la OP se vive de forma comunitaria, así como los Jesuitas, Carmelitas, Salesianos, etc. Es importante mencionar que cada uno es diferente y tiene sus particularidades. Generalmente, cada uno está inspirado en su fundador y los miembros de estos, podemos decir, grupos, se inspiran en ellos a vivir esta forma específica que fue inspirada por el Espíritu Santo, para la edificación de la iglesia.
Respecto a la Orden de Predicadores, que, como sabemos fue fundada por Santo Domingo de Guzmán, el Espíritu Santo inspira en él, la necesidad de formar una Orden Religiosa enfocada a la Santa Predicación, pero con un fin especifico, que es ayudar a la Salvación de las almas.
En el tiempo que se funda la OP se tenía una gran necesidad de evangelización, por diversas razones (que no son objetivo de esta catequesis explicar) la Iglesia Católica no estaba atendiendo adecuadamente a sus miembros y un grupo de herejes atraía mucho a las personas y prácticamente los alejaba más de la iglesia, hasta el punto de ser parte de estas herejías.
Santo Domingo, al ver la necesidad que existía, decide junto a su buen amigo el Obispo Diego de Osma, comenzar a formar predicadores para atender al pueblo de Dios, pero también que fueran testimonio de una vida inspirada por Cristo, con mucha sencillez, con mucha humildad, pero con mucho amor y cercanía a todos.
Desde el inicio de la OP, Santo Domingo se da cuenta que su carisma puede ser vivido por todos, es decir no solo por religiosos o religiosas, sino que también por laicos que pueden ayudar a esta misión de predicación y por eso hasta el día de hoy, en la Orden de Predicadores se puede observar que de forma directa apoyan Frailes, Religiosas o Hermanas y Fraternidades Laicales, y también de forma indirecta muchos más asumen el carisma como una forma de vida, ya sea como asociaciones religiosas, comunidades, cofradías, etc.
Ya para ir entrando en nuestro tema para apoyar a esta salvación de las almas, en la OP se puede decir que se viven cuatro pilares, o que son los más relevantes y que son fundamentales para cualquiera que asume este carisma, estos pilares son:
1. Vida comunitaria
2. Contemplación
3. Estudio
4. Predicación
Presiona el siguiente botón para aprender más de cada uno de ellos.