explorando lo esencial
Un cursillo para jóvenes unificacionistas
Del 28 de abril al 1 de mayo 2017 · Manantial del Corazón, Madrid
Un cursillo para jóvenes unificacionistas
Del 28 de abril al 1 de mayo 2017 · Manantial del Corazón, Madrid
Mirar nuestras vidas tal cual son, con sus grietas e imperfecciones, también con su luz propia, no significa renunciar a ideales, ni tampoco renunciar a cultivar la compasión. Quizás fue la conclusión esencial a la que llegamos.
O tal vez fuera redescubrir qué importante es tener un tiempo para compartir por lo que pasamos, sin juzgar ni ser juzgados, de recordar que no tenemos todas las respuestas, y de explorar lo que significa vivir un camino juntos.
Tres bloques de temas amplios -vida personal, familia y comunidad-, doce presentaciones y testimonios, veintinueve preguntas, unos treinta participantes de edades entre 18 y 35 años, y varios niños y bebés trajeron una atmósfera abierta y relajada para hablar de las experiencias que compartimos, de las dificultades con las que nos encontramos, y de las cosas que construyen nuestra vida.
“Sé amable, pues cada persona que encuentras está librando una dura batalla.” Sin saberlo, parecía que este pensamiento sostenía secretamente todas nuestras conversaciones. Y más aún porque muchos somos también amigos, sabemos de la vida del otro, por lo que estaban pasando.
Quizás mientras explorábamos lo esencial intuimos que la fuerza de una comunidad no está en tener líderes carismáticos y grandes conferenciantes, sino en las conversaciones que se producen en ella: conversaciones sinceras capaces de sanar heridas, de generar esperanza; de aprender juntos a ver las dificultades no sólo como obstáculos, sino también como bendiciones; de dejar ir lo accesorio y retener lo importante, ese algo que es difícil de expresar sólo con palabras, algo que ocurre entre nosotros, o como decía el Padre: “algo así como el origen, la fuente, Dios”.
Quizás explorando lo esencial encuentro encontramos las semillas del futuro, de la vida que juntos construimos.
Gracias a todos los que hicisteis posible estos descubrimientos.
El staff del cursillo - Carlos, Stefan y Rubén