Introducción:
El conductismo, una de las teorías psicológicas más influyentes del siglo XX, se centra en el estudio de la conducta observable y cómo esta se forma y modifica a través del aprendizaje. En este fascinante viaje a través de los principios del conductismo, exploraremos cómo los entornos y las experiencias moldean nuestras acciones y reacciones, así como su aplicación en la vida cotidiana y la terapia. Desde los experimentos clásicos de Pavlov y Skinner hasta las modernas técnicas de modificación de conducta, este blog te llevará a un mundo de descubrimiento psicológico y te mostrará cómo el conductismo sigue siendo relevante en la comprensión de nuestra mente y comportamiento en el siglo XXI.
¿Que es el conductismo?
El conductismo es una ciencia natural que se arroga todo el campo de las adaptaciones humanas. Su compañera más íntima es la fisiología. En efecto, conforme avancemos en este sentido, podríamos llegar a preguntarnos si es posible diferenciar el conductismo de esa ciencia. En realidad, sólo difiere de la fisiología en el ordenamiento de sus problemas; no en sus principios fundamentales ni en su punto de vista central. La fisiología se interesa especialmente en el funcionamiento de las partes del animal; por ejemplo, el sistema digestivo, circulatorio, nervioso, los sistemas secretorios, la mecánica de las reacciones nerviosas y musculares. En cambio, aunque muy interesado en el funcionamiento de dichas partes, al conductismo le importa intrínsecamente lo que el animal hace desde la mañana hasta la noche y desde la noche hasta la mañana. El interés del conductista en las acciones humanas significa algo más que el del mero espectador; desea controlar las reacciones del hombre, del mismo modo como en la física los hombres de ciencia desean examinar y manejar otros fenómenos naturales. Corresponde a la psicología conductista poder anticipar y fiscalizar la actividad humana. A fin de conseguirlo, debe reunir datos científicos mediante procedimientos experimentales. Sólo entonces al conductista experto le será posible inferir, dados los estímulos, cuál será la reacción, dada la reacción, cuál ha sido la situación o estímulo que la ha provocado.
Inicios del conductismo
En 1913, el psicólogo americano John Watson publicó la Manifestación del conductismo, un trabajo en el que afirmaba que el fin de la psicología debía ser el de prevenir y controlar el comportamiento manifiesto de los organismos y no el de estudiar o analizar la conciencia. “La psicología desde el punto de vista conductista es una rama experimental puramente objetiva de la ciencia natural. Su objetivo teórico es la predicción y control de la conducta”, reza el inicio del manifiesto de Watson. Así, la psicología conductista se oponía a todo lo que había sido la psicología hasta ese momento, un estudio de la introspección donde la conciencia era objeto de estudio frecuente. Para el conductismo sólo las conductas o comportamientos observables pueden ser estudiados, son mensurables, no así los pensamientos o la mente, de forma que estos quedan fuera de la investigación científica. El ruso Ivan Pavlov, gran promotor de la experimentación animal en este sentido, identificó el aprendizaje por condicionamiento clásico o pavloviano, y consideraba que la subjetividad humana nunca podría ser objeto de análisis o de estudio. Mientras, el psicólogo norteamericano B. F. Skinner aportó la teoría del condicionamiento operante, donde establece los fundamentos del análisis de la conducta, basada en el aprendizaje, y cómo nuestro comportamiento afecta a nuestros pensamientos. En definitiva, el conductismo establece que el comportamiento humano es la única base de estudio y los cambios en el mismo solo podrán realizarse si se modifica el contexto, el ambiente en el que se mueve el individuo. Es decir, para saber por qué se comporta como lo hace una persona será necesario observar y analizar los elementos del entorno o del contexto en el que se llevan a cabo dichos comportamientos o acciones. Todo psicólogo necesita conocer el conductismo y sus bases para la práctica profesional, formación que aporta el Grado en Psicología, el cual facilita comprender, interpretar, analizar y explicar el comportamiento humano.
J. B. Watson:
B.F. Skinner:
Ivan Pavlov
Un estímulo es una respuesta rápida a la luz, la oscuridad o los cambios de temperatura en el cuerpo. Puede ser una luz, una prenda de ropa, un aumento repentino de la temperatura o un descenso repentino de la misma. En nuestro medio interno, los estímulos pueden tener efectos muy diversos. Por ejemplo, los músculos del estómago comienzan a contraerse y dilatarse rítmicamente debido a la falta de alimento. Cuando se ingiere, estas contracciones cesan. En los pulmones, la presión de ciertos fluidos (semen) puede provocar actividad sexual. En el hemisferio, la presencia de ciertos cuerpos químicos también puede provocar una manifestación sexual explícita. Los músculos de nuestros brazos, manos y pies no sólo están sujetos a estímulos relacionados con la sangre, sino que también son estimulados por sus propias reacciones, como la tensión constante. Cualquier aumento de esta tensión, como la verbigracia, puede despertar un estímulo y motivar otra reacción.
La respuesta es una técnica de enseñanza que se divide en dos clasificaciones: externa, interna, o explícita. Estas clasificaciones son específicas y específicas, ya que se encuentran en actos ordinarios del ser humano, como inclinar a alzar una pelota de tenis, escribir una carta, enterar en un auto y comenzar a manejar, cavar un hoyo en la tierra, sentarse a preparar una conferencia o bailar. Las respuestas externas o explícitas se encuentran en los sistemas musculares y glandulares del cuerpo, mientras que las internas o implícitas son arduas de observar. La primera observación de quien lo mire es "¡No hace nada!" o "simplemente mira las confituras." Un instrumento demostraría que sus glándulas salivales segregan, su estómago se contrae y dilata rítmicamente, y que se producen cambios en la presión arterial. Las respuestas internas o implícitas son arduas de observar, sino sólo a causa de que están ocultas a la mirada. Otra clasificación general es la de respuestas aprendidas y no aprendidas. La mayoría de los actos cumpliendo al adulto son realmente aprendidos. Sin embargo, muchas cosas sin necesidad de aprender son llevadas a cabo, sin necesidad de aprender. Alguna lógica forma de clasificar las respuestas es por el órgano sensorial que las origina. Se puede tener una respuesta visual no aprendida, una respuesta visual aprendida, una respuesta visceral no aprendida, o una respuesta visceral aprendida o condicionada.
Esta corriente de la psicología incide en que únicamente el comportamiento puede ser estudiado; algo que en la práctica ha derivado en modelos terapéuticos guiados por la solución de los síntomas y en el cambio de comportamientos, y donde un comportamiento positivo se relaciona con refuerzos positivos y al revés.
Los conductistas empleaban habitualmente la observación de animales en sus estudios, ya que los consideraban similares en sus comportamientos a los seres humanos, de ahí que los principios de aprendizaje extraídos se extrapolan a los humanos.
Sus mayores intervenciones se han realizado en el campo de la educación, en concreto en los procesos de aprendizaje. En el campo de la psicoterapia, el conductismo ha dado lugar a tratamientos clínicos para patologías como la ansiedad, el trastorno obsesivo compulsivo o la depresión, entre otros. Una de sus aplicaciones es la terapia de aceptación y compromiso, una alternativa al trabajo psicoterapéutico con pacientes de consultas externas y graves problemas emocionales donde el terapeuta controla absolutamente todo. Otra aplicación sería la psicoterapia analítico-funcional, donde se usa la relación terapéutica como una manera de promover el cambio en la conducta del paciente. No obstante, la principal crítica del conductismo hoy en día es que es complicado medir y comprender la mente humana a través de experimentos realizados en animales. Por eso, actualmente se promueven los modelos cognitivo-conductuales, que aúnan la rama cognitiva (pensamiento) con el conductismo (comportamientos).
Conclusión
En conclusión, el conductismo sigue siendo una corriente psicológica poderosa y relevante que nos ofrece valiosas perspectivas sobre cómo aprendemos, nos adaptamos y cambiamos a lo largo de la vida. A través de la observación y la modificación de conductas, el conductismo nos brinda herramientas efectivas para mejorar nuestra calidad de vida, superar desafíos y alcanzar nuestros objetivos. A medida que continuamos explorando y aplicando estos principios en la psicología y en la práctica terapéutica, el conductismo sigue siendo una fuente inagotable de conocimiento y posibilidades.
Fuente bibliográfica:
Pellón, R. (2014). Watson, Skinner y Algunas Disputas dentro del Conductismo. Revista colombiana de psicología, 22(2), 389-399
Unir, V. (2023, 23 junio). El conductismo en psicología: ¿cómo interactúa el individuo con su entorno? UNIR. https://www.unir.net/salud/revista/conductismo-psicologia/#:~:text=El%20conductismo%20se%20basa%20en,por%20los%20refuerzos%20y%20castigos.