Introducción
Adéntrate en la vida y el legado de uno de los médicos más influyentes de la historia. Originario de la pequeña isla de Cos en el siglo V a.C., Hipócrates cambió la forma en que entendemos la medicina y sentó las bases para la ética médica que aún seguimos hoy en día. Acompáñanos en un viaje a través de su fascinante vida y contribuciones.
Nacido alrededor del año 460 a.C., Hipócrates provenía de una familia de médicos. Su abuelo y su padre, Heráclides, ejercieron la medicina en la isla de Cos, transmitiendo a Hipócrates las primeras enseñanzas médicas. Este legado familiar fue el punto de partida de su extraordinaria carrera.
Fue contemporáneo de Platón (menor que él) y de Aristóteles, a quienes en apariencia trató en Atenas, pues estos lo citan en sus escritos de manera muy amigable.
Un Viaje de Aprendizaje
La sed de conocimiento de Hipócrates lo llevó a emprender viajes por Grecia, Asia Menor y Egipto. Durante sus travesías, estudió filosofía y medicina, convirtiéndose en discípulo de destacados filósofos como Gorgias y Demócrito. También se formó bajo la tutela del médico tracio Heródico de Selimbria. Estos viajes no solo ampliaron su conocimiento, sino que también cimentaron su reputación como un médico excepcional.
La Época de la Epidemia
Durante su estancia en Atenas, Hipócrates se enfrentó a una terrible epidemia infecciosa que azotó la ciudad. Se le atribuye la emisión de recomendaciones novedosas para la época, como la incineración constante de los fallecidos y la quema de maderas y hierbas aromáticas en las calles para combatir la enfermedad. Su papel en la lucha contra la epidemia demostró su valía como médico y su compromiso con la salud pública.
Antes de Hipócrates, los médicos eran poco considerados en la sociedad y se les pagaba por servicios como cualquier otro trabajador (carpintero, albañil, etc.), ya que la población sabía que ellos contaban con muy poca preparación y que practicaban su oficio con base en la creencia de que el disgusto de los dioses o de los demonios era la causa de las enfermedades y que la magia era lo más importante para las curaciones.
Fundador de una Escuela Médica
Después de su paso por Atenas, Hipócrates regresó a la isla de Cos, donde fundó su propia escuela médica. Allí, rodeado de estudiantes, transmitió sus vastos conocimientos y sentó las bases para una medicina basada en la observación y la ética.
El Juramento Hipocrático
Una de las contribuciones más significativas, este juramento establece los principios éticos y morales que deben guiar a los médicos en el cuidado de sus pacientes. El compromiso de "no hacer daño" y de ejercer la medicina con integridad sigue siendo fundamental en la práctica médica actual.
El Corpus Hippocraticum
Hipócrates dejó un legado duradero a través de sus escritos recopilados en el "Corpus Hippocraticum". Esta colección de 72 libros abarca una amplia gama de temas médicos.
Estudió multitud de temas; por ejemplo, sobre el médico, el hábito “decente”, la anatomía, la naturaleza de los huesos, teorías de los humores, las crisis y los días críticos del paciente, del uso de líquidos, sobre las fracturas, del parto a los siete y a los ocho meses, de la dentición.
Formado y maestro respecto de los aforismas, constituyen también de este cuerpo tratados sobre el pronóstico, las predicciones, la oficina del médico. Igualmente reunió una gran colección de historias de casos clínicos que nadie había logrado hasta entonces; en el libro de las epidemias describió el proceso de las enfermedades con riguroso espíritu científico. Describió la neumonía, pleuresía, tuberculosis y paludismo.
En el tratado del aire, aguas y lugares, apareció el primer estudio sobre salud pública y geomédica, la primera descripción sobre litiasis renal y las primeras aportaciones sobre la impotencia sexual; también abordó el tema de enfermedades infantiles. Sus observaciones y recomendaciones siguen siendo valiosas fuentes de conocimiento médico.
Como puede observarse, Hipócrates estaba muy adelantado para su tiempo (siglo IV a. C.) y mencionó 1 700 años antes que otros autores la utilidad del vino en algunas heridas y de la limpieza que debe tenerse de ellas; igualmente incursionó de forma importante en la técnica quirúrgica y mencionó las técnicas de vendajes y los procedimientos exactos para su aplicación e indicaciones para su uso, así como procedimientos de inmovilización con tablillas en su Libro sobre las fracturas.
El Enfoque Científico y Humanista
Hipócrates promovió un enfoque científico y humanista en la medicina. Rechazó las creencias mágicas y supersticiosas que rodeaban a la profesión médica en su época y defendió que las enfermedades tenían causas naturales, planteó el carácter científico de la medicina al señalar que: “Ninguna enfermedad es mística, sino que todas tienen causas naturales”, con lo cual refutó la idea acerca de que la epilepsia era una enfermedad sagrada, demostrando que se trataba de una enfermedad basada en lesiones anatómicas luego de disecar el cerebro de una cabra epiléptica. Además, enfatizó la importancia de tratar a los pacientes con empatía y compasión.
Los humores
Una teoría médica que se remonta al siglo VI a.C. y perduró hasta la Edad Media. Estos humores, jugaron un papel fundamental en la antigua medicina griega y egipcia.
Se basa en la idea de que el cuerpo humano está compuesto por cuatro humores principales: la sangre, la flema, la bilis amarilla y la bilis negra. Estos humores representan las cualidades fundamentales de lo caliente, lo frío, lo húmedo y lo seco, y están asociados con las estaciones del año.
Sangre: Asociada con la primavera, representa lo caliente y lo húmedo.
Flema: Relacionada con el invierno, se caracteriza por ser fría y húmeda.
Bilis Amarilla: Dominante en verano, representa lo caliente y lo seco.
Bilis Negra: Asociada con el otoño, se caracteriza por ser fría y seca.
La teoría de los humores sostiene que el predominio de uno de estos humores en el cuerpo varía según la estación del año y la edad del individuo. Por ejemplo, la sangre predomina en primavera, mientras que la bilis amarilla lo hace en verano. Además, se creía que los humores influían en el temperamento y la salud de las personas.
Aunque hoy en día consideramos esta teoría como obsoleta, no podemos subestimar su importancia en la formación de la medicina tal como la conocemos. A través de los humores, los médicos antiguos intentaron comprender y tratar las enfermedades, dejando una huella indeleble en la historia de la medicina.
Introdujo el espíritu metodológico en la observación del enfermo y estableció el principio Primum non nocere (“lo primero es no dañar”), concepto vigente hasta nuestros días. También se le atribuye ser pionero del método antiséptico, pues recomendaba lavar las manos del explorador antes de proceder con el enfermo, además aconsejaba explorar al paciente con buena fuente de iluminación.
Conclusión
La influencia de Hipócrates en la medicina y la ética médica perdura hasta nuestros días. Su enfoque en la observación, la ética y el compromiso con el bienestar del paciente sigue siendo un faro que guía a la comunidad médica moderna. A través de su legado, Hipócrates se ha convertido en el símbolo de la medicina basada en la ciencia y la ética.
Fuentes bibliográficas:
JARAMILLO ANTILLÓN, J. (2020). Hipócrates: enseñanzas y legados en la medicina moderna (1.a ed., Vol. 1). Irene Cubillo Escalante, EDNASSS. https://www.binasss.sa.cr/hipocrates.pdf
Pizarro, H., & Álvaro, E. (2021). Hipócrates sobre la naturaleza del hombre : estudio introductorio, traducción y notas (1.a ed.). Ediciones Universitarias de Valparaíso. https://bibliotechnia.uaeh.elogim.com/portal/epubv2/index.php#epubcfi(/6/22[x2.xhtml]!/4/2/2/2/1:0)