¿Qué es la Gracia de Dios según la Biblia?
¿Qué es la Gracia de Dios según la Biblia?
La Gracia de Dios es uno de los principales atributos de Dios, y es un regalo que Dios concede a todo aquel que cree en Jesucristo. La Gracia se usa para indicar el favor gratis o inmerecido de Dios para con el hombre.
Este término es utilizado tanto en el Antiguo Testamento, donde se usaba el término "Hen" en hebreo, como en el Nuevo Testamento, donde se usaba el término "Charis" en griego.
Ambos términos originalmente significan "favor" o "bondad", en especial si esta ha sido ganada sin merecerla.
El primer ejemplo de Gracia que encontramos en la Biblia es como Dios sacrificó un animal para cubrir el pecado de Adán y Eva. Este sacrificio es una sombra del sacrificio de Cristo en la Cruz por los pecados de la humanidad, y es la máxima revelación de la Gracia Divina.
El creyente experimenta la "Multiforme gracia de Dios" en gran variedad de circunstancias, como la salvación, la santificación, el servicio e incluso en nuestra debilidad. La Gracia de Dios no tiene límites y concede salvación para todos los que se acercan a Dios por medio de Jesucristo.
No hay forma ni esfuerzo humano para ganarse el favor de Dios, pues las escrituras dicen que "nuestra justicia es como trapo de inmundicia". Por esta razón, la Carta a los Efesios nos explica que la Gracia es un regalo de Dios y que únicamente se obtiene por la fe en Jesucristo.
La diferencia más relevante entre la Ley y la Gracia es que la Ley era de obras, mientras la Gracia es por fe. Durante los tiempos de la Ley, el pueblo de Israel estaba obligado a guardar toda la Ley que Dios dio a Moisés. Sin embargo, con la venida de Jesucristo, Dios extendió su gracia para todo aquel que creyera en Él como propiciación por nuestros pecados.
Son varios los ejemplos de la Gracia Divina en la Biblia. A continuación, citaremos cinco de ellos:
Adán y Eva desobedecieron a Dios, sin embargo, vemos su gracia, cuando permitió una manera para ser perdonados, por medio del sacrificio de animales.
Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió (Ge 3:21).
Noé encontró gracia ante los ojos de Dios y se le concedió la salvación de él y su familia en el arca durante el Diluvio.
Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová (Ge 6:8).
Abraham fue justificado por la fe, y no por obras, y le fue concedida la gracia de ser el padre de muchas naciones.
Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra (Ge 12:3).
David cometió un gran pecado al cometer adulterio con Betsabé, sin embargo, cuando confesó su pecado, encontró gracia ante los ojos de Dios.
El ladrón en la cruz pidió perdón a Jesús y, por su fe, encontró gracia ante los ojos de Dios y fue salvado.
La Gracia de Dios es un regalo inmerecido que se concede a todo aquel que cree en Jesucristo. La Gracia de Dios es la máxima expresión de su amor por la humanidad, y nos permite tener una relación íntima con Él.