En diferentes culturas se ocuparon diferentes materiales para la elaboración de las mascaras como lo pueden ser:
Madera: Es uno de los materiales más tradicionales, especialmente en máscaras talladas a mano. Se utiliza por su durabilidad y facilidad para esculpir detalles.
Papel maché: Ideal para máscaras ligeras y detalladas. Este material permite crear formas complejas y es común en festividades como el Carnaval.
Barro y arcilla: Utilizados en máscaras ceremoniales, especialmente en culturas prehispánicas.
Cuero: Empleado en máscaras resistentes y flexibles, a menudo decoradas con pintura o grabados.
Plumas, conchas y semillas: Estos elementos decorativos se añaden para dar un toque único y simbólico a las máscaras.
Metales: En algunas culturas, se utilizan metales como el oro o la plata para máscaras ceremoniales o de alto valor simbólico.
Telas y fibras naturales: Se emplean para cubrir o adornar las máscaras, añadiendo texturas y colores.