Siglo XIX
1839 El caucho trajo consigo muchos avances en el ámbito sexual y de higiene vaginal: condones, dispositivos intrauterinos y duchas vaginales (las cuales sabemos hoy en día que no hacen nada bien).
1873 En USA se aprobaron las llamadas “Leyes de Comstock” que penalizan la distribución o venta de material pornográfico. Es por ello, que la industria de anticonceptivos utilizó el término “Higiene femenina” para poder promocionar sus productos.
1896 Salen a la venta Lister’s Towel, las primeras toallas higiénicas comerciales. Producidas por la famosa empresa Johnson & Johnson. La sociedad aún no estaba lista para ella ya que fue un desastre en ventas.
Siglo XX
Las personas con útero solían usar compresas caseras, en base a algodón, similares a pañales para bebé. Utilizaban trapos o telas en la sopa interior. También, se creó un “calzón sanitario” para que absorba la sangre, este se pedía por correo.
1914 Primera Guerra Mundial. Las enfermeras notaron que los vendajes de celulosa con lo que curaban a los soldados eran más efectivo que absorber para absorber la sangre. Incluso más que el algodón.
1920 Nace Kotex (una mezcla entre cotton <<algodón>> y texture <<textura>> en inglés). Este juego de palabras hacía que quienes las compraban no tuvieran que decir palabras relacionadas a la menstruación, así que tuvieron bastante éxito, aunque las primeras toallas desechables debían usarse con cinturón para evitar su movimiento.
1928 Nace Modess bajo el alero de Johnson & Johnson y rápidamente se convierte en la mayor competencia de Kotex.
1930 Lenoa Chalmers produjo y patenta la primera copa menstrual reutilizable, pero esta no tiene éxito, ya que se preferían los productos desechables por su practicidad.
1931 Earle Hass obtiene la patente del tampón. Desde este momento se incorpora un aplicador y la forma tubular que lo conocemos hoy en día.
1933 Gertrude Tendrich compra la patente y funda Tampax.