La cazadora de objetos perdidos

Gunah sigue la ruta que diseñó el algoritmo con exactitud. Por lo general odia las improvisaciones. Traspasa el polvo remanente del último cinturón de condritas que ha esquivado y suspira, aburrida. Cada vez que puede, le gusta pasar los controles al modo manual y sentir en sus pulgares cómo la nave comienza a flotar bajo su mando. La hace oscilar apenas, la mece a un lado y a otro como si la acariciase. La nave parece reconocerla y ronronear.

De pronto, a lo lejos, detecta algo que le llama la atención. Es apenas el atisbo de un destello. Gunah se muerde el labio y evalúa si puede tratarse de un objeto inesperado.


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Cada señal te llevará por un camino diferente de esta historia. Cuando finalices una ruta, podrás volver al inicio y navegar por otra. hacé clic en cada signo e imagen para descubrir sus secretos.