El código ético del excursionista
El código ético del excursionista
Que no se note tu paso, respeta la flora y fauna que te rodea y déjala tal cual la has encontrado.
Es importante que respetes las zonas de nidificación de aves, no te acerques, es vital para la supervivencia de especies protegidas.
Procura no hacer ruidos en el espacio natural.
La basura dispersa por el monte, además de deteriorar el paisaje, puede ser foco de infecciones, incendios, accidentes, etc. Lleva una bolsa, recoge lo que generas y deposítala en los contenedores que encuentres.
Aunque sean restos orgánicos debes recogerlos. Las cáscaras de frutas, por ejemplo, tardan mucho en descomponerse y afean el paisaje. ¡Imagina si todos dejamos restos orgánicos!
No enciendas fuegos, aunque sea en zonas habilitadas, pues el riesgo es inmenso y las consecuencias catastróficas.
Nunca dejes colillas, también es una basura perjudicial, y a ser posible, evita fumar.
Mantén limpias las fuentes y las aguas que encuentres, piensa que otros animales y personas las utilizarán después.
Se respetuoso con los lugareños, ellos podrán enseñarte muchas cosas del territorio.
Denuncia cualquier abuso contra el medio ambiente.
Compórtate como si estuvieras en un museo, allí no tiras basura, no tocas las exposiciones, hablas bajito, no haces fuego, no fumas ni tiras colillas, después de todo estás en un espacio natural que quiere conservar los valores para que lo disfruten las generaciones futuras y está en tu mano.
¡Muchas Gracias!