Se denomina transición al momento de la competencia en el que se pasa de una disciplina a otra.
En las pruebas combinadas existen dos transiciones, denominadas T1 (primera transición) y T2 (segunda transición).
En el triatlón, la T1 corresponde al pasaje de la natación al ciclismo; en el duatlón, del pedestrismo al ciclismo; y en el acuatlón, del pedestrismo a la natación.
La T2, por su parte, corresponde en el triatlón y el duatlón al pasaje del ciclismo al pedestrismo, mientras que en el acuatlón comprende el pasaje de la natación al pedestrismo.
Aunque las transiciones representan un porcentaje muy pequeño del tiempo total de la competencia, pueden influir decisivamente en el resultado final. Esto es especialmente cierto en la T1 de las pruebas con drafting permitido, donde perder un buen grupo para el ciclismo puede representar una diferencia muy importante en el tiempo final, además del mayor desgaste que supone rodar sin el grupo adecuado.
Una transición rápida no consiste en hacer las cosas apresuradamente, sino en realizarlas con orden y seguridad, algo que se logra con los debidos entrenamientos que te permitan hacerlo de una forma automática y natural.
Finalizada la primera disciplina comienza la primera transición (T1).
Comprende el recorrido desde el final de la primera disciplina hasta el área de transición, el tiempo que te demande prepararte para la segunda disciplina y el recorrido hasta el inicio de esta.
En el triatlón y el duatlón, el final de la T1 está determinado por la línea de monte, que marca el final del área de transición y el comienzo del circuito de ciclismo.
En el acuatlón, la T1 también comprende el recorrido que te conduce desde el área de transición hasta el lugar donde se inicia el segmento de natación, siendo el comienzo de esta disciplina el que determina el final de la transición.
La adaptación muscular al pasar de la natación a la corrida no es igual para todos los deportistas. Hay quienes necesitan recorrer los primeros metros a un ritmo controlado e ir incrementándolo progresivamente para evitar la aparición de calambres.
Cada transición es distinta y única. La distancia de la corrida hasta el área de transición, el tipo de piso (arena, césped, pavimento, etc.), el uso o no del traje de neopreno y la presencia de escaleras o rampas son algunos de los factores que pueden modificarla. Por ello, además de entrenarla, es fundamental que antes de la competencia conozcas sus características para evitar sorpresas.
Una vez dentro del área de transición deberás dirigirte directamente a tu lugar. Si la organización dispone de un canasto personal, todo el equipamiento utilizado durante la natación deberá quedar dentro de él; de lo contrario podrás ser sancionado.
Por ejemplo, la gorra, los lentes y el traje de neopreno deberán quedar correctamente depositados dentro del canasto antes de iniciar el segmento de ciclismo.
Reglamentariamente, se considera un uso correcto del canasto cuando parte del equipamiento permanece dentro de él. Por ejemplo, en el caso del traje de neopreno, es suficiente con que una sola manga quede dentro del canasto para considerarlo correcto.
Antes de tener contacto con la bicicleta deberás colocarte correctamente el casco y abrochar sus correas. El incumplimiento de esta norma puede ser motivo de sanción.
Una vez en condiciones de tomar la bicicleta, deberás desplazarte corriendo a su lado y nunca montado sobre ella. Si bien puede llevarse sujetándola desde el manubrio, es aconsejable hacerlo tomándola del sillín, ya que tendrás un mejor control de la bicicleta y reducirás la posibilidad de recibir golpes con los pedales.
El final de la T1 está determinado por la línea de monte. Una vez que la hayas sobrepasado y tengas al menos un pie en contacto con el suelo, recién podrás montar la bicicleta e iniciar el segmento de ciclismo.
Finalizada la segunda disciplina comienza la segunda transición (T2).
Comprende el recorrido desde el final de la segunda disciplina hasta tu lugar dentro del área de transición, el tiempo que te demande prepararte para la siguiente disciplina y el recorrido hasta el inicio de esta.
Podríamos decir que su preparación comienza durante el segmento de ciclismo, al retirar los pies de las zapatillas y apoyarlos sobre ellas. Esta maniobra es aconsejable realizarla, como mínimo, unos 100 metros antes de la línea de desmonte.
Al desmontar de la bicicleta deberás tener, al menos, un pie en contacto con el suelo antes de la línea de desmonte, la cual marca el final del circuito de ciclismo y el comienzo del área de transición.
Traslada la bicicleta corriendo a su lado, preferiblemente tomándola desde el sillín, ya que esto te permitirá tener mayor control y reducir la posibilidad de recibir golpes con los pedales en las piernas.
No debes quitarte ni desabrocharte el casco mientras estés en contacto con la bicicleta. Una vez que la hayas colocado en su lugar dentro del área de transición, recién allí podrás desabrocharlo y retirarlo.
A continuación comienza tu preparación para el pedestrismo. Al igual que en la T1, recuerda que la vestimenta y el equipamiento personal utilizado durante el segmento anterior deberá quedar dentro del canasto, incluido el casco.
Las zapatillas de ciclismo, la o las caramañolas podrán permanecer colocados en la bicicleta.
Colócate las zapatillas de correr, los lentes y el gorro o visera en caso de utilizarlos, y coloca el dorsal hacia delante.
Es importante destacar que el uso del dorsal de tronco es obligatorio durante todo el segmento de pedestrismo y deberá permanecer visible por delante.
Todas las opiniones aquí publicadas tienen la simple intención de brindar un apoyo a quienes practican esta actividad.
Ninguna de ellas es perfecta, obligatoria ni necesariamente útil para todos. Su aplicación o no dependerá del criterio de cada deportista.