El pasado 27 de octubre la junta de accionistas del Club se reunió para analizar los estados financieros de la pasada temporada. Estos mostraron un incremento del 32.7% en los ingresos, alcanzando los €318.2 millones, además de un beneficio bruto antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA, por sus siglas en inglés) de €67.5 millones.
Asimismo, las pérdidas pasaron de €61.3 millones a €24.6 millones, adaptándose a los acuerdos exigidos por el Fair Play Financiero de la UEFA. Al parecer, el Inter ha logrado llegar a esa dinámica de estabilización financiera en la que nos embarcamos con el proyecto de Erick Thohir en 2013, revitalizado por el gran empujón del capital arribado junto con el Suning Holdings Group en 2016.
Hoy, la estrategia comercial parece estar dando resultados como se ve en las finanzas: el patrocinio de Suning a la Pinetina, los acuerdos de distribución de artículos electrónicos en China del Club en compañía del mencionado grupo, el retomado patrocinio de Volvo y el nuevo con Bwin. Todos, suman nuevos ingresos al Club.
El proyecto de Mr. Spalletti y estilo de juego se está consolidando a través de una política de fichar estratégicamente en el pasado verano europeo y sin exceso; además de potencializar los talentos disponibles, activos fundamentales del Club. Tampoco olvidemos que la asistencia al estadio está rompiendo records (aún en partidos contra equipos no tradicionales). Todos estos elementos favorecen la salud financiera de la institución y parecen estar conjurándose para lograr el primer objetivo, volver a la Champions League. ¿Scudetto? Un paso a la vez… pero se vale soñar.