El pasado 10 de septiembre dos de nuestros socios, Fernando Estupiñán y Johan Cosme, tuvieron la magnífica oportunidad de disfrutar uno de los beneficios de ser miembros oficiales de la familia de Inter Clubs, un tour pre-partido al Giuseppe Meazza. ¡Te compartimos sus palabras!
Hace un poco más de dos meses estuve en el Meazza, viendo al equipo de mis amores frente al Spal. A mi mente llegaron en ese momento muchísimos recuerdos de mi infancia como aquel día del año 2000 en que Iván Ramiro Córdoba fue anunciado como nuevo fichaje para nuestro amado equipo, los recuerdos de madrugar uno que otro domingo para poder ver los pocos partidos que se transmitían hace 20 años o más, o por supuesto como no olvidar al tremendo equipo que tuvimos hace siete años y con el cual logramos obtener el único triplete conseguido por un club italiano hasta el momento.
Fueron muchos sentimientos, emociones y recuerdos mezclados en tan solo 90 minutos, queda la gran satisfacción de haber podido lograr uno de mis sueños y les aseguro que nunca olvidaré aquel mediodía. Por ultimo invito a toda la comunidad interista que pueda llegar a leer esta nota, a que hagan su mejor esfuerzo para asociarse al club y así mismo ir a Italia para asistir a algún partido de nuestro querido Inter de Milán.
Primero quiero comenzar por agradecer a la comunidad INTER CLUB COLOMBIA gracias a ustedes pude realizar uno de mis sueños, visitar la casa nuestro amado INTER. Una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida.
Sientes ansias desde que llegas y ves el estadio por fuera, una vez comienza recorrido la alegría aumenta a medida que vas pasando y conociendo más de este grandioso lugar (pasillos, salón de rueda de prensa, etc.). Poder entrar al camerino es, sin duda alguna, una de las mejores actividades del recorrido, poder ver de cerca la indumentaria que usaran para afrontar el compromiso, pero faltaba más...
La entrada al campo es un sentimiento único, ¡es grandioso! Por todo lo que significa y por todos aquellos grandes jugadores que lo han pisado, poder sentarse en el banquillo y la alegría seguía aumentando cuando llegamos al museo que tiene en común con el AC MILAN donde pude apreciar, camisas, botines, y demás elementos de jugadores y leyendas que pertenecieron a este gran Club.
Pero aún no terminaba y cada avance era mejor, poder entrar de nuevo al campo esta vez para podes ver de cerca el calentamiento en el que teníamos a poca distancia al plantel realizando su preparación previa al juego. Por supuesto, lo mejor estaba por venir al poder ver jugar y ganar a nuestro Inter su compromiso ante el Spal y gritar los goles con todas mis fuerzas acompañado de las más de 50mil almas que animaban al equipo aquel día.
¡Gracias Inter Club Colombia una experiencia que sin duda alguna espero repetir!