Como en cada ventana de traspasos los interistas estamos ansiosos por saber qué jugadores puedan llegar a reforzar nuestra amada plantilla y, como se ha vuelta costumbre, cuáles de nuestros valores más preciados podremos mantener. Los rumores sobre el coqueteo del Real Madrid a nuestro capitán, Mauro Icardi; de Perisic al Manchester United y hasta Skriniar en la órbita de interés del Special One, no dejan de inquietar a los nerazzurri. Si bien la perspectiva competitiva y monetaria brindada por la participación en Champions League ha aplacado un poco estos vientos, Handanovic ya se mostraba impaciente por no jugarla, y ha facilitado de paso la llegada de buenos jugadores, la perdida de Cancelo a manos de los bianconeri y la incertidumbre acerca de si Rafinha volverá o no dejan un sabor agridulce entre los fanáticos y reviven, cual fantasma que vuelve a atormentarlos, a un viejo conocido, el Fair Play Financiero.
Pero, ¿qué es el Fair Play Financiero y cuál es su importancia?
Baste decir que el Fair Play Financiero es un conjunto de normas establecidas por la UEFA para buscar la estabilidad financiera de los clubes que participan en sus competiciones. En términos muy básicos, busca que los clubes no gasten más de lo que producen en materia de ingresos y que no tengan deudas con otros clubes, sus jugadores o con las autoridades fiscales de cada nación. No cumplir con sus lineamientos puede llevar a amonestaciones, multas, deducción de puntos, retención de premios otorgados en estas competencias y, en algunos casos, a exclusiones de las competencias UEFA. Adicionalmente, puede llevar a restricciones en la extensión de la plantilla y topes en los gastos salariales que conforman la lista de jugadores que pueden participar las mismas. Estos dos últimos son los principales condicionantes que aquejan al Inter esta temporada.
¿Y el Inter cómo va?
En la anterior edición analizábamos como el Club, gracias a su renovada estrategia comercial, la llegada de nuevos socios, la renovación de patrocinios, además del sostenido apoyo de la hinchada ha podido potencializar sus ingresos. Estrategia que ha continuado esta temporada. No obstante, la UEFA ha manifestado que el Club solamente ha cumplido parcialmente los acuerdos pactados, razón por la cual solo podrá inscribir un número máximo de 22 jugadores para jugar la Champions League, además de mantener en balance lo que ingresa por ventas de jugadores y sale por adquisición de estos.
Lo anterior explica la necesidad de apalancar las compras de Nainggolan, Lautaro Martínez, Politano con las ventas de Eder, Nagatomo y varios juveniles, entre ellos Pinamonti, que el Club espera recuperar en un futuro cercano. Además de los hasta ahora infructuosos esfuerzos por buscarle club a Joao Mario. De la misma forma, han condicionado el margen de negociación del Club con el Valencia por el pase de Cancelo, con el Barcelona por Rafinha, con el Bayern Munich por Vidal y por con el Atletico de Madrid por el ya confirmado Vrsalijko. Hoy el problema del Club no es tanto la disponibilidad de recursos para adquirir a estos jugadores o buscar fórmulas de préstamos, si no el cumplimiento de estos acuerdos.
Roguemos porque Joao Mário encuentre pronto un destino que le permita desarrollar su potencial y destrabar algunos traspasos para el Club.