Introducción
El propósito de esta capacitación es que los vigilantes de Integral Seguridad comprendan:
Las restricciones legales respecto al uso de la fuerza.
Las circunstancias excepcionales en las que pueden actuar bajo el marco de un estado de necesidad.
Las consecuencias legales y disciplinarias del uso indebido de la fuerza.
Este conocimiento es esencial para proteger sus derechos, cumplir con la legislación nacional y asegurar un servicio de calidad.
Ley 180 de 2016:
Establece que el uso de la fuerza es una función exclusiva de la Policía Nacional en Colombia.
Los vigilantes privados no tienen autoridad legal para ejercer funciones de coerción o fuerza con fines represivos.
¿Qué significa esto para los vigilantes?
No pueden intervenir físicamente en situaciones que correspondan a las autoridades públicas (e.g., detenciones, desalojos, controles de orden público).
Su labor debe centrarse en la prevención y reporte de incidentes a las autoridades competentes.
El estado de necesidad permite actuar en circunstancias excepcionales para evitar un daño mayor.
Requisitos para que aplique el estado de necesidad:
Existencia de un peligro inminente y grave:
Ejemplo: Una persona con un arma amenaza a los clientes en un centro comercial.
Ausencia de alternativas razonables:
No hay tiempo para esperar la llegada de la Policía.
Proporcionalidad:
La acción debe ser estrictamente necesaria para neutralizar la amenaza y proteger la vida o bienes.
Cualquier acción tomada bajo el estado de necesidad debe seguir los principios básicos del uso de la fuerza:
Proporcionalidad:
La respuesta debe ser adecuada al nivel de la amenaza.
Ejemplo: Si una persona está desarmada, no se justifica el uso de elementos contundentes.
Necesidad:
Solo usar la fuerza como último recurso, cuando todas las alternativas pacíficas hayan sido agotadas.
Precaución:
Minimizar el daño a las personas y bienes.
Legalidad:
Actuar dentro de los límites establecidos por la ley.
Los vigilantes tienen el deber de:
Respetar los derechos fundamentales de todas las personas, incluso en situaciones de conflicto.
Actuar con responsabilidad social, evitando cualquier abuso de su posición.
1. Prevención:
Mantener una vigilancia constante y atenta para evitar la escalada de conflictos.
Identificar conductas sospechosas e informar de inmediato al supervisor o a la Policía.
2. Resolución Pacífica:
Intentar resolver situaciones mediante el diálogo.
Utilizar técnicas de desescalada para calmar a las personas involucradas.
3. Intervención en Estado de Necesidad:
Solo en casos de peligro grave e inminente:
Proteger la vida de las personas presentes.
Salvaguardar los bienes bajo su custodia.
Informar inmediatamente a las autoridades sobre lo ocurrido.
4. Uso de Elementos No Letales:
Si es necesario, usar únicamente elementos autorizados por la empresa (e.g., bastón, gas pimienta).
Garantizar que el uso de estos elementos sea proporcional a la amenaza.
El uso indebido de la fuerza puede tener graves consecuencias para los vigilantes y la empresa:
Responsabilidad Penal:
Los vigilantes pueden ser procesados por lesiones personales, abuso de autoridad o uso desproporcionado de la fuerza.
Responsabilidad Civil:
La empresa y el vigilante podrían ser demandados por daños y perjuicios.
Sanciones Laborales:
Suspensión o terminación del contrato por justa causa según el Reglamento Interno de Trabajo.
Consulta la Guía de Implementación de Conducta para Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada.