OBJETIVOS:
Comprender los principios fundamentales que rigen el uso de la fuerza en la seguridad privada.
Conocer las normativas y regulaciones aplicables en la prestación del servicio de vigilancia.
Aplicar los niveles de uso de la fuerza de manera proporcional y conforme a la legislación vigente.
Identificar los procedimientos adecuados ante situaciones que requieran el uso de la fuerza.
Promover el respeto a los derechos humanos en el desarrollo de las funciones de seguridad.
1. Principios del uso de la fuerza
El uso de la fuerza debe estar basado en los principios de:
Legalidad: Debe estar sustentado en disposiciones legales vigentes.
Necesidad: Se empleará solo cuando sea indispensable para controlar una amenaza.
Proporcionalidad: La fuerza aplicada debe ser equivalente al nivel de agresión recibida.
2. Niveles del uso de la fuerza
El personal de seguridad debe aplicar el nivel de fuerza adecuado según la resistencia de la persona:
Nivel preventivo: Presencia, contacto visual y verbalización.
Nivel reactivo: Control físico, tácticas defensivas no letales y uso de fuerza letal como último recurso.
3. Circunstancias que justifican el uso de la fuerza
El personal solo podrá usar la fuerza en los siguientes casos:
Defensa propia o de terceros ante peligro inminente.
Protección de la propiedad privada o pública bajo su custodia.
Evitar la comisión de un delito que amenace la integridad de las personas.
4. Responsabilidad y reporte
Tras el uso de la fuerza, el personal debe:
Brindar asistencia médica a los afectados.
Informar detalladamente a la empresa y autoridades.
Justificar la proporcionalidad y necesidad de su actuación.
CONCLUSIÓN:
El uso de la fuerza en la seguridad privada debe estar alineado con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. Aplicarlo de manera incorrecta puede traer consecuencias legales y afectar la reputación de la empresa. Es responsabilidad de cada vigilante actuar con profesionalismo, priorizando la prevención y el respeto a los derechos humanos.