LA ONU PIDIÓ PARTICIPAR DEL DEBATE SOBRE LA LEY ÓMNIBUS
21/01/2024
21/01/2024
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) pidió participar del debate de la ley ómnibus que impulsa el gobierno de Javier Milei –y pretende aprobar la semana próxima en la Cámara de Diputados. El organismo estuvo hace diez días en la Argentina y recogió las preocupaciones de distintas organizaciones de la sociedad civil, en particular, sobre el capítulo de seguridad con el que se pretende limitar el derecho a la protesta.
El jueves, el representante regional para América del Sur de la Oficina del ACNUDH, Jan Jarab, envió una nota a Gabriel Bornoroni (Legislación General), José Luis Espert (Presupuesto) y Nicolás Mayoraz (Asuntos Constitucionales) para solicitarles hacer una exposición virtual sobre la ley ómnibus que el gobierno envió al Congreso el 27 de diciembre pasado.
“Quisiéramos presentar la perspectiva que emana de nuestro mandato –esto es, de las obligaciones y estándares internacionales de los derechos humanos”, aclaró Jarab en la nota a la que tuvo acceso Página/12.
Entre el 10 y el 11 de enero, una misión del ACNUDH estuvo en Buenos Aires. Sus referentes --encabezados por Xavier Mena-- mantuvieron encuentros en la Cancillería con Diana Mondino, en el Ministerio de Justicia con Mariano Cúneo Libarona y en la Secretaría de Derechos Humanos con Alberto Baños.
La reunión más tensa posiblemente fue con Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad. Con ella abordaron el protocolo anti-manifestaciones, el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023 y la ley ómnibus.
Bullrich se ocupó de circular un comunicado después del encuentro informando que ella había salido al cruce de los representantes de la ONU. Estaba especialmente molesta porque, después de la publicación del protocolo, el relator especial de la ONU para la libertad de reunión pacífica y asociación, Clement Nyaletsossi Voule, tuiteó que estaba recibiendo informes alarmantes sobre lo que sucedía en la Argentina y resaltó que “silenciar voces disidentes no es la respuesta para resolver las crisis sociales”.
Según su propio comunicado, Bullrich se quejó porque hubo un pronunciamiento de un funcionario de Naciones Unidas sin consultar previamente con el gobierno argentino. “La ministra resaltó que existe detrás de estas ofensivas contra este instrumento, la vocación explícita de miembros de la oposición y de organizaciones afiliadas a ellos, de promover con estos comportamientos extorsivos un clima de inestabilidad política e institucional verificado en varias oportunidades en la historia reciente”, añadió la comunicación.