La evolución del Tae Kwon Do puede entenderse como un proceso histórico que va desde las antiguas tradiciones marciales coreanas hasta su consolidación como un arte marcial y deporte de alcance mundial.
En la antigua Corea existieron diferentes sistemas de combate y tradiciones marciales. Entre ellos destacan prácticas como el Subak y el Taekkyeon, que forman parte de los antecedentes culturales que posteriormente influyeron en el desarrollo de las artes marciales coreanas.
Durante el siglo XX, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a surgir y reorganizarse diversas escuelas o kwanes, en las que se enseñaban sistemas de combate con diferentes nombres y métodos.
Durante las décadas de 1940 y 1950, los principales maestros coreanos comenzaron a buscar una identidad común para las artes marciales que practicaban.
En 1955, el nombre Tae Kwon Do comenzó a consolidarse oficialmente como denominación para este nuevo sistema marcial coreano.
El desarrollo posterior estuvo marcado por diferentes organizaciones y corrientes, entre ellas la Korea Taekwondo Association (KTA) y, posteriormente, la Kukkiwon, fundada en 1972, que se convirtió en uno de los principales centros técnicos del Tae Kwon Do moderno.
A partir de las décadas de 1960 y 1970, el Tae Kwon Do comenzó a difundirse rápidamente fuera de Corea.
Maestros coreanos llevaron la disciplina a América, Europa y otros continentes. En México, el Tae Kwon Do comenzó a desarrollarse durante la segunda mitad del siglo XX y posteriormente se establecieron numerosas escuelas y organizaciones.
En 1973 se fundó la World Taekwondo Federation, actualmente conocida como World Taekwondo (WT), y ese mismo año se celebró el primer Campeonato Mundial de Tae Kwon Do en Seúl.
La disciplina continuó creciendo hasta convertirse en deporte olímpico:
1988: deporte de demostración en los Juegos Olímpicos de Seúl.
1992: nuevamente deporte de demostración en Barcelona.
2000: el Tae Kwon Do ingresó oficialmente al programa olímpico en Sídney.
Desde entonces ha permanecido como una de las principales disciplinas olímpicas de combate.
Actualmente, el Tae Kwon Do tiene diferentes expresiones y organizaciones. Por una parte, se encuentra su desarrollo como deporte de alto rendimiento, con énfasis en el combate reglamentado; por otra, continúa su práctica como arte marcial tradicional, donde tienen gran importancia la técnica, las formas, la disciplina, la defensa personal, la filosofía y la formación integral del practicante.
Por ello, hablar de la evolución del Tae Kwon Do no significa únicamente hablar de su transformación en deporte. También implica reconocer su desarrollo como una disciplina que busca integrar cuerpo, mente, técnica, disciplina, respeto y valores.
El Tae Kwon Do continúa evolucionando sin perder su esencia: formar personas mediante el camino de la práctica marcial.