DECLARACIÓN DOCTRINAL DE LA IGLESIA.
LAS ESCRITURAS.
Creemos que la Santa Biblia fue inspirada por Dios, que por contenido tiene la verdad sin error u omisión, y por lo tanto es y será hasta la consumación de los siglos la única revelación, completa y final, de la persona de Dios, de su plan eterno de redención y de su voluntad para el hombre. Es la norma suprema por la cual toda conducta humana, creencias, opiniones y asociaciones cristianas deben ser juzgadas.
Por La Santa Biblia queremos decir la colección de los sesenta y seis (66) libros del Antiguo y Nuevo Testamentos desde Génesis hasta Apocalipsis, la cual, como fue escrita originalmente, no solamente contiene y transmite la palabra de Dios, sino que es la misma, única y suficiente Palabra de Dios.
Por Inspiración queremos decir que los libros de la Biblia fueron escritos por hombres escogidos de Dios quienes fueron guiados por el Espíritu Santo de una manera tan definida que registraron la verdad de Dios en forma plenaria y verbal, sin error ni omisión.
Porque la Biblia enseña:
2 Timoteo 3:16-17.- Inspirada por Dios.
2 Pedro 1:19-21.- Hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
Hebreos 4.12.- Es viva y eficaz.
Juan 17:17. Es verdad.
Lucas 24:44-45.- Importancia de comprender las Escrituras.
1 Pedro 1:23.- Renacidos por la palabra de Dios.
Apocalipsis 22:18-19.- No añadir o quitar del libro.
Juan 5:39.- Escudriñar Escrituras - testimonio de Cristo.
EL DIOS VERDADERO.
Creemos que hay un solo Dios viviente y verdadero, que es una persona - espíritu infinito e inteligente, hacedor y juez supremo del cielo, la tierra y todo el universo, indescriptiblemente glorioso en santidad y merecedor de toda honra, obediencia, confianza y amor.
Asimismo, creemos que en la unidad de la divinidad existen eternamente tres personas que son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; iguales éstos en toda perfección divina, desempeñando funciones distintas pero que armonizan en toda obra divina.
Porque la Biblia enseña:
Éxodo 15:11.- Magnífico en santidad.
Éxodo 20:23.- No hacer dioses de oro.
Salmo 83:18.- Altísimo sobre toda la tierra.
Salmo 90:2.- Desde el siglo y hasta el siglo.
Salmo 147:5.- Poder y entendimiento.
Jeremías 10:10.- Dios vivo verdadero y eterno.
1 Timoteo 1:17.- Rey inmortal, invisible, glorioso.
Apocalipsis 4:11.- Digno de recibir gloria y honra.
Marcos 12:30.- Amar con todo el corazón.
Juan 4:24.- Es Espíritu.
EL ESPÍRITU SANTO.
Creemos que el Espíritu Santo es una persona divina siendo de la misma naturaleza con Dios el Padre y el Hijo y que obra en perfecta armonía con ellos.
Creemos que el Espíritu tomó parte activa en la creación; que es el autor e intérprete de las Escrituras; que convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio; que actúa en el nuevo nacimiento y que en ese momento viene a morar permanentemente en el que recibe a Cristo, sellándole y bautizándole; y durante su vida sigue realizando sus obras de enseñar y guiar por medio de las Escrituras, iluminando la mente del creyente, y de fortalecer, purificar y transformar su vida a la semejanza de Cristo.
Creemos que el Espíritu confiere dones espirituales a cada creyente para que pueda servir según su plan y propósitos dentro del cuerpo de Cristo. Entendemos que los dones de profecía, lenguas, sanidades y milagros cesaron con el siglo apostólico, y que ningún don puede exigirse como señal de la espiritualidad.
Porque la Biblia enseña:
1 Pedro 1:2.- La trinidad mencionada.
Génesis 1:1-2.- Participó en la creación.
Juan 3:6-8.- Renacido del Espíritu.
Efesios 1:13-14.- Sellados con el Espíritu.
Juan 14:16-17, 26.- El Consolador enseñará, y recordará.
Juan 16:8-11, 13.- Convencerá al mundo.
Juan 15:26.- Dará testimonio de Cristo.
1 Corintios 12:1-11.- Dones espirituales.
2 Corintios 3:18.- Transformados por el Espíritu.
EL SEÑOR JESUCRISTO.
Creemos que Jesucristo es Dios el Hijo y el Hijo de Dios, el eterno y omnipotente creador y no un ser creado; que coexiste desde siempre en igualdad con el Padre y el Espíritu Santo. Creemos que fue enviado al mundo conforme al plan eterno del Padre, haciéndose carne y naciendo de una virgen por obra del Espíritu Santo, sin despojarse de su deidad; que vivió sin pecado; que en la cruz puso su vida como sacrificio completo y suficiente para redimir al hombre perdido; que resucitó corporalmente al tercer día y ascendió al cielo donde intercede por los suyos y de donde vendrá otra vez para llevar a su Iglesia, juzgar al hombre, y establecer su reino en la tierra.
Porque la Biblia enseña:
1 Juan 5:20.- Su Hijo Jesucristo es el verdadero Dios.
Isaías 7:14.- Virgen - un hijo, Emanuel.
Mateo 1:18-23 con Isaías 9:6.- Nacimiento de Cristo.
Lucas 1:35.- Poder del Espíritu Santo.
Juan 1:1-3; 14-18.- El Verbo hecho carne.
1 Corintios 15:3-4.- Murió, sepultado y resucitó.
1 Juan 4:9-10.- Envió al Hijo unigénito.
Hebreos 4:14.- Hijo de Dios, el gran sumo sacerdote.
1 Timoteo 2:5.- Un solo mediador.
EL DIABLO.
Creemos que el diablo era un ángel que servía a Dios, pero por su orgullo y ambición de ser como el Altísimo se rebeló contra Él, y junto con él una gran multitud de ángeles; que es el enemigo de Dios; que ahora es el maligno príncipe de la potestad del aire, el impío dios de este mundo; que es el tentador de la humanidad y el acusador de los que siguen a Cristo y que promueve las creencias y las religiones falsas.
Creemos que Satanás es poderoso pero no todopoderoso, ni es omnipresente ni omnisciente y que Cristo con su muerte y resurrección le venció, por lo que el diablo ya está destinado a una justa y eterna condenación en el infierno, lugar preparado para él y sus ángeles. Por lo tanto, el creyente en Cristo que está viviendo en sumisión a Dios y en obediencia a su Palabra puede resistirle firme en la fe, y tener victoria sobre sus ataques y tentaciones.
Porque la Biblia enseña:
Isaías 14:12-15.- Cayó por el deseo de ser como Dios.
Ezequiel 28:14-17.- Querubín grande, se halló maldad.
Efesios 2:2. El príncipe de la potestad del aire.
2 Corintios 4:4. El dios de este siglo cega el entendimiento.
Apocalipsis 12:10-11. El acusador de los hermanos.
1 Timoteo 4:1. Espíritus engañadores, doctrinas de demonios.
2 Tesalonicenses 2:7-10.- Obras mentirosas y engañosas.
Colosenses 2:15 con 1 Juan 3:8.- Cristo triunfó en la cruz.
Apocalipsis 20:10 con Mateo 25:41.- Lanzado al lago de fuego.
1 Pedro 5:6-9.- Adversario; resistir firmes en la fe.
1 Juan 4:4.- Mayor el Espíritu que el enemigo.
LA CREACIÓN.
Creemos que Dios, quien es eterno y existe por sí mismo, creó de la nada todo lo que existe, llamándolo a existir por su propia voluntad y palabra y para su gloria, según su revelación en el libro de Génesis. Creemos que esto sucedió no por un proceso evolutivo de especies ni por el desarrollo de formas sencillas de vida a formas más complejas a través de períodos interminables de tiempo, sino que de manera inmediata Dios hizo todo el universo, la vida vegetal y los animales - cada uno según su género, y al ser humano - varón y mujer - a su semejanza como corona de toda su creación.
Porque la Biblia enseña:
Hebreos 11:3.- Por fe entendemos.
Génesis 1.- En el principio creó Dios.
Génesis 2:21-23.- Hizo el hombre y la mujer.
Colosenses 1:16-17.- Por Cristo fue creado y se sostiene todo.
Salmo 148:5.- Mandó y fue creado.
Éxodo 20:11.- En seis días hizo todo.
LA CAÍDA DEL HOMBRE.
Creemos que el hombre fue creado por Dios en santidad y a su propia imagen y semejanza, sujeto a la ley de su hacedor, siendo la obra culminante de la creación. Siendo inocente de pecado pero con libre albedrío, decidió, a través de la tentación de Satanás, desobedecer por trasgresión voluntaria el mandamiento de Dios, y por cuya causa todo el género humano es ahora pecador por naturaleza y voluntad y está muerto en sus pecados bajo la justa condenación de Dios y sin excusa delante de Él. Solamente la gracia de Dios puede hacer que el hombre vuelva a estar en santa comunión con Dios por medio de la fe en Jesucristo.
Porque la Biblia enseña:
Génesis 1:27.- A su imagen.
Génesis 2:16,17.- Dio mandamiento al hombre.
Génesis 3:16,24.- Consecuencias de su pecado y rebelión.
Romanos 3:10-24.- Ningún justo ante Dios.
Romanos 5:12,19.- Toda la raza bajo pecado.
Romanos 6:23.- La paga del pecado.
Efesios 2:8-9.- Salvos por gracia.
Tito 3:4-7.- No por mérito sino por su misericordia.
LA SALVACIÓN.
El Plan Divino. Creemos que Dios, quien tiene conocimiento perfecto de todas las personas y todos los acontecimientos y tiene sus eternos propósitos soberanos en todo, por amor diseñó desde antes de la fundación del mundo un plan perfecto respecto a la salvación del ser humano por medio del sacrificio de Cristo. Creemos que todo hombre tiene, hasta cierto grado, la revelación de Dios y es responsable sin excusa por responder a esta verdad arrepintiéndose de su pecado y creyendo en Jesucristo, y que es la voluntad de Dios que el mensaje de Cristo se predique a todos y que todos sean salvos.
Debido a que la Biblia enseña tanto la responsabilidad del hombre como la elección de Dios, creemos que hay que aceptar las dos verdades, aún cuando no podemos comprender por completo la manera en que concuerdan. Esto excluye toda jactancia en el hombre, y promueve la humildad, la alabanza, el amor y la confianza en Dios.
Porque la Biblia enseña:
Efesios 1:4-6.- Escogió y predestinó para la alabanza de su gloria.
2 Tesalonicenses 2:13-14.- Escogidos para salvación - llamados.
2 Timoteo 1:9.- Llamó y salvó según su propósito.
Romanos 8:29-30.- Conoció, predestinó, llamó, justificó, glorificó.
Romanos 1:19-20.- Todos tienen revelación de Dios.
Lucas 24:47.- Que Cristo se predique a todos.
2 Pedro 3:9.- Que todos se arrepientan.
1 Timoteo 2:4.- Que todos sean salvos.
Juan 3:14-21.- Creer en Cristo.
Hechos 3:9.- Que se arrepientan y se conviertan.
El Precio.
Creemos que por la gracia de Dios la salvación se consigue a precio muy alto de la muerte de Cristo Jesús, quien voluntariamente entregó su vida en sacrificio expiatorio como substituto en lugar del pecador, el Justo muriendo por los injustos, llevando los pecados del hombre en su cuerpo sobre el madero; por lo tanto todo aquel que se arrepiente y cree en Cristo la recibe de forma gratuita y no con base en sus obras. Creemos que su sacrificio fue suficiente para la salvación de todo el mundo pero que se efectúa únicamente en los que creen y reciben a Cristo.
Porque la Biblia enseña:
Romanos 3:24-25.- Justificado por su sacrificio aceptado.
Isaías 53:4-6; 10-11.- Herido por nuestras transgresiones.
1 Pedro 2:24.- Llevó nuestros pecados.
1 Pedro 3:18.- Padeció una sola vez.
2 Corintios 5:21.- El justo por los injustos.
1 Juan 2:2.- Por los pecados del mundo.
1 Timoteo 4:10.- Todos... específicamente los que creen.
Efesios 2:8-9.- Por gracia para que nadie pueda gloriarse.
Tito 3:5.- No por obras sino por su misericordia.
La Recepción.
Creemos que la salvación del hombre con todas sus bendiciones es otorgada por la misericordia de Dios de manera gratuita a todo aquel que la quiera recibir, sin distinción en cuanto a su persona o el grado de su pecado. Para que la reciba los únicos requisitos son el arrepentimiento para con Dios y la fe en Jesucristo, es decir que el hombre tiene que conocer la verdad acerca de Jesucristo, creer que es Dios el Hijo y que en la cruz entregó su vida en rescate del pecador, arrepentirse de su pecado en respuesta a la obra del Espíritu Santo, reconociendo su culpa ante el Dios Santo y tomando la decisión sincera de recibir a Cristo, confiando sólo en Él como su único y suficiente Salvador.
Porque la Biblia enseña:
Juan 3:16.- Todo aquel que quiera creer.
Efesios 2:8-9.- Por gracia por medio de la fe.
Romanos 3:22-28.- Para todos por igual.
Romanos 10:9-17.- Todo aquel que invoca.
Gálatas 2:16.- No por obras sino por fe.
Hechos 20:21.- Arrepentimiento y fe.
Marco 1:15.- Arrepentirse y creer.
Hebreos 11:6.- Sin fe es imposible agradar a Dios.
2 Pedro 3:9.- Que todos procedan al arrepentimiento.
Hechos 3:19.- Arrepientan y se conviertan.
Lucas 24:47.- Se predique arrepentimiento.
Efesio 1:13.- Oír, creer, ser salvo.
Apocalipsis 22:17.- El que quiera venir.
El Resultado.
Creemos que el hombre sin Cristo está muerto en delitos y pecados, pero al creer y recibir a Cristo recibe la salvación, la cual Dios en su Palabra describe en varios conceptos.
El que recibe a Cristo en ese momento es regenerado, es decir, nace de nuevo siendo una nueva creación en Cristo por obra del Espíritu Santo, quien llega a morar permanentemente en él, que recibe la vida eterna y es hecho partícipe de la naturaleza divina, lo cual le libera de la esclavitud al pecado, aunque sigue presente durante esta vida la vieja naturaleza pecaminosa y le da la capacidad de entender la verdad revelada de Dios, el deseo de agradarle, y la posibilidad de obedecerle y vivir victoriosamente sobre los enemigos de su alma.
Dios declara justificado al creyente, otorgándole el perdón de todos sus pecados pasados, presentes y futuros, imputando a Jesucristo su culpa y atribuyendo al creyente la justicia de Cristo, y así queda reconciliado y tiene paz para con Dios.
En el momento de recibir a Cristo el creyente es santificado en cuanto a su posición ante Dios, quien le aparta para sí mismo, durante su vida es transformado progresivamente a la imagen de Jesucristo, y al llevarlo Dios a su presencia será glorificado, dejando atrás todo vestigio de pecado.
Creemos que la salvación que Dios da es eterna y jamás se puede perder. Dios es el que examina el corazón y conoce los que son suyos. El que sinceramente recibe a Cristo es guardado por el poder de Dios y permanecerá en Él. Aquella persona que hace profesión superficial después demostrará que nunca nació verdaderamente de nuevo.
Porque la Biblia enseña:
Juan 3:3-16.- Nacer de nuevo, tener vida eterna.
Juan 1:12-13.- Ser hijo de Dios.
2 Corintios 5:17.- Nueva criatura en Cristo.
2 Pedro 1:4.- Participantes de la naturaleza divina.
1 Corintios 2:14-16.- Discernir espiritualmente.
Efesios 1:7.- Redención, perdón de pecados.
Romanos 6:20-22.- Libertados del pecado.
1 Juan 5:1-5, 11-12.- Vencer el mundo.
Efesios 1:13-14.- Sellados con el Espíritu.
1 Pedro 3:18.- Padeció el justo por los injustos.
2 Corintios 5:21.- Hechos la justicia de Dios en Cristo.
Romanos 5:1.- Justificados, paz con Dios.
Romanos 8:30.- El que justificó también glorificó.
2 Corintios 3:18.- Transformados a la imagen de Cristo.
Efesios 4:13.- Llegar a la medida de la plenitud de Cristo.
Juan 10:28-29.- Eterna, no perecerán, en la mano de Dios.
Jeremías 17:10.- Dios prueba el corazón.
2 Timoteo 2:19.- Dios conoce los que son suyos.
1 Pedro 1:5.- Guardados por el poder de Dios.
1 Juan 2:19.- Se demuestra que no eran de nosotros.
LA IGLESIA.
Creemos que la iglesia la cual es su cuerpo se compone de todos los que han nacido de nuevo en Cristo en todo lugar y en todo tiempo desde el día de pentecostés hasta el arrebatamiento, y que la iglesia en esta forma no se reúne en la tierra, sino que lo hará en los cielos con Cristo cuando él venga por ella.
Creemos que una iglesia local es un grupo autónomo de los que profesan ser creyentes en Cristo y que han sido bautizados bíblicamente, organizado con pastor (obispos o ancianos) y diáconos con la autoridad del Nuevo Testamento y bajo Cristo como su cabeza, y que se congrega con los propósitos de exaltar a Dios, evangelizar a los incrédulos, edificar a los creyentes enseñándoles e instruyéndoles a que guarden todo lo que Cristo ha mandado, y para celebrar las dos ordenanzas que son el bautismo y la cena del Señor.
Vemos en el Nuevo Testamento que la iglesia local es la única organización que es de origen divino, y que las iglesias son el medio que Dios ha escogido para llevar a cabo su obra en el mundo.
Porque la Biblia enseña:
Colosenses 1:18.- Su cuerpo, Cristo la cabeza.
Hechos 2:41-42.- Los que creyeron su unieron.
Hechos 15:22.- Eligieron siervos.
Filipenses 1:1.- La iglesia con obispos y diáconos.
Hebreos 10:25.- No dejar de congregarse.
Efesios 1:12.- Glorificar a Dios.
Efesios 4:11-14.- Edificar a los creyentes para la obra del ministerio.
Mateo 28:19.- La gran comisión.
Mateo 18:15-17.- Llevarla ante la iglesia.
LAS ORDENANZAS.
Creemos que existen dos ordenanzas, el bautismo y la cena del Señor, que han sido encomendadas a las iglesias locales siendo instituidas por el Señor Jesucristo, enseñadas por los apóstoles y practicadas por las iglesias según el registro bíblico, y que éstas no imparten beneficio en sí, sino que sirven de símbolos que nos recuerdan de la verdad de Cristo.
Creemos que el bautismo en agua es la inmersión de aquéllos que profesan fe en Cristo, hecha en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo con la autoridad de la Iglesia local, la que simboliza su identificación con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección. El creyente al hacer esto está dando testimonio público de que por escuchar y aceptar la palabra de Dios se ha arrepentido de sus pecados y ha recibido a Cristo como su único y suficiente Salvador, muriendo con Él al pecado para andar en vida nueva, y de su deseo de seguirle, obedecerle y servirle durante su vida. Creemos que el orden bíblico es creer, ser bautizado, y unirse a una iglesia local.
Creemos que la cena del Señor consiste en que los que han recibido a Cristo y que anden en obediencia y comunión con Él conmemoran su muerte vicaria por tomar el pan (sin levadura) y el vino (jugo de uva no fermentado), los cuales simbolizan el cuerpo y la sangre de Cristo en su sacrificio. Creemos que debe celebrarse en las reuniones de la iglesia local con la frecuencia que la misma iglesia decida, cada uno examinando previamente su propia vida y corazón, para participar de manera digna, recordando y anunciando la muerte de Cristo hasta que Él venga.
Porque la Biblia enseña:
Mateo 28:19-20.- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu.
Hechos 2:41-42.- Recibieron, bautizados, se añadieron al grupo.
Hechos 8:35-39.- Bajándose y subiendo del agua.
Romanos 6:3-4.- Andar en vida nueva.
Colosenses 2:12.- Sepultados y resucitados con Cristo.
Marcos 14:22-24.- El Señor instituyó.
1 Corintios 11:23-31.- Recibido del Señor.
1 Corintios 11:18.- Cuando reúne la iglesia.
EL SOSTÉN DE LA OBRA DE DIOS.
Creemos que la única manera que Dios instruye en el Nuevo Testamento para sostener su obra en las iglesias es por medio de las ofrendas voluntarias de los que son de Cristo1, y que cada creyente debe contribuir como propone en su corazón de manera proporcional a sus ingresos2, apartándolas primero para el Señor3, y que estas ofrendas deben darse al Señor generosamente con amor y alegría en su iglesia local4 en el día del Señor5.
Porque la Biblia enseña:
1 Corintios 16:2.- En la iglesia en el día del Señor.
1 Corintios 16:2.- Según Dios le ha prosperado.
2 Corintios 9:6-10.- Propuesto, generosamente y con alegría.
Mateo 6:2-4.- No para ser visto de los hombres.
Anotaciones:
1 No vemos correctas las actividades tipo kermesse, ventas en la iglesia o a nombre de la iglesia, ni otras actividades con el fin de obtener ingresos para la obra de Dios. Tampoco debe la iglesia buscar donativos de personas incrédulas para sostener su ministerio.
2 Si en el Antiguo Testamento ofrendaron un "diezmo", (10%) de sus ingresos (ver Malaquías 3:10), seguramente los que estamos bajo su gracia en la época de la iglesia no vamos a desear hacer menos.
3 Cada uno debe estar consciente que todo lo que posee le pertenece a Dios y debe administrarse para su gloria.
4 Por la frase "guardándolo" en 1 Corintios 16, entendemos que las ofrendas ya estarían en la tesorería de la congregación, "para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas".
5 El "primer día de la semana" es el domingo.
LA SEPARACIÓN.
Creemos que el creyente está en el mundo pero ya no es del mundo y debe separarse de toda obra de su naturaleza pecaminosa y de las prácticas mundanas que dañen su comunión con el Señor así como su testimonio ante el mundo, procurando andar en el Espíritu en obediencia a la palabra de Dios.
Creemos que la iglesia debe mantener en su ministerio una separación de toda actividad y movimiento que no mantenga la sana doctrina y práctica conforme a la palabra de Dios; del ecumenismo donde existe una mezcla de diferentes doctrinas; del movimiento carismático, el pentecostalismo y todos aquellos que mantengan prácticas dañinas de emocionalismo, lenguas, profecías, milagros, sueños y visiones, siendo que son falsas porque no concuerdan con la palabra de Dios; así como de los que afirman recibir revelaciones extra bíblicas, ya que la Biblia es la revelación completa y final de Dios. Asimismo, rechazamos la teología de la liberación, el modernismo, el humanismo y las enseñanzas de la nueva era.
Porque la Biblia enseña:
2 Corintios 6:14-18.- No concordancia entre creyente con incrédulo.
Gálatas 5:16-24.- Las obras de la carne y el fruto del Espíritu.
Efesios 4:22-32.- Despojarse de la vieja manera de vivir.
Efesios 5:11.- No participar en las obras infructuosas de las tinieblas.
Tito 2:12.- Renunciar a la impiedad y vivir santamente.
Juan 17:14.- No son de este mundo.
1 Pedro 1:14-19.- Vivir santamente.
1 Juan 2:15-16 y Santiago 4:4.- No amar al mundo.
LA OBRA MISIONERA.
Entendiendo que todo ser humano está perdido eternamente y que Jesucristo es el único salvador, creemos que la comisión que Cristo dejó a su iglesia es el hacer discípulos en todo el mundo, predicando el evangelio, bautizando a los que creen en Cristo, instruyéndoles a que pongan por obra todo lo que Él enseñó y estableciendo iglesias locales.
Creemos que en el cumplimiento de esta comisión todo creyente debe participar con el testimonio de su vida y de sus palabras, igual como con sus oraciones y sus ofrendas, y que las iglesias pueden colaborar voluntariamente con otros siempre que sean de la misma fe y práctica.
Porque la Biblia enseña:
Juan 3:36.- Los que no creen están bajo condenación de Dios.
Hechos 4.12.- En ningún otro hay salvación.
Hechos 1.8.- Serán testigos en todo el mundo.
Marcos 16.15.- Predicar el evangelio a todos.
Mateo 28.18-20.- Hacer discípulos.
Romanos 10:13-15.- Cómo creerán si no oyen.
Efesios 6:18-20.- Orar por la obra de Dios.
Filipenses 4:10-19.- Sostén económico para la obra de Dios.
EL GOBIERNO CIVIL.
Creemos que Dios estableció el gobierno civil para el buen orden de la sociedad y que el creyente debe orar por sus gobernantes, respetar 6 su autoridad, someterse en obediencia a sus leyes e instituciones siempre que no estén plenamente en contra a lo que Dios ordena en su palabra y pagar los impuestos que exige. Creemos que tanto el estado como la iglesia deben funcionar cada uno en su esfera y que esta distinción debe respetarse.
Porque la Biblia enseña:
Romanos 13:1-7.- Establecido por Dios.
1 Pedro 2:13-14.- Someterse a sus instituciones.
Lucas 20:22-25.- Impuestos / separación iglesia y estado.
1 Timoteo 2:1-4.- Orar por los gobernantes.
Hechos 4:19 y 5:29.- Obedecer primero a Dios.
Anotaciones:
6 Entendemos que esto incluye el respetar los símbolos patrios.
LOS EVENTOS FUTUROS.
Creemos que todos los eventos futuros para la raza humana han sido establecidos por Dios y se cumplirán según lo revelado en las escrituras. Entendemos que éstos sucederán en el siguiente orden:
I. Cristo vendrá en las nubes para arrebatar a su iglesia de manera instantánea en cualquier momento antes de los siete años de tribulación en la tierra. Ésta es la esperanza de los creyentes en la cual los muertos resucitarán primero y los vivos serán transformados y llevados inmediatamente a la presencia de Dios. Entonces tomará lugar el tribunal de Cristo en el cual las obras del creyente serán evaluadas, para que reciba cado uno su alabanza de Dios y su premiación correspondiente, y también las bodas del cordero.
II. Habrá siete años de tribulación y grandes aflicciones en la tierra en la cual Dios tratará con el pueblo Israel y castigará a los demás pueblos por su rebelión contra Él. En este tiempo habrá una iglesia mundial falsa y una unión política de todos los pueblos bajo el liderazgo del anticristo que con el poder engañoso de Satanás se hará pasar por Dios pero que al final será vencido por Cristo.