De la Tierra a tu Boca 

Amanece en mi Huelva, tierra de mar y campo, donde la pesca y los cultivos se dan la mano. Los primeros rayos de sol iluminan el paisaje y mi despertador me avisa de que es hora de empezar la jornada en los campos de frambuesas. Ellas no pueden esperar.

Salgo de casa con las cestas en una mano y las tijeras en la otra. Bajo el sol, los frutos me esperan para ser recolectados. A veces el calor nos lo pone difícil, por eso recolectamos a primera hora de la mañana, para conseguir el fruto más fresco que podemos ofrecerte.

Cuando el sol se pone intenso, es hora de volver con nuestras cestas llenas a reventar. Es el momento de revisar los pedidos que hay que enviar. Antes de irnos a comer, nos gusta dejar todos los pedidos preparados, así la empresa de transporte los puede recoger por la tarde y en cuestión de un día puedes recibir tu pedido de frambuesas como recién cogidas.

Gracias a clientes como tú, nuestro cultivo puede seguir ofreciéndote unas frambuesas frescas, sabrosas y de máxima calidad, para que elabores tus productos con el máximo sabor posible.