Este hotel, que ocupa un edificio con una fachada señorial, se encuentra a menos de 100 metros del Santuario de Loiola, a 5 minutos a pie de la Basílica de San Ignacio, de estilo vasco y barroco, y a 6 del Ingurugiro Etxea, un museo con exposiciones sobre el medio ambiente.
Las habitaciones son funcionales y tienen Wi‑Fi gratis, escritorio, zona de estar, televisión, reproductor de DVD y, en la mayoría de los casos, vistas a la basílica y al santuario.
El hotel dispone de zonas de estar elegantes, capilla privada, jardín y aparcamiento gratuito. Hay un comedor de estilo desenfadado con techo de vigas vistas.