"Desde sus orígenes, la Congregación de las Hermanas Siervas de María SS Dolorosa, fundada alrededor del año 1854, se ha dedicado al ejercicio de la caridad y a la educación de los niños y jóvenes. Incluso hoy, en la dinámica fidelidad al carisma de la Congregación, continuamos nuestro servicio de evangelización y promovemos la formación integral de la persona". Fuente
Las Hermanas Siervas de María SS. Dolorosa, fieles al carisma de la Fundadora Madre M. Juliana Sigñorini, vivimos en comunión fraterna en la sencillez, en la oración y en el ejercicio de la caridad inspirándonos en María Madre y Sierva del señor.
Italia (1854)
Chile (1938)
Colombia (1973)
India (1988)
Hungría (1991)
La Congregación de la Hermanas Siervas de María Dolorosa, tuvo sus orígenes en Florencia, Italia en el año 1854. Ellas vivían en comunidad bajo la guía de Sor Verónica Donati, cuidando de la perfección personal y dedicándose a la educación de los niños pobres.
Durante los años 1858-1859 por primera vez el grupo recibe el nombre de Hermanas bajo el título de María S.S. Dolorosa, siendo nombrada Sor Verónica Donati Madre Superiora. Sin embargo, algunos años más tarde la Congregación entra en una aguda crisis interna que obliga a ésta dejar su cargo.
Los Padres Siervos de María del Convento de la S.S. Anunzziata, que seguían con fe y esperanza los primeros pasos de este grupo, formado al interior de la Orden, pensaron dejar el grupo al cuidado de Sor Juliana Signori. . Ella acepta el desafío, empeñando toda su persona por hacer renacer a la Congregación, dándole fisonomía propia, en fidelidad al carisma servitario. A su muerte, ocurrida en 1873, la Congregación ya había iniciado su expansión.
Durante el año 1876, fueron afiliadas a la Orden de los Siervos de María y un año más tarde reciben de manos del Arzobispo la primera REGLA DE VIDA. Dedicándose a la educación de los niños y al cuidado de los pobres, la Agrupación tuvo un rápido incremento y numerosas fueron las fundaciones en Toscana y otras regiones de Italia. El año 1938 la Congregación extiende sus servicios apostólicos a Chile; dividiendo sus servicios entre Santiago y Puerto Aysén. Sus primeros pasos estuvieron dirigidos al cuidado de los enfermos del hospital de esta última localidad y más tarde se harían cargo del Colegio Internado de Puerto Aysén llamado San José.
Medellín:
Córdoba: Casa de misión
Rionegro: Hogar Madre Augusta Merlini