“Este artículo va dirigido al mundo blanco occidental, en particular, a los blancos franceses. Se trata de una intervención que hace visible los privilegios de blancura de los blancos situados en países imperialistas y sus mecanismos de negación y encubrimiento. Muestra cómo dichos privilegios se montan sobre la miseria del mundo. La invitación es a descolonizar los privilegios de la blancura hacia otro mundo posible.”
Aunque Bouteldja se dirija explícitamente a los blancos franceses, la lógica que denuncia no se detiene ahí. La maquinaria de Occidente ha logrado exportar su estructura de privilegios, su moral inocente y su sistema inmunológico a otros territorios, como el nuestro. En Argentina, esa blanquitud se reproduce —aunque con otros acentos— en discursos progresistas, instituciones estatales, medios de comunicación y hasta en nuestras propias prácticas militantes. Lo occidental se vuelve norma, incluso en quienes no acceden a sus beneficios. No hace falta ser francés ni europeo para ocupar el lugar del blanco; basta con hablar su lengua, repetir sus gestos y custodiar sus fronteras simbólicas.
Autora: Houria Bouteldja
Diseño de portada: @grimorioeg
16 páginas
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