Goya no solo fue un enorme pintor, sino también un fantástico dibujante, que supo a través de sus grabados poner en evidencia las distopías de su época. En cierto modo se puede decir que su obra es un ejercicio de periodismo gráfico, elevado a la categoría de arte. Una breve frase al pie del grabado da pistas sobre el sentido de lo representado, la misma estructura que caracteriza a las caricaturas que ya por entonces empezaban a ser habituales en las revistas satíricas europeas o difundidas de forma irregular y casera en láminas sueltas.
Sirvan estas viñetas de sentido homenaje al maestro y a su vez una oportunidad para reflexionar acerca de la actualidad de su crítica social.