Hechas a mano con maíz criollo, son gruesas y sabrosas, muchas veces usadas como plato comestible.
Mole espeso, menos dulce que el poblano, preparado con chiles secos, ajo, clavo, tortillas y chocolate.
amales cocidos con ceniza (nixtamal), envueltos en hojas de maíz seco. De sabor neutro, suelen acompañarse con mole o salsas.