Las diatomeas son un grupo de microorganismos unicelulares fotosintetizadores distribuidos en todos los ecosistemas acuáticos del planeta. Se caracterizan por poseer un esqueleto de sílice compuesto por dos valvas en las que una encaja dentro de la otra, como en este modelo de la especie Staurosirella pinnata.
Staurosirella pinnata es una pequeña diatomea de agua dulce y bentónica, es decir, que vive ligada a algún tipo de substrato. Carece de rafe, una estructura típica de algunas diatomeas, que les permite deslizarse sobre el fondo. Staurosirella pinnata es, por tanto, inmóvil, sujetándose al substrato por un pequeño tallo hecho de mucílago. En muchas ocasiones aparece formando colonias de numerosas células que se enganchan unas a otras por la cara de sus valvas. A pesar de sus hábitos bentónicos, esta especie a veces puede formar una parte importante del plancton (conjunto de organismos que viven flotando en la columna de agua).
Staurosirella pinnata está adaptada a vivir en lagos con condiciones de poca luz y períodos prolongados de hielo en la superficie, aunque también puede aparecer en otros ambientes.