Una raza alienígena llega a la tierra y resulta que son más inteligente que nosotros; ¿Cómo vamos a hablar con ellos? Una pregunta bastante sencilla para un desarrollo más complejo del que esperaríamos.
Amy Adams y Jeremy Renner protagonizan este drama/ciencia ficción (sí, una más de aliens). Honestamente, no soy fan de películas de éste tipo pero la fotografía tan limpia que tiene me llamó intensamente ya que soy muy fan agregando que la paleta de colores es algo grisácea y le da un toque futurista casi cayendo en lo apocalíptico mientras que también tiene ese toque nostálgico que nos encanta de las películas en blanco y negro.
Louise Banks (Amy Adams), es una profesora de lingüística la cual es buscada por el gobierno de estados unidos para trabajar codo a codo con un equipo de élite ante la llegada (duh) de 12 gajos de nave espacial que aterrizan en todo el planeta justo al borde de una guerra global, todo esto para principalmente establecer comunicación con estos seres del espacio y saber a que llegaron a la tierra. En el equipo de élite de Louise también se encuentra el físico Ian Donnelly (Jeremy Renner) el cual es, junto con amy, el protagonista.
La película se centra en la forma de comunicación textual de los heptápodos (nombre que reciben los alienígenas en la historia) y cómo Ian y Louise logran descifrar la compleja y sorprendente estructura perfecta de su lenguaje, que los lleva a entender una oración de una forma completamente distinta a lo que esperaría un humano promedio y lo más importante; la concepción (y posible manipulación) del tiempo por medio de un nuevo lenguaje.
Y así, tras mostrarnos algunos flashbacks que tiene la protagonista durante toda la película y unir todas las piezas del rompecabezas tenemos un final inesperado y que deja mucho para pensar y crear teorías al respecto. Eso sí, esta historia se aleja completamente de los fundamentos físicos y científicos en los que la mayoría de las historias de ciencia ficción se basan.
La puedes encontrar actualmente en Netflix.