¡Hola! Me llamo Mª Luisa y soy educadora canina profesional, un sueño que me acompaña desde niña. Mi pasión por los perros comenzó con Miki, un Schnauzer miniatura con el que aprendí lo especial que es compartir la vida con un peludo.
Además, mi amor por la naturaleza me llevó a colaborar durante 4 años como voluntaria en el anillamiento de aves en el CSIC. Esta experiencia enriqueció mi visión hacia los animales, aportándome una enorme paciencia y capacidad de observación para entender la conducta animal desde el máximo respeto.
El gran motor de este proyecto ha sido Lita, una perrita que adopté con un pasado difícil y una ansiedad por separación extrema. Ella me impulsó a buscar ayuda y acabar formándome para comprenderla mejor. Hoy, vuelco mis conocimientos, mi experiencia y empatía para ayudar a familias que se sienten tan perdidas como yo lo estuve en su día, ofreciendo soluciones reales, duraderas y un espacio seguro para sus peludos.