El consentimiento es una idea bastante simple. Significa aceptar libremente hacer algo o dar permiso para que algo suceda. El consentimiento debe ser dado por elección, por alguien que tenga la libertad y la capacidad consciente de tomar esa decisión.
Cuando se trata del consentimiento sexual, se aplican los mismos principios. No es posible que alguien dé su consentimiento si:
La persona se haya privada de sentido o se abusa de la enajenación o trastorno mental.
Si la persona está bajo amenaza, intimidada o retenida contra su voluntad.
Si la persona esta sustancialmente o significativamente intoxicado o afectado por drogas, incluyendo alcohol.
Cuando se trata de menores de 14 años y / o personas incapaces, no se puede dar el consentimiento legal bajo cualquier circunstancia.
Si el sexo o la actividad sexual suceden sin el consentimiento de alguien, estamos en presencia de un delito.
Cuando se trata de sexo y relación, sea cual sea tu género o tu orientación sexual, el consentimiento no es opcional.
Cada uno y una de nosotras juega un rol importante en la prevención de violencia. El respeto es primordial en cualquier tipo de relación.
No importa en el tipo de relación, los límites siempre tienen que ser discutidos y respetados. No importa cuántas veces hayas tenido relaciones sexuales, cuando estás en una relación el consentimiento no está garantizado.
Todos y todas tenemos derecho a no querer ser tocados, besados, tener intimidad o tener relaciones sexuales, aunque estemos en una relación. Hay veces en que estamos cansados, estamos ocupados o que simplemente no queremos, y eso es algo a respetar.
Contén a la persona hasta que reciban ayuda.
Busca ayuda. Si el abuso sexual ocurre en la Universidad te puedes acercar a seguridad, al paramédico(a) o a la Oficina de Equidad y Género.
Ofrece escucharle: es difícil hablar acerca de un abuso o violación por lo que no debes obligar a la persona a hacerlo, solo hazle sentir que si quiere, puede hablar contigo. Sin embargo, te recomendamos solo escuchar, orientar a acercarse a la Oficina de Equidad y Género y no indagar ya que muchas veces este tipo de casos necesitan de una ayuda especializada.
Créele a la víctima: omite frases como: "no, no te creo" o o "no puede ser".
Lo que la víctima te cuenta es confidencial: no lo cuentes ni lo divulgues.
No escribas comentarios en las redes sociales.
No hagas bullying al acosador.
Denuncia siempre: si el abuso o violación ocurre dentro de la universidad denuncia a oficina.equidad.genero@uoh.cl
Llama a seguridad. Nunca te pongas en riesgo. Si estás en la Universidad puedes acercarte a seguridad, al paramédico(a) o a la Oficina de Equidad y Género.
No ignores una situación de violencia. Cuando ignoramos una situación de violencia estamos siendo parte de ella.
Si decides acercarte, le puedes decir al agresor o agresora "eso no es chistoso" o "creo que tu amigo/a no se siente bien".
Pregúntale a la persona que está siendo agredida si está bien.
No tomes parte en conversaciones que no respetan o discriminan a las personas.
Conversa con diferentes personas acerca de la importancia del autocuidado entre amigos y amigas.
No dejes sola a un amigo o amiga que ha bebido o ha consumido drogas.
Cuando hablamos de divulgar o compartir imágenes (de sexting o selfies desnudas o semidesnudas) es importante saber que el sexting puede transformarse en un delito en aquellos casos en que se amenaza o acosa a personas de cualquier edad, o cuando se está en posesión o se comparte material pornográfico infantil.
Algunos casos de sexting son:
Enviarle una foto desnudo/a a un compañero/ que no es tu pareja o que no ha declarado interés explícito.
Usar imágenes de tu expareja o pareja actual para amenazarla o amedrentarla.
Grabar una relación sexual sin el consentimiento de el involucrado o involucrada.
Utilizar imágenes de alguien por revancha o venganza.
Recomendamos evitar tomarte fotografías, videos u utilizar snapshots de tus partes íntimas o de relaciones sexuales.
En el caso que alguien comparta contigo fotos íntimas, se consciente que la persona lo hace en un marco de confianza, lo que no quiere decir que te esté autorizando para difundir su intimidad.