A continuación encontraremos conceptos que definen epistemología, historia y pedagogía
La epistemología es la rama de la filosofía que estudia el conocimiento: su naturaleza, posibilidad, alcance y fundamentos.
La epistemología estudia las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que llevan a la obtención del conocimiento científico y los criterios por los cuales se lo justifica o invalida, así como la definición clara y precisa de los conceptos epistémicos mas usuales, tales como verdad, objetividad, realidad o justificación.
La historia es la narración de los sucesos del pasado; generalmente los de la humanidad, aunque también puede no estar centrada en el humano.
Su propósito es averiguar los hechos y procesos que ocurrieron y se desarrollaron en el pasado e interpretarlos ateniéndose a criterios de la mayor objetividad posible.
La pedagogía es una disciplina fundamental en el ámbito educativo, encargada de estudiar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Su objetivo principal es comprender como se produce el aprendizaje y diseñar estrategias pedagógicas efectivas que promuevan el desarrollo integral de los estudiantes.
Resumen #1
La epistemología de la pedagogía o el feliz encanto de lo inútil
Alexander Ruiz Silva.
Palabras claves: fundamentación teórica, pedagogía, epistemología, enseñanza.
Tesis principal: todo intento de fundamentación teórica de la pedagogía se encuentra más allá del alcance de la historia, la lógica y la filosofía de la ciencia.
En la pedagogía el término enseñanza se enlaza con dos miembros: el maestro (quien enseña) y el alumno (quien es enseñado). En esa misma línea se tiene un contenido por enseñar y aprender a través de un estilo. Además, se dice que la pedagogía enlaza el quién, el qué, el cómo y los efectos de la enseñanza. Sus prácticas están unidas por propósitos generados por los maestros y que le dan un sentido.
Por otro lado, el autor menciona en un punto crítico a la epistemología; por lo que invita a revisarla con más amplitud y así poder tratar a la pedagogía para así poder entenderla y abordarla.
Autores mencionados:
Charles Taylor: sostenemos la inadecuación de la interpretación epistemológica y la necesidad de una nueva concepción, desde lo que mostramos que son las condiciones indispensables para que, en primer lugar, se de algo semejante a la experiencia o a la conciencia del mundo […]. Lo que descubrimos y que subyace a nuestras representaciones del mundo – el tipo de cosas que formulamos, por ejemplo en frases declarativas – ya no es representación, sino una cierta captación del mundo que tenemos en tanto que agentes en él. Lo cual muestra que toda interpretación epistemológica del conocimiento es errónea. Ya que este no solo consiste, en imágenes internas de una realidad externa, sino que se basa en algo bastante distinto [prácticamente inasible]. Taylor, 1997, p. 29).
Edmund Gettier: la evidencia y el razonamiento por el cual justificamos una creencia pueden implicar inequívocamente que esa creencia sea verdadera, aunque de hecho no lo sea. Es decir, es posible justificar algo falso. Si se acepta una creencia verdadera y justificada, también se acepta como verdadera y justificada otra creencia que derive o esté implicada en la primera. (Gettier, 1974, p. 223).
Ionas Kalpokas: la misma idea de una separación esencial entre filosofía y ciencia carecería de sentido sin esta afirmación de que existe un campo de estudio que es accesible únicamente al filósofo [epistemólogo] y que impone límites infranqueables a la investigación empírica. (Kalpokas, 1999, p. 258).
Conclusiones: el autor sugiere que la epistemología de la pedagogía debe ser contextualizada y tener en cuenta aspectos que se involucren en la educación, como el histórico, cultural y social.
En conclusión, se espera poder recuperar todas aquellas ideas muertas o que han sido olvidadas en la historia de la filosofía y la epistemología y que puedan en la actualidad como dice el autor tener un “valor insospechado”. Es decir, que el “feliz encanto de lo inútil” pueda tener utilidad.
Resumen #2
¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO ACTUAL DE LA RELACIÓN EPISTEMOLOGÍA - FILOSOFÍA - PEDAGOGÍA? *Angélica María Rodríguez Ortiz*
PALABRAS CLAVES: epistemología, ciencia, gnoseología, pedagogía, filosofía, educación, conocimiento.
TESIS PRINCIPAL: El presente artículo pretende encontrar el significado actual de la relación que se establece entre filosofía, epistemología y pedagogía, ya que, en las últimas décadas, a través de los discursos pedagógicos, se hace latente una separación entre filosofía y pedagogía. Sin embargo, esta separación es un absurdo, ya que la filosofía cumple un papel muy importante en la construcción del discurso pedagógico y la transformación de la enseñanza. Un papel que supera la relación fundamentalista que se dio hasta el siglo XVII y que ahora se establece en nuevos sentidos, logrando lazos de unión entre ambas disciplinas a partir de aportes que sólo la filosofía puede realizar y que ninguna otra disciplina logra sustituir. De esta forma, se quiere dejar en claro, que la filosofía desde la epistemología plantea una relación con la pedagogía para acercar al hombre al conocimiento, y logra entablar una relación diferente a la de fundamentar el estatus científico de una disciplina que en su independencia busca ser considerada como ciencia.
Autores que utiliza el escritor y lo que afirman:
Quinceno: La epistemología no es sólo problematizar el saber científico, la metodología de las ciencias, la naturaleza de la ciencia y sus objetos... La epistemología se puede entender como la teoría de la ciencia, la filosofía de la ciencia, la teoría del conocer o epistemología genética y aún como historia de la ciencia. (Quiceno, 2003).
Barrera: Existe una vinculación directa entre ontología, la cosa en sí y epistemología, el decir de la cosa, y existe la posibilidad de que en un momento determinado se genere un tipo de praxis y de saber desligados entre sí ontológica y epistémicamente. (Barrera, 2003: 47).
Flórez Ochoa: Asumimos provisionalmente que la pedagogía contemporánea es una disciplina científica dispersa aún bajo diferentes denominaciones y teorías, y, por tanto, adquiere sentido la reflexión epistemológica acerca de sus objetos, sus estructuras, su capacidad explicativa, su sistematicidad y coherencia, sus criterios de verificación y de verdad. (Flórez, 1994: 42-43).
Bedoya: Para hablar de epistemología de la pedagogía es preciso estudiar, indagar y reflexionar sobre las teorías planteadas, para ver si tienen argumentación científica para acercar al sujeto al conocimiento verdadero y útil o si por el contrario sólo se quedan en especulación desde una perspectiva social, sin argumento alguno. (Bedoya, 2005).
Conclusiones: La búsqueda del sentido, en la actualidad, de la relación entre filosofía y pedagogía, se da desde los puntos de encuentro o interés que las convoca a ambas: la formación del ser humano. Ello nos posibilita comprender algunas de las relaciones que se establecen entre ambas. La formación como interés principal es el punto de partida que conlleva a otros tipos de relaciones existentes entre ambas disciplinas, relaciones que logran superar la relación fundamentalista que se dio hasta el siglo XIX y que hoy pierde vigencia, porque al ser el hombre y el conocimiento punto de partida de dichas disciplinas se requiere un aporte mutuo para una mejor orientación hacia el fin. Este enfoque busca dejar de lado esas visiones extremistas en las cuales, o bien se considera a la filosofía como la base fundamental sin la cual la pedagogía no se puede dar, o bien se rechaza el aporte de la filosofía, intentado sustituirlo por el de otras disciplinas contribuyentes en la formación del discurso pedagógico. La relación entre filosofía y pedagogía se empieza a trazar desde diferentes ángulos, y es evidente que aún hoy la filosofía es de gran importancia, tanto en la reflexión teórica sobre el fenómeno educativo, como en la orientación y la transformación de la educación misma. Esto es así porque la filosofía, desde la epistemología, la lógica, la ética y otros saberes, aporta al mejoramiento de la formación plena del ser humano. Adicionalmente, la filosofía nos ayuda a ver que, para alcanzar el buen vivir, se requiere del conocimiento y la valoración de éste como un fin en sí mismo. Resumiendo, podemos decir que el sentido actual que tiene esta relación se puede ver en lo siguiente:
La filosofía, desde la antigüedad hasta nuestros días, ilumina la tarea de trazar el horizonte y proponer el fin de la educación.
Al igual que la pedagogía, la filosofía se cuestiona por la mejor manera de orientar al hombre hacia la búsqueda de la felicidad.
Reflexiona, especula y analiza el discurso pedagógico y logra aclarar términos que pueden ser mal empleados.
Se cuestiona y busca una mejor formación que logre desarrollar en el ser humano todas las disposiciones y potencias que éste posee.
Aunque algunos textos generan duda sobre la existencia de esta epistemología, consideramos que si es posible una epistemología de la pedagogía. Ya que esta podría fortalecer la práctica de los conocimientos educativos generando investigación y con esta, utilizar herramientas colectivas que permitan a la humanidad llegar a conocer el origen del conocimiento, en este caso, la pedagogía.
Así mismo, creemos que este tipo de epistemología necesita unir fuerzas para levantarse y caminar hacia los mismos objetivos. Unificando su naturaleza, sus perspectivas, finalidades, cuestionamientos, relaciones sociales y tecnológicas, entre otras. Con esto, solo podrían esperarse múltiples beneficios en el campo educativo y sus miembros e incluso en lo social. En conclusión, se debe y por qué no, debemos darle nueva vida a la epistemología de la pedagogía.
Línea de tiempo de los momentos relevantes en la historia de la pedagogía.
Principales corrientes de las pedagogías críticas
Ensayo argumentativo
Introducción
El uso de la tecnología en la educación ha transformado profundamente los procesos de enseñanza-aprendizaje, generando un debate sobre si debe considerarse un medio para facilitar el aprendizaje o un fin en sí mismo. En la actualidad, la tecnología ha permitido un enfoque más dinámico e inclusivo, adaptado a las necesidades individuales de los estudiantes, y ha abierto nuevas posibilidades a través de plataformas interactivas y recursos digitales. Aunque algunos defienden la tecnología como un objetivo pedagógico autónomo, la mayoría coincide en que su verdadero valor radica en ser un instrumento que potencie el aprendizaje y el desarrollo integral de los estudiantes, siempre bajo la guía del docente.
¿El uso de la tecnología en la educación es un medio o es un fin en sí mismo?
En la actualidad ha cambiado los espacios, el rol de los docentes, las metodologías y los procesos de enseñanza aprendizaje por una forma más dinámica y motivadora, dejando aun lado lo impartido en las escuelas tradicionales donde el maestro era toda la fuente de conocimiento y los educandos eran simples receptores, Hoy en día la educación ha dado un giro involucrando como eje central a los estudiantes. Asimismo, la incorporación de una herramienta fundamental como lo es la tecnología en el ámbito educativo. Sin embargo, en este mundo cada persona tiene su forma de pensar que ha generado un debate profundo sobre el rol de la tecnología en los procesos pedagógicos. Algunos sostienen que la tecnología es un medio que facilita el aprendizaje, mientras que otros defienden que debe considerarse un fin en sí mismo, transformando completamente la naturaleza de la enseñanza.
Los tiempos de pandemia y la postpandemia, marcaron y aceleraron el uso de la tecnología como medio para el aprendizaje, esto debido a la imposibilidad de mantener clases presenciales, el cual llevo a los docentes asumir una nueva identidad en la era digital, es decir, adquirir una serie de competencias digitales que estimulen sus procesos de enseñanza aprendizaje despertando el interés de sus estudiantes, fortaleciendo el manejo de las TIC y su accesibilidad. De igual manera, uno de los argumentos más sólidos en favor de la tecnología como medio es su potencial para ampliar las oportunidades de aprendizaje, según García y García (2020), expresa que las tecnologías no solo facilitan el acceso a información, sino que también permiten la creación de entornos interactivos y colaborativos, mejorando la comprensión de los estudiantes.
Es por ello, que la tecnología puede hacer posible la educación personalizada, adaptándose a las necesidades y ritmos de cada alumno, lo cual es fundamental para promover una enseñanza inclusiva y accesible. Hoy en día las plataformas de educación en línea, por ejemplo, ofrecen recursos que antes no estaban disponibles, como videos, simulaciones y ejercicios interactivos que en otros tiempos no se trabajaban. Algunos sugieren que los estudiantes también pueden aprender y que los maestros pueden mejorar los procesos de enseñanza aprendizaje través de la gamificación, estas herramientas suelen encontrarse en paginas web, Sánchez (2022) expresa que “el videojuego se postula como una herramienta útil para entrenar tanto a niños como a adolescentes para el desarrollo óptimo de su propia vida, de una cotidianidad que no pocas veces ha de sortear obstáculos y problemas” (p.3).
Otro aspecto fundamental, en cuanto al uso de la tecnología y las mediciones pedagógicas que posibilita el desarrollo del aprendizaje autónomo y significativo, es la educación a distancia. Para Mendoza, Páez y Miranda (2017) Se ha sugerido que el aprendizaje a distancia, impulsado por tecnologías como Internet, ha permitido la educación de grupos previamente excluidos por barreras geográficas o sociales. Muestra cómo la tecnología puede ser una herramienta poderosa para superar obstáculos sin convertirse en un destino. De hecho, el uso de medios tecnológicos debe tener como objetivo mejorar la calidad de la educación, como un medio para promover el aprendizaje, y no como un objetivo independiente para redefinir la educación misma. Asumir compromisos que sean de naturaleza educativa.
No obstante, Algunos abogan por poner la tecnología en el centro del proceso educativo. Por ejemplo, Ortega Rodríguez (2022) reflexiona sobre el impacto de la realidad aumentada y los mundos virtuales en la educación, sugiriendo que estas tecnologías pueden cambiar la forma en que enseñamos. Según esta visión, la tecnología no es solo un medio, sino una herramienta que redefine la interacción educativa, creando nuevas formas de enseñanza y experiencias de aprendizaje inmersivo que antes no eran posibles.
Si bien estas innovaciones pueden ofrecer experiencias valiosas y atractivas, es crucial no perder de vista que la tecnología no debe despojar a la educación de su propósito original: la formación de individuos críticos, éticos y responsables, estos capaces de vivir en una sociedad donde desarrollen una zana convivencia, por tal motivo los docentes aparte de tener sus métodos de enseñanza, el objetivo es que las TIC se han un medio donde los estudiantes potencialicen sus competencias y mejoren su desempeño académico. Tal como lo afirma Sacristán (2008), el objetivo fundamental de la educación no es la tecnología en sí, sino el desarrollo integral del estudiante. La tecnología puede ser una herramienta poderosa, pero no debe ser considerada como un fin en sí mismo. El verdadero propósito de la educación sigue siendo el fomento del pensamiento crítico y la adquisición de habilidades que permitan a los individuos participar de manera activa en la sociedad.
Otro de los puntos claves a considerar, es vital destacar que el papel del docente en el contexto tecnológico, no se vea afectado o diluido con el uso de la tecnología; por el contrario, se vuelve más relevante que nunca. Los docentes deben ser guías en el uso de estas herramientas TIC, asegurándose de que las tecnologías sean utilizadas de manera efectiva para incentivar el aprendizaje.
Sánchez (2022) destaca que, por ejemplo, los videojuegos pueden utilizarse como herramientas educativas si se integran adecuadamente en el currículo. Pero los profesores deben ser mediadores a la hora de elegir contenidos, crear actividades y evaluar el impacto de la tecnología en los estudiantes. Por lo tanto, la tecnología debe verse como complementaria a la formación docente, que sigue siendo una fuerza impulsora en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
En definitiva, la tecnología debe ser entendida principalmente como un medio en la educación, en vez de un fin, puesto que su valor radica en facilitar y enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. Aunque no se puede negar que las tecnologías emergentes, como la realidad extendida o el metaverso explicados por Ortega Rodríguez, ofrecen nuevas formas de interacción y aprendizaje, lo cual deben ser siempre herramientas TIC al servicio de los objetivos educativos. De igual manera la verdadera finalidad de la educación sigue siendo la formación integral de los individuos, y en este contexto, la tecnología debe intervenir como un instrumento que sustente el desarrollo del pensamiento crítico, la creatividad y la formación de competencias esenciales para la vida en sociedad de los estudiantes.
Asimismo, es trascendente reconocer que las herramientas tecnológicas están tan inmersas en nuestro diario vivir, es decir, se han transformado en nuestra cotidianidad y es esa misma por el cual muchos estudiantes deben hacer un uso responsable, es ahí donde el docente debe capacitarse al dominio de estas herramientas, algo que se vio reflejado en tiempos de pandemia donde muchos no tuvieron idea de su manejo y otros lograron ser mas creativos en esta nueva era digital.
Referencias Bibliográficas
García, J., & García, S. (Eds.). (2020). Las tecnologías en (y para) la educación. FLACSO. Recuperado de https://publicaciones.flacso.edu.uy/index.php/edutic/issue/view/1
Mendoza, M., Páez, D., & Miranda, C. (2017). La educación a distancia, ¿un nuevo paradigma? Memorias, 1. Recuperado de https://hemeroteca.unad.edu.co/index.php/memorias/article/view/2897/2946
Ortega Rodríguez, P. J. (2022). De la realidad extendida al metaverso: una reflexión crítica sobre las aportaciones a la educación. Teoría De La Educación. Revista Interuniversitaria, 34(2), 189–208. https://doi.org/10.14201/teri.27864
Sacristán, J. (2008). Tecnología y educación. ¿Qué hay de nuevo? En G. Hoyos (Ed.), Filosofía de la Educación (pp. 129-156). Editorial Trotta. Recuperado de https://www.academia.edu/23764896/_Filosof%C3%ADa_de_la_educaci%C3%B3n_Hoyos_V%C3%A1squez_Guillermo_ed_
Sánchez, E. (2022). El videojuego como herramienta educativa. EducaT: Educación Virtual, Innovación y Tecnologías, 3(2), 67-74. Recuperado de https://hemeroteca.unad.edu.co/index.php/educat/article/view/5902