La Practica docente es una praxis. Por que?
Por que es un compromiso ético y moral con la sociedad, especialmente hacia las infancias, que deben
ser protegidas, acompañadas, guiadas y ayudadas. Esto requiere conocer estas infancias, valorándolas y velando por que puedan superarse y lograr sus objetivos como bien dice el video ‘Custodios de la llama’ .
En la película "El último Vagón" esta praxis docente se puede observar en el personaje de Georgina,
la cual demuestra este compromiso ético y moral con sus alumnos. Conociendo sus individualidades y sus estilo de vida, involucrándose genuinamente en sus realidades, al punto de hacerse responsable de Chico, después de que este robara, cuando nadie mas lo hacia. También se ve este compromiso cuando vio que Ikal no sabia leer y lo cita a tener clases fuera del horario escolar para ayudarlo, y al notar que no demuestra mucho interés en un principio, busca la manera de motivarlo.
En definitiva, la practica docente como praxis es pensar en enseñar desde un compromiso, que requiere empatía, conciencia y reconocimiento hacia las infancias. Tal como demuestran el video presentado y la película, educar es ayudar a que esta llama no se apague.
Clase 2 Eje 1: Conceptualización y dimensiones de la práctica docente
Casos de dimensiones de la Práctica
Laura está enseñando fracciones, pero nota que sus alumnos no comprenden. Entonces cambia la estrategia y utiliza materiales concretos como pizzas de cartón para explicar.
✏️Dimensión didáctica: Corresponde a esta dimensión, porque la docente cambia la manera de explicar para que los alumnos puedan entender mejor. Usa materiales nuevos y piensa nuevas estrategias para enseñar.
Un maestro felicita a un estudiante no solo por su resultado, sino por el esfuerzo que hizo, promoviendo el valor del trabajo y la perseverancia.
❤️Dimensión valoral: Corresponde a esta dimensión, porque el docente no solo tiene en cuenta el resultado sino también que valora el esfuerzo y la perseverancia.
Mariana es docente de primer grado y siempre propone actividades lúdicas. Ella misma cuenta que le gusta aprender jugando, y eso se refleja en su manera de enseñar.
🌱Dimensión personal: Corresponde a esta dimensión, ya que ya forma de enseñar de Mariana tiene relación con sus propias experiencias y gustos personales, ya que ella misma dice que le gusta aprender jugando.
En la escuela donde trabaja Lucas, se decidió institucionalmente fortalecer la lectura. Por eso, aunque él tenía otra planificación, incorpora todos los días un momento de lectura en voz alta.
🏫Dimensión institucional: Corresponde a esta dimensión, ya que en este caso la práctica del docente está influida por una decisión tomada por la escuela, aunque él tuviera otra planificación.
Sofía, docente de 3° grado, logra generar un clima de confianza en el aula. Sus alumnos se animan a participar, hacer preguntas y compartir lo que piensan sin miedo.
🤝Dimensión interpersonal: Corresponde a esta dimensión, por lo que se ve la relación que construye con sus alumnos, generando confianza para que puedan participar y expresarse sin miedo.
Juan nota que varios de sus alumnos no traen la tarea porque en sus casas no tienen un espacio adecuado para estudiar. Entonces decide dedicar un tiempo en clase para que puedan realizarla allí.
🌎Dimensión social: Corresponde a esta dimensión, donde el docente tiene en cuenta la realidad social de sus alumnos, adaptando su clase a las necesidades que observa de sus alumnos.
Norma, maestra de 4° grado, tuvo una noche difícil porque su hijo más chico se enfermó. Al día siguiente llega a la escuela cansada y con poca paciencia, le cuesta sostener la atención del grupo y se muestra más irritable de lo habitual.
🌱Dimensión personal: Corresponde a esta dimensión, en la cual la situación personal de la docente influye en su estado de ánimo y en la manera en que desarrolla la clase.
Un padre se acerca molesto a hablar con el docente porque no está de acuerdo con una calificación. La situación genera tensión y afecta la relación entre familia y escuela.
🤝Dimensión interpersonal: Corresponde a esta dimensión, ya que se relaciona con los vínculos entre el docente y la familia de su alumno, donde aparece un conflicto que afecta la relación escolar.
En un aula hay estudiantes de distintas nacionalidades. La docente incorpora actividades donde se comparten costumbres y tradiciones para valorar la diversidad cultural.
🌎Dimensión social: Corresponde a esta dimensión, donde la docente reconoce las distintas culturas presentes en el aula y trabaja para valorar esa diversidad.
Carla quiere trabajar con sus alumnos en el patio, pero debe reorganizar su clase porque ese espacio ya está asignado según los acuerdos institucionales.
🏫Dimensión institucional: Corresponde a esta dimensión, donde la organización y los acuerdos de la escuela condicionan las clases de la docente.
Durante una actividad, un alumno se burla de otro. La docente interviene, detiene la clase y trabaja con el grupo sobre el respeto y la importancia de no lastimar a los demás.
❤️Dimensión valoral: Corresponde a esta dimensión, ya que la docente interviene para trabajar valores como el respeto y la convivencia.
Un docente propone trabajo en grupos para resolver un problema, guiando a los estudiantes con preguntas en lugar de darles directamente la respuesta.
✏️Dimensión didáctica: Corresponde a esta dimensión, en la cual el docente propone una estrategia donde los alumnos construyen el aprendizaje mediante preguntas y trabajo en grupo.
Clase 3 Núcleo Articulador: Infancias
Nombre: _______________ ¿Quién los eligió? ¿Me llamaban cariñosamente de alguna manera?
- Tengo tres nombres: Luciano Enzo Ariel. Los eligieron mis padres en conjunto. “Enzo Ariel” lo eligió mi papá porque es hincha de River (🤢) y esos eran nombres de jugadores de River (nací el año en que River salió tricampeón). “Luciano” lo eligió mi mamá, para que no fueran solamente nombres provenientes de un fanatismo.
Aunque mi primer nombre sea Luciano, siempre me llamaron Enzo. No tenía un apodo específico, siempre fue mi nombre la forma en la que me llamaban cariñosamente, supongo.
¿Te sentías escuchado?
-Sí, siempre me sentí escuchado. Siempre se tuvo en cuenta lo que yo pensaba y expresaba, aunque muchas veces, por más de ser escuchado, eso era minimizado de cierta forma por ser el más chico de la familia.
¿Te sentías acompañado y respetado por tu familia?
-Sí, mucho. Es algo que siempre rescato de mi familia y de mi infancia: que siempre fue una familia muy presente. A pesar de las dificultades y las situaciones que la vida nos impuso, siempre me sentí acompañado y respetado.
¿Tenías amigos?
-Sí, tenía amigos, aunque me aburría fácil de ellos y dejaba de frecuentarlos, entonces terminaba perdiendo contacto. Pero siempre aparecía un amigo nuevo.
¿A qué te gustaba jugar? ¿Cuáles eran tus actividades favoritas?
-Jugaba mucho de chico. Me encantaba jugar solo y, cuando venía un amigo, escondía todo para no jugar con ellos. Era bastante celoso de mis cosas, supongo.
Me gustaba fabricar mis propios juguetes. Mi papá es carpintero y siempre le pedía retazos de madera con los que hacía autos, aviones y cualquier cosa que mi imaginación me dijera.
Además de eso, hacía actividades extraescolares como fútbol, básquet, varias artes marciales, ajedrez, entre otras, aunque nunca terminaban de gustarme del todo porque era alguien que se aburría fácil y terminaba cansándome de ir.
La única actividad que pude sostener durante muchos años fue Scout, grupo del que sigo formando parte hasta el día de hoy.
Describe un recuerdo vívido de tu infancia
-Tengo muchos recuerdos, pero siempre recuerdo con cariño los viajes a Buenos Aires en las fiestas de fin de año. Ahí estaban mis abuelos maternos y mi tío (el mejor de todos), que siempre se disfrazaba de Papá Noel.
Mis primos y yo le pegábamos porque “no nos había traído lo que habíamos pedido”.
Hoy en día hace muchos años que tanto mis abuelos como mi tío ya no están, y recuerdo esas fiestas con mucha nostalgia.
¿Recuerdas algún momento difícil o desafiante durante tu infancia?
-Creo que gran parte de mi infancia fue difícil y desafiante. Tengo un hermano más grande que tiene un trastorno del control de impulsos violentos, y siempre fue una convivencia muy inestable. Viví mucho tiempo con miedo de hacer o decir algo que pudiera provocar una reacción violenta de su parte, ya sea hacia mí o hacia otra persona.
Pero, a pesar de todas esas situaciones, siempre pudimos salir adelante siendo muy unidos. Siempre me sentí muy acompañado por mi familia.
¿Qué emociones recuerdas haber experimentado con mayor intensidad durante tu infancia?
-Es un poco contradictorio, pero las dos emociones que más experimenté en mi infancia fueron la felicidad y el miedo. El miedo me lo provocaba el trastorno de mi hermano, pero, a su vez, eso hacía que valorara muchísimo más los momentos lindos con mi familia, esos momentos en los que parecía que nada nos iba a robar esa felicidad.
Me gustaba decirles “la paz después de la tormenta” ❤️🌤️.
¿Qué le dirías a tu “yo” de la infancia?
-Le diria: "Aguantá como lo venís haciendo. Toda la fe que tenés en que todo va a mejorar no es al pedo. Vienen cosas lindas. Rodeate de gente linda y disfrutá al máximo los momentos buenos.
Pero no tengas miedo de disfrutar por miedo a que vuelva a llover, porque eso es inevitable.”
Decidí dibujar a mi niño interior porque sé que a él le hubiera gustado hacerlo, ya que era un niño muy creativo. Mi dibujo representa mi infancia, una etapa en la que hubo muchos conflictos y dificultades familiares, pero en la que también estuve siempre acompañado por mi familia, que hacía todo lo posible para que esas situaciones no me afectaran.
A pesar de todo, recuerdo haber sido un niño feliz.❤️
Núcleo Articulador: Infancias
Clase 4 Eje 2: El trayecto de la formación docente (4 Fases)
Comencé mi vida escolar en el jardín, en el año 2001. Tenía muchísimas ganas de empezar, sentía que eso me hacía “más grande”. Mi familia se había mudado desde Buenos Aires, y yo moría de ganas de tener amigos en la ciudad. Empecé el jardín en el Hogar Escuela, no porque lo hubiésemos elegido, sino porque no conseguimos banco en otro lugar. Allí me encontré con un mundo muy distinto al mío: niños y niñas que muchas veces iban a la escuela a recibir su único plato de comida del día, familias atravesadas por distintas problemáticas y contextos de mucha vulnerabilidad. No tengo demasiados recuerdos de esa etapa, solo algunos momentos concretos, como cuando mi mamá quiso que me festejaran un cumpleaños en abril, aunque cumplo en febrero, donde ella y mi madrina se disfrazaron de payasos. Esos años hice mis primeros amigos, aunque no durarían mucho, ya que después del jardín me cambiaron de escuela.
Realicé toda mi primaria en la Escuela N°152 “Alas Argentinas”, desde 2003 hasta 2008. De ese período tengo muchos más recuerdos. Recuerdo el frío del SUM donde hacíamos la formación cada mañana, el sonido del timbre que me hacía correr al recreo, la emoción del primer día de clases, probándome el guardapolvo nuevo y ordenando mis útiles. Hice primer grado en el turno tarde, pero a mitad de año me pasaron al turno mañana por sugerencia de las profesoras: al parecer tenía demasiada energía, y me portaba un poco mal. Desde entonces hice toda la primaria por la mañana. De esos primeros años no recuerdo con claridad a las docentes, pero sí lo mucho que me costaban las matemáticas y lo mucho que disfrutaba lengua, ya podía empezar a leer los libros de mis hermanos mayores. En cuarto grado tuve un golpe muy duro en mi vida escolar. Tenía muchas expectativas, ya que era el paso a la parte del colegio donde iban los chicos más grandes. Ese año me tocó una docente que recuerdo muy bien: se llamaba Margarita. Era una profesora de estilo muy tradicional y muy estricta. Tuve la ¿suerte o desgracia? de estar en su último año antes del retiro por invalidez. Desconozco si siempre fue así, pero su forma de enseñar era violenta: gritaba, golpeaba los bancos cuando no entendíamos lo que explicaba. En una ocasión, por hablar con mi compañero, me levantó tirándome de la oreja y me dejó caer al piso. Llorando, pedí permiso para ir al baño a lavarme la cara, pero no me lo permitió y me retó. Por suerte, poco después pidió licencia y no volvió más. Mi experiencia dio un giro positivo en sexto grado. Allí conocí a mi docente favorita de toda la primaria: la señorita Gladys. Lamentablemente no tengo ninguna foto con ella, pero sí un recuerdo muy fuerte y afectuoso. Era una docente con muchos años en la profesión, y también se jubiló ese mismo año. No solo era una gran profesora: era una gran persona. Se interesaba de verdad por sus alumnos, visitaba mi casa, hablaba con mi mamá, acompañaba la realidad que atravesaba más allá de lo escolar. Enseñaba con pasión, y nos motivaba a seguir aprendiendo por nuestra cuenta. Cada vez que la cruzo por el barrio la saludo, aunque no sé si ella me reconocerá.
Hoy, como futuro docente, reflexiono sobre mi paso por la escuela primaria tratando de no idealizar lo bueno ni juzgar lo malo. Me gustaría tomar lo que viví con la señorita Gladys: su vocación, su interés por los alumnos, y su deseo de transmitir el amor de aprender. Pero también me llevo lo vivido con la señorita Margarita, no para repetirlo ni juzgarlo, sino para recordarme lo que no quiero ser como docente. Porque aunque un año más de docencia puede parecer poco para un docente, para un niño es un año muy importante en su formación. Nuestra forma de enseñar y de relacionarnos deja huellas, para bien o para mal. La escuela no es solo un lugar para aprender contenidos. Es también el espacio donde transcurre gran parte de la infancia, donde se construyen vínculos, se juega, se es escuchado, se encuentra acompañamiento, y muchas veces, un refugio. Por eso, yo elijo ser un docente que enseñe desde el vínculo, desde la empatía y con la convicción de que todas las infancias merecen ser visibilizadas y acompañadas con compromiso.
Clase 5 Actividad para el porfolio digital
UN NIÑO Helen Buckley
Erase una vez un niño que acudía por primera vez a la escuela. El niño era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.
Una mañana, estando el pequeño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.
Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.
Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.
Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.
Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato. ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.
Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.
Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.
Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.
Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? Sí, dijo el pequeño ¿Qué vamos a hacer? No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. ¿Y cómo lo hago? - preguntó. Como tú quieras contestó. ¿Y de cualquier color? De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿Cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo? Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.”
Actividad para el portafolio digital
¿Qué emociones experimentaste al leer el cuento? ¿Por que?
-Al leer el cuento sentí un poco de tristeza, porque el niño tenía muchas ideas creatividad y ganas de crear, pero fue perdiéndolas.
¿Qué crees que perdió el niño a lo largo de su experiencia escolar inicial?
-Creo que el niño perdió creatividad y la autonomía que tenia para hacer las cosas a su manera. Se acostumbró a copiar lo que hacía la maestra y a esperar siempre instrucciones.
¿Qué papel juega la creatividad en el desarrollo infantil según este relato?
-Según el relato, se puede ver que la creatividad en el desarrollo infantil es muy importante porque ayuda a los niños a expresarse, y a confiar mas en ellos mismos.
¿Cuál es el mensaje central del cuento? ¿Qué intenta enseñarnos sobre la educación?
-El mensaje principal del cuento es que la educación no tendría que hacer que todos los alumnos hagan exactamente lo mismo, sino que debería dejar espacio para que cada uno piense y cree a su manera. También enseña que los docentes influyen mucho en la confianza y creatividad de los chicos.
Escribe un breve final alternativo en el que el niño recupere su creatividad. ¿Qué tendría que pasar?
-Un día, la nueva maestra les dijo a los alumnos que podían dibujar lo que quisieran. El niño al principio no sabía qué hacer, pero después empezó a usar muchos colores y dibujó flores diferentes, animales y un paisaje. La maestra felicitó su trabajo y le dijo que estaba muy bien expresar sus propias ideas. Desde ese momento, el niño volvió a confiar en su imaginación y empezó otra vez a disfrutar de dibujar.
Clase 5 Eje Transversal: Investigar en educación
¿Qué fue lo que las motivó a elegir la docencia como profesión?
¿Cómo recuerdan sus primeras experiencias frente a un aula?
¿Cuál fue uno de los aprendizajes más importantes que les dejó su trayectoria docente?
¿Qué consejo le darían a quienes recién estamos comenzando la formación docente?
¿Qué creen que es lo más importante que un docente debería tener en cuenta para acompañar a las infancias actuales?