Nuestros océanos, que cubren casi tres cuartas partes del planeta, son el hogar del 90% del agua y del 97% de las especies vivas del mundo. Estos vastos cuerpos de agua, esenciales para el equilibrio climático y la salud humana, esconden recursos valiosos en sus profundidades: petróleo, gas natural, nódulos de manganeso y sulfuros masivos, entre otros.
La minería submarina, que busca extraer estos recursos, está en pleno auge. Sin embargo, este auge no está exento de controversias. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, conocida como la “Constitución del Mar”, establece las normas para la explotación de los fondos marinos. Este acuerdo internacional, respaldado por 154 países, regula aspectos como la navegación, la protección del medio marino y la gestión de los recursos, estableciendo que los recursos en alta mar son “patrimonio común de la humanidad” y requieren licencias específicas para su extracción.
La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), con sede en Jamaica, es la encargada de supervisar la minería en estas áreas. La ISA regula la exploración de nódulos de manganeso y sulfuros masivos y apoya la investigación científica en países en desarrollo mediante un Fondo Científico.
En la práctica, la minería submarina ya está en marcha en diferentes partes del mundo. Papúa-Nueva Guinea ha iniciado la explotación de sus aguas jurisdiccionales con el Proyecto Solwara1, que opera a grandes profundidades utilizando tecnología avanzada. Sin embargo, este tipo de proyectos suscita serias preocupaciones ambientales debido al potencial daño a los ecosistemas marinos.
Un caso reciente y significativo es el del Proyecto Don Diego en México. Esta propuesta de dragado en Bahía Magdalena, una laguna crucial para la reproducción de la ballena gris y un importante centro de pesca y ecoturismo, amenazaba con destruir el hábitat marino y afectar la economía local. La resistencia de la comunidad, liderada por organizaciones como Costasalvaje, A.C., fue clave para detener el proyecto, demostrando el poder de la participación ciudadana en la protección de nuestros recursos naturales.
El debate sobre la minería submarina es urgente. A medida que la demanda de recursos marinos crece, también lo hace la necesidad de equilibrar la explotación con la preservación de nuestros frágiles ecosistemas oceánicos. Es crucial mantenernos informados y activos en la defensa de nuestros océanos para asegurar un futuro sostenible.
Citas: Somoza, L., & González, F. J. (2011). Minería submarina: Se inicia la explotación de los fondos oceánicos. Franco Ortíz, Mónica, & Crevoshay, Fanny Lillian. (2022). La amenaza de la minería submarina en México: El caso de Bahía Magdalena y el Golfo de Ulloa.
La minería submarina, a pesar de ofrecer la promesa de recursos valiosos, conlleva riesgos significativos para el medio ambiente y la salud humana. A continuación, exploramos los impactos más relevantes y por qué es crucial reconsiderar esta actividad.
Efectos Biológicos a Largo Plazo
La minería en el fondo marino ha suscitado preocupaciones debido a su potencial para causar daños irreversibles en los frágiles ecosistemas abisales. Un estudio de 2019 analizó los efectos de una simulación de minería realizada en 1989 en la Cuenca de Perú. Aunque han pasado 26 años, los impactos siguen siendo evidentes: la presencia de ciertos organismos, como los alimentadores por suspensión, sigue siendo baja en las áreas perturbadas. La diversidad biológica también es significativamente menor en comparación con las zonas no afectadas. Estos hallazgos subrayan que la minería de nódulos polimetálicos puede tener consecuencias duraderas en ecosistemas como el de la Zona Clarión-Clipperton.
Desafíos para la Sostenibilidad
La minería en el fondo marino enfrenta serios desafíos en términos de sostenibilidad. Aunque la demanda de metales para tecnologías de descarbonización impulsa esta industria, los problemas ambientales, legales y sociales son considerables. Una revisión reciente sugiere que para alinear la minería submarina con los objetivos de desarrollo sostenible, es fundamental ralentizar la transición de la exploración a la explotación y fomentar una economía circular. También se destaca la necesidad de mejorar los marcos regulatorios para mitigar los impactos ambientales y asegurar beneficios equitativos.
Riesgos para la Salud Humana
Otro aspecto preocupante de la minería submarina es la exposición a la radiación alfa. Los nódulos polimetálicos pueden contener isótopos radiactivos con concentraciones de radiación alfa mucho mayores que los niveles permitidos para materiales radiactivos naturales. Esta radiación puede ser un riesgo durante la manipulación y procesamiento de los nódulos, representando una amenaza potencial para la salud si no se gestionan adecuadamente.
Alteración de Ecosistemas
La minería submarina puede alterar gravemente los ecosistemas marinos. La extracción de sustrato, la suspensión de sólidos y los derrames de petróleo generan turbidez y sedimentación, afectando a organismos desde el zooplancton hasta los mamíferos marinos. Los efectos pueden ser extensos y persistentes, desequilibrando los ecosistemas oceánicos.
Estudios Históricos
Investigaciones previas, como las realizadas por NOAA y OMA en el Océano Pacífico, así como experimentos en Perú y la Zona Clarión-Clipperton, han mostrado cambios en la distribución de especies y una recuperación incompleta en las áreas afectadas. Estos estudios refuerzan la necesidad de un monitoreo continuo para entender mejor las consecuencias de la minería submarina.
Catalogación de Especies
Antes de iniciar cualquier actividad minera, es esencial realizar un inventario exhaustivo de las especies presentes en el área. Los taxónomos y técnicos juegan un papel crucial en este proceso, ya que su trabajo es asociar los organismos con registros existentes y proporcionar información fundamental sobre el ecosistema afectado. La falta de conocimiento sobre las especies marinas aumenta la dependencia de estos expertos y dificulta la evaluación precisa de los impactos potenciales.
Desafíos para Países con Menos Recursos
Inequidad Social y Económica: La capacidad para evaluar y gestionar los impactos de la minería submarina varía significativamente entre países. Los países en desarrollo enfrentan desafíos adicionales, como la falta de recursos para la formación de expertos y la implementación de técnicas de evaluación ambiental, lo que puede llevar a una explotación menos regulada y más intensiva de los recursos marinos.
Capacitación y Recursos: La formación de taxónomos y técnicos en minería submarina es costosa y lleva tiempo, lo que representa una barrera significativa para los países con menos recursos. Esta falta de capacitación puede dificultar la implementación de medidas de protección adecuadas y el desarrollo de indicadores de salud ambiental.
Impactos en las Comunidades Locales: En regiones dependientes de actividades como la pesca y el ecoturismo, la minería submarina puede tener consecuencias devastadoras para las economías locales. La destrucción de hábitats marinos y la alteración de los ecosistemas afectan directamente los medios de vida de las comunidades costeras y pesqueras.
Relación con el Funcionamiento Global del Planeta
Los océanos juegan un papel crucial en el funcionamiento global del planeta, influyendo en el clima, el ciclo del carbono y la salud de la biosfera. Alterar estos sistemas marinos puede tener repercusiones negativas en el equilibrio climático global y en la salud ambiental de todo el planeta. La minería submarina, al perturbar estos sistemas, puede afectar la estabilidad del clima y la salud de los ecosistemas terrestres.
Citas: Simon-Lledó, E., Bett, B. J., Huvenne, V. A. I., Köser, K., Schoening, T., Greinert, J., & Jones, D. O. B. (2019). Biological effects 26 years after simulated deep-sea mining. Levin, L. A., Amon, D. J., & Lily, H. (2024). Challenges to the sustainability of deep-seabed mining. In Deep-sea mining: Resource potential, technical and environmental considerations (Chapter 16). Fukushima, T., & Nishijima, M. (2023). Alpha radiation from polymetallic nodules and potential health risks from deep-sea mining. Sharma, R. (2017). Deep-sea mining: Resource potential, technical and environmental considerations (Chapter 17: Development of Environmental Management Plan for Deep-Sea Mining).
A medida que más investigadores analizan las implicaciones de la minería submarina, surgen varias narrativas clave que nos invitan a reflexionar sobre su sustentabilidad y sus efectos en el medio ambiente.
Economía Circular: Muchos estudios tratan la minería submarina como una actividad extractiva convencional, sin tener en cuenta las particularidades del fondo marino.
Biodiversidad y Impacto Ambiental: La atención se centra en cómo la minería afecta a la biodiversidad marina y al medio ambiente.
Gobernanza: Se subraya la necesidad de regular y controlar de manera efectiva los recursos en aguas profundas.
Economía Azul: Se examina la minería submarina en el contexto de una explotación sostenible del océano.
Las narrativas actuales sobre la minería submarina presentan diversas perspectivas. Por un lado, el Desarrollo Sostenible y la Economía Circular suelen tratar la minería submarina de manera general, sin considerar los desafíos específicos del entorno oceánico. Por otro lado, enfoques como la Biodiversidad, la Gobernanza y la Economía Azul subrayan la necesidad de una gestión cuidadosa del fondo marino y sus recursos, buscando equilibrar las oportunidades económicas con la protección del medio ambiente.
Cita: Rodríguez Leiva, S. (2024). Discutiendo narrativas de sustentabilidad en la literatura sobre minería en aguas.
Tomar decisiones informadas y equilibradas nos permitirá salvaguardar el delicado equilibrio del entorno oceánico, garantizando que las generaciones futuras puedan disfrutar de un océano vibrante y saludable. Actuar ahora es nuestra oportunidad para proteger el fondo marino y asegurar un futuro sostenible para todos.
Sustainable Ocean Alliance Ecuador #ElocéaNoseMina
Elaborado por: SOA Hub Guayas, Guayaquil, Ecuador.