El nombre de la rosa es una película del año 1986, sí, ya lo sé, comienzo a buscar películas demasiado antiguas, pero os aseguro que es una película que os sorprenderá. La película está dirigida por Jean Jacques Annaud, y basada en la novela homónima de Umberto Eco, un escritor italiano muerto en febrero de 2016 y que, seguramente, ganó la fama mundial gracias precisamente a esta novela. ¿Por qué digo que os sorprenderá? Porque la película consigue ser atemporal, es una película detectivesca ambientada en la Europa medieval que sitúa a sus personajes en el interior de los movimientos políticos y de pensamiento del siglo XIV.
El nombre de la rosa está contada en primera persona por Adso (Christian Slater), discípulo de un monje franciscano conocido por su aguda inteligencia, Guillermo de Basckerville (Sean Connery). Guillermo ha sido llamado a una abadía envuelta por una serie de sucesos al parecer inexplicables (las muertes de varios monjes) y que algunos comienzan a atribuir al Maligno para que intente discernir qué ha ocurrido.
Guillermo, (un personaje inspirado en los filósofos Roger Bacon y Guillermo de Ockham), decide investigar las muertes más allá de las fantasías, usando la fina inteligencia que posee y la lógica deductiva que aprendió del pensamiento de Aristóteles, y así le va enseñando a su discípulo cómo las muertes son en realidad asesinatos. La historia va complicándose a medida que Guillermo descubre que todas las muertes están relacionadas con un libro del estagirita en el que se alaba la risa, mientras que los monjes de la abadía pertenecen a una orden que aborrece la misma. Para acabar de complicar el asunto, los franciscanos, con Guillermo de por medio, han de reunirse con el enviado papal, un duro inquisidor, gustoso de resolver todos los problemas con la quema de algún hereje. Pero no os desvelaré ahora el final, os estropearía la intensa trama de la película.
La película nos muestra de qué forma Aristóteles llegó a ser una autoritas (autoridad) en el pensamiento eclesiástico de la escolástica. Una vez que el mundo patrístico se derrumba y es sustituido por el pensamiento escolástico, las viejas formas de pensar de la Alta Edad Media también son sustituidas, el platonismo se viene abajo y el aristotelismo renace. Durante el siglo XIII Aristóteles llega a ser el gran autor griego mediante el cual se construye el nuevo pensamiento cristiano, y en el siglo XIV (la película se sitúa justo en la época de transición del siglo XIII al XIV) Aristóteles ha llegado a ser una verdad incuestionable, tiene la fuerza de la autoridad, y eso es lo que podemos ver en la película, el enfrentamiento entre la racionalidad científica que representa Guillermo, gran amante de la ciencia aristotélica (recordad que Galileo llegó a decir que él era el verdadero aristotélico, y no quienes pretendían juzgarle), y la visión dogmática del pensamiento de Aristóteles representado por el venerable Jorge, o la visión ajena a cualquier pretensión de la razón que representa el inquisidor papal.
¿Cómo puede ser verdad que Aristóteles, el infalible, aquel cuya verdad debe ser incuestionable, haya escrito un libro sobre el humor, y a la vez estar defendiendo que un verdadero cristiano no debe reírse? De ahí el enfado del viejo monje.
El intento de que la razón ocupara un sitio en la averiguación de la verdad, en la búsqueda constante del conocimiento, de ahí el papel de la filosofía, vuelve a aparecer en una escena muy curiosa:
A pesar de las enseñanzas recibidas, Guillermo busca racionalidad en el interior del pensamiento cristiano acerca de la mujer, ¿tiene sentido, se cuestiona Guillermo, que la mujer fuese creada únicamente como ser malvado, como castigo para el hombre? Recordad que el pensamiento cristiano dominó Europa desde el siglo III al siglo XIV de forma exclusiva, y no será hasta el siglo XVIII que la ciencia y la filosofía se divorcien de la carga religiosa definitivamente. ¿Es de extrañar, pues, que tantos siglos de historia y pensamiento religiosos nos dejaran una pesada carga de complejos conceptuales acerca de la mujer? Duro es el camino de la liberación, pues ha de luchar contra muchos siglos.