Tierra

Cuán dignos fueron unos, sin máculas los otros

y tan valiente aquel como altos son los cielos,

y éste me quiso tanto: y todos están muertos.

No me preguntes más por miedo a la respuesta.

A. E. Housman. Poemas inéditos (trad. Juan Bonilla).



Imagen: Image taken from page 168 of 'The Blue Poetry Book. Edited by Andrew Lang. With numerous illustrations by H. J. Ford and Lancelot Speed. L.P'


POEMAS

XXV

Soneto a una mujer que quería “conservarse”,

hecho a la manera de El Bardo.

Pues la belleza entera está en los ojos,

pero no en los tuyos, sino en los míos,

no vivas pendiente de los antojos

que modas pasajeras y albedríos

imponen a médicos vergonzosos;

ni del rigor que exigen los vigores;

ni de potingues y afeites pringosos;

y, menos, de espejos aduladores.

Y, como sólo las palabras pueden

ser bálsamo de tus muchos encantos

para que en tu lecho mortal no queden

ocultos y olvidados como tantos,

¡déjame que te mire y que te escriba,

porque esté tu hermosura siempre viva!

[Ernst Ludwig Kirchner. Sich kämmender Akt. Domino público]

iii

Para José Ángel (Pepe),

siempre en mi memoria.

A las horas libres de la ceniza

cumplimenta las voces incapaces

de encontrar consuelo de aquellas muertes,

sobre todo de mayo, que no olvido...

Elegida la soledad, te fuiste,

y entonces supe que las despedidas

truncadas, rotas de estridencia amarga,

fracciones de mi ser irreemplazables,

se quedan postergadas para siempre;

y todos los amores que dejaste

se llevan como signos en el alma.

[Pepe tocando la guitarra en una calle de Fresno el Viejo, junio de 1981]

xxv

Esqueletos

(sobre un tema de H.D.)

… No se hizo el armazón de huesos

para esta urdimbre de asombro y terror,

sin embargo el esqueleto ha resistido…

H[ilda] D[oolittle].

(Trad. Natalia Carbajosa)

Sobre los huesos me nacieron musgos

como los que salen en el cemento

cuando son las primaveras lluviosas;

sobre los musgos se posó la tierra

que mueve el viento en los días de marzo

cuando son ventosas las primaveras;

de aquella tierra surgieron las plantas

cuyas semillas fueron recordadas

por el sol cuando es tibio en primavera.

Y una ciudad sobre ese manto ralo

se edificó con sus luces y sombras…

una ciudad, sin corazón, del Hombre.

[Paul Cézanne. Pyramide de crânes. Dominio Público]


x

En el cielo soñado por su agosto

de temores y esquinas, de silencios

que abarrotan las diametrales ruinas,

de ciénagas pautadas en estantes,

siempre quieren avanzar mis palabras

hacia la mole dormida de un monte.

El pálpito arrasando los cimientos

tras el ojo amado que las repasa;

en un refugio donde parecerse

al poeta que retiró tus voces

guardando el firmamento y el abismo.

[Iván Konstantinovich Aivazovski. El Cáucaso. Dominio público.]


Lerjanías


En tu nombre escribo

acaparando destrucción;

un esqueleto en la rotonda

"recuerda que eres mortal"

y una nube sombría,

magia verde en los eriales.

Sumario de abrazos

vivos y dados, son el recuerdo

de miles de miradas

a punto del fuego.

¡Árbol que no creces en Luisiana,

ni eres una encina,

pero estás tan solo

bajo el cielo...!


[JAR. Lerjanías.]