Pasos:
1. Ponemos las orejas con agua, sal y un chorrito de vinagre el día anterior para eliminar olores y "sanguirulencias".
2. En una perola con agua hirviendo añadimos todos los ingredientes junto con las orejas y cocemos a fuego medio entre hora y media y dos horas, dependiendo de su dureza.
3. Una vez cocidas, dejamos atemperar, y sin que pierdan toda la temperatura, las cortamos en trozos pequeños y las vamos colocando en un molde para compactarlo. Ponemos otro molde encima para apretar y que no haya huecos y llevamos a frío durante unas horas o incluso un día.
4. Cuando esté bien frío, cortamos en taquitos al gusto, los colocamos en una bandeja de horno, y los tostamos a 250 º C durante unos 5 minutos, dependiendo del tipo de horno.
5. Para presentar, podemos hacerlo con un poco de pimentón y un chorrito de aceite de oliva.