¿QUE DEBO HACER PARA SER SALVO?
Texto base: Hechos 16:30 “y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?”
Si hay preguntas importantes la que lleva por título este sermón esta es una de ellas: “¿Qué debo hacer para ser salvo?”. Esta pregunta fue formulada hace cientos de años atrás por un carcelero romano y quedo registrada en las páginas del Nuevo Testamento. Le invito a leer el texto base de hoy: Hechos 16:30 (Usted tómese el tiempo y lea el contexto en su casa para ver el panorama completo)
Antes de ver que se debe hacer para ser salvo, veremos primeramente el pecado y sus consecuencias ya que esto perjudica en gran manera al hombre,
I. EL PECADO Y SUS CONSECUENCIAS
¿Qué es pecado? Para dar respuesta a esta pregunta veremos dos versículos bíblicos que nos explican claramente lo que es pecado:
- 1 Juan 3:5 “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.”
- Santiago 4:17 “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”
En estos dos versículos podemos ver la definición bíblica de pecado. Etimológicamente pecado es errar al blanco. Pecamos cuando erramos en hacer lo que Dios dice que debemos hacer. Pecamos cuando quebrantamos un mandamiento de Dios y pecamos cuando no hacemos lo bueno que debemos hacer.
El pecado es un mal que afecta al hombre desde sus comienzos y afecta a todos por igual, ya que no hace distinción de sexo, edad, rango social o credo religioso, ya que el pecado es universal como dice Romanos 3:23 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”
Consecuencias del pecado. Una de las consecuencias de lo que provoca el pecado la encontramos en el versículo de romanos que acabamos de leer, nos aleja de Dios.
Otra consecuencia más la encontramos en Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Este texto encierra dos verdades:
Primer verdad: “la paga del pecado es la muerte” La muerte que indica aquí puede ser interpretado tanto como la muerte física así como la espiritual, pero a mi parecer es más que nada la última. Ya que la muerte física les ocurre a todos los hombre por igual, porque así está establecido por Dios (Hebreos 9:27) La muerte espiritual en cambio solo la sufrirán aquellos que siguen en sus pecados, y no obedecen el evangelio de Cristo (2 Tesalonicenses 1:8-9). Estos van a estar alejados eternamente de Dios. A esta muerte el apóstol Juan la llama "la segunda muerte” en Apocalipsis 21:8.
Segunda verdad que revela Romanos 6:23 es cuando dice lo siguiente: “la dadiva de Dios es la vida eterna en Cristo Jesús” (Dadiva significa regalo)
II. LA SALVACIÓN ES UN REGALO DE DIOS
Dios nos regala la salvación a través de su Hijo: Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Dios demostró su amor por la humanidad de esta manera.
El Hijo de Dios, no teniendo pecado, tomo nuestro lugar muriendo en la cruz para obtener la salvación del hombre: Romanos 5:6-8 “6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” El Señor Jesús hizo su parte ahora el hombre tiene que hacer la suya.
La salvación es gratuita pero condicional, ya que hay ciertas cosas que el hombre tiene que cumplir en señal de obediencia y amor al Señor. Hay ciertos requisitos que están bien claros en las escrituras y que no son difíciles de cumplir si uno realmente quiere ser salvo. Este es el tema del siguiente punto.
III. SEIS REQUISITOS QUE DEBE OBEDECER EL PECADOR.
A continuación veremos seis requisitos que el hombre pecador debe cumplir para poder obtener así el perdón de pecados y la salvación de su alma.
1. OÍR LA PALABRA DE DIOS: Romanos 10:17 “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”
Todo comienza aquí, escuchando o leyendo lo que dice Dios en su palabra (la Biblia). Muchos leen la Biblia y no la entienden, necesitan que alguien le explique lo que está escrito. Una vez que uno entiende lo que Dios dice en su palabra esto provoca la fe necesaria para obedecerle. Como dice Romanos 10:13-14 “13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. 14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?”
2. CREER EN EL SEÑOR JESUCRISTO: Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Creer en el Señor Jesús, es igual a tener fe en Él. Creer en Jesucristo es aceptar quien es Él, el Hijo de Dios. Hoy el Señor tiene toda la autoridad para decir lo que debemos hacer y dejar de hacer (Mateo 28:18), por lo cual debemos obedecerle en todo (Hebreos 5:8-9). El Padre mismo nos dice que debemos hacer eso hoy: Mateo 17:5 “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.”
3. ARREPENTIRSE DE TODOS SUS PECADOS: Hechos 17:30 “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.”
El arrepentimiento es un mandamiento directo de Dios y es esencial para ser salvos. Ejemplo de esto lo podemos ver en Hechos 2:38 “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” Esta respuesta se la dio el apóstol Pedro a aquellos que luego que lo escucharan predicar le preguntaron que debían hacer (Lea en su hogar Hechos 2:17-47 para entender mejor el punto)
Este acto requiere humildad, sinceridad y valentía para dejar el mal camino, y así comenzar a seguir a Cristo, quien es el único camino que nos conduce a Dios (Juan 14:6)
4. CONFESAR CON SU BOCA SU FE EN EL SEÑOR JESÚS: Romanos 10:9 “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”
Confesar a Jesucristo es una de las condiciones vitales de nuestra salvación, no es algo opcional.
El Señor Jesús subrayó la necesidad de la confesión de nuestra fe en Él ante los hombres: Mateo 10:32-33 “32 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.” Si nosotros queremos que Cristo nos identifique ante Su Padre Celestial como sus discípulos tenemos que identificarnos primeramente ante los hombres como sus seguidores. Si no lo hacemos por pena o vergüenza, Cristo no lo hará por nosotros tampoco ¿Ve la importancia de la confesión?
¿Qué debemos confesar? Un buen ejemplo de lo que debemos confesar la tenemos en Hechos 8:35-38 Ahí se puede observar la confesión pública que este hombre hizo. Su confesión fue muy sencilla, simplemente dijo: "Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios". Esa sencilla declaración de fe es la que muchos hermanos en Cristo hicieron a lo largo de los años y lo que abrió las puertas para que puedan bautizarse.
5. BAUTIZARSE: Marcos 16:16 “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”
Como puede observar, el bautismo es un mandamiento dado por el Señor Jesús, y no por cierta ordenanza de alguna iglesia. El creyente debe bautizarse en señal de obediencia a lo que el mando.
¿Qué se obtiene al bautizarse? En el acto del bautismo se obtiene dos cosas muy importantes:
- El perdón de pecados: Hechos 2:38 “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados;…”
- La salvación: Marcos 16:16 “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” 1 Pedro 3:21 “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo”
Obviamente hay muchos más beneficios que se obtienen al momento de bautizarse, pero estos dos son más que suficientes para ver su importancia y así motivarlo a que se bautice.
Algo importante que nos muestra este punto es que uno no se salva por solamente creer o por hacer una oración como muchas religiones enseñan y que en la Biblia no aparece tal enseñanza. Uno se salva por creer y obedecer lo que Cristo el Señor mando.
6. PERSEVERAR HASTA EL FIN: Marcos 13:13 “mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.”
Después obtener el perdón de sus pecados es necesario perseverar haciendo la voluntad de Dios hasta el fin, caso contrario de nada sirvió todo los pasos que dio: 1 Corintios 15:1-2 “1Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.”
¿En que debe perseverar? Debe perseverar en las cosas que hicieron los primeros cristianos luego de bautizarse: Hechos 2:41-42 “41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”
Debe perseverar en congregarse fielmente porque es mandamiento: Hebreos 10:25 “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” El propósito de hacerlo es recordar el sacrificio de Cristo, participando del pan sin levadura y del jugo de la vid (Lucas 22:18-19; 1 Corintios 11:24-25).
Esto debemos hacerlo todos los domingos (Hechos 20:7) hasta que el Señor venga por segunda vez a buscar a lo que le esperan.
VI. CONCLUSIÓN
De esta manera respondimos a la pregunta del principio “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Le hemos indicado los seis pasos que usted debe dar para obtener el perdón de pecados y la salvación de su alma.
De ahora en más el que usted se salve o se pierda es de su responsabilidad. Recuerde que el Señor Jesús solo salvara a quienes le obedecen como dice Hebreos 5:9 “y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”
Comparto con ustedes un último versículo y luego de esto me despido. Leamos 2 Corintios 6:2 que dice “En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.” Si usted escucho este mensaje ¿Que impide que usted obedezca al Señor Jesús hoy y sea salvo?
Hasta aquí llego yo con este tema. Me despido citando las palabras del Señor Jesús El que tenga oídos para oír, oiga n
- El Señor viene -
Preparado por Alejandro Correa
Evangelista en la iglesia de Cristo en Comodoro Rivadavia (Chubut - Argentina)
(Este sermón esta incluido en el libro Sermones listos para predicar - Tomo I)