Texto base: Mateo 2:1-12
El sermón de hoy va a estar centrado en Mateo 2:1-11 que se conoce comúnmente como “La visita de los magos”. De esta historia de los Magos de oriente podemos sacar muchas lecciones espirituales que podemos aplicar a nuestras vidas.
I. ERAN CREYENTES CON UN OBJETIVO (vs.1-2)
“1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.”
Se cree que estos magos venían desde Babilonia que quedaba a unos 1500 km. de Jerusalén. Hacer un viaje así en aquel tiempo llevaba de 5 a 6 meses realizarlo (Véase Esdras 7:8,9). ¿Qué los impulso a recorrer tantos kilómetros de distancia? La respuesta está en el versículo 2 El propósito de recorrer semejante distancia era ver al Señor Jesús y adorarle.
Esta gente viajo meses para ver y adorar al Señor. En la actualidad tenemos distintos medios de transporte para venir a las reuniones de adoración: autos propios, colectivos, taxis, etc. Otros viven cerca, pero aun con todas esas comodidades muchos no asisten. Tal vez se olvidaron que el propósito de reunirnos es el mismo que tenían los magos, adorar al Señor Jesús.
II. ERAN ESTUDIOSOS DE LAS ESCRITURAS (3-6)
“3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel.”
Cuándo los magos preguntaron “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?” Herodes no sabía la respuesta, tuvo que preguntar a los principales sacerdotes y los escribas. Los magos que no eran judíos si la conocían.
Cuántos cristianos son como Herodes, cuando alguien les pregunta algo respecto a un tema bíblico, deben recurrir a los predicadores. Muchos sectarios tienen más conocimiento bíblico que el cristiano. La falta de conocimiento sucede generalmente porque no estudian ni asisten a los estudios bíblicos. Debemos ser diligentes en esto.
III. NO RENUNCIARON A PESAR DEL DESINTERÉS DE TODOS (vs.8-9)
“8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. 9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.”
Cuándo preguntaron “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido?” (v.2), Nadie sabía nada. Se encontraron con una falta de interés en Israel y aun entre los líderes religiosos.
Sin lugar a dudas, después de realizar tan largo viaje, los magos debieron estar desilusionados al ver el desinterés mostrado en Israel, pero aun así no se dejaron influenciar por el desinterés de los demás. No se volvieron atrás, siguieron adelante en busca del Mesías.
Lamentablemente muchos cristianos, contrario a lo que hicieron los magos, al ver el poco interés de algunos hermanos por las cosas de Dios se desaniman y dejan de asistir a la iglesia. Solo ven la actitud de los malos obreros y no de los que si se esfuerzan.
A pesar del desinterés, los magos siguieron adelante con los ojos puestos en la estrella que los guiaba (v.9). Y como ellos nosotros debemos dejarnos guiar por Cristo que es nuestra estrella: Apocalipsis 22:16 “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.”
El Señor Jesús es nuestro camino seguro al Padre: Juan 14:6 “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”
Encontraron al que andaban buscando: Cuando ellos vieron que la estrella se detuvo “se regocijaron con muy grande gozo” (v.10) Su viaje había finalizado. Llegaron al lugar donde se encontraba el Señor. Su esfuerzo no fue en vano. Al fin verían con sus ojos a quien tanto buscaron y anhelaban ver.
IV. LA ACTITUD QUE TUVIERON AL VER AL SEÑOR (V.11) “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.”
¿Qué hicieron cuando entraron a la casa y vieron al niño Jesús? (v.11) Se postraron y adoraron, dos signos de respeto hacia un rey.
El Señor Jesús en ese momento era un niño menor de dos años, pero eso no fue impedimento para que los magos se postraran ante Él y le adoraran.
Nosotros como cristianos, cada vez que nos reunimos como iglesia, debemos mostrar el mismo respeto que los magos mostraron, porque estamos delante de su presencia, ya que nos reunimos en su nombre: Mateo 18:20 “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”
La adoración no solo es pasiva, sino activa: Mateo 2:2,11. Los magos sabían que venían a adorar a un rey, es por eso le trajeron presentes. Nosotros sabemos que los domingos venimos a adorar al Rey de reyes por eso no podemos presentarnos con las manos vacías. Debemos traer nuestra ofrenda ya dispuesta: 1 Corintios 16:2a; 2 Corintios 8:12; 9:7. (Véase Deuteronomio 16:16 “…Y ninguno se presentará delante del Señor con las manos vacías”.)
Ellos cumplieron con lo que dijeron en el versículo 1 “venimos a adorarle” y lo adoraron.
V. CONCLUSIÓN
Cuatro cosas que aprendemos de este relato de los magos de oriente:
1. Cuando uno quiere adorar al Señor no importa las distancias a recorrer o el clima que esté haciendo. Cuando uno quiere ver y estar con un ser amado esos factores no son impedimentos.
2. Debemos ser estudiosos de las escrituras para poder responder a todos aquellos que nos pregunten algo de la Biblia.
3. No debemos dejarnos influenciar por el desinterés de los demás.
4. Debemos venir a la casa de Dios con respeto, guardar el orden y adorarle de principio a fin de la reunión.
Solo los verdaderos adoradores hacen esto. ¿Qué clase de adorador es usted?
Hasta aquí llego yo con este tema. Me despido citando las palabras del Señor Jesús El que tenga oídos para oír, oiga n
- El Señor viene -
Preparado por Alejandro Correa
Evangelista en la iglesia de Cristo en Comodoro Rivadavia (Chubut - Argentina)
(Este sermón esta incluido en el libro Sermones listos para predicar - Tomo I)