LA MENTIRA,
UN PECADO MUY DESTRUCTIVO
En el sermón de hoy no vamos a tener un texto base porque recurriremos a varios textos que nos ayudaran a desarrollar el tema de hoy: El peligro de mentir. Veremos las consecuencias que acarrea la mentira.
I. La mentira, un pecado muy destructivo
La mentira es uno de los pecados más comunes y generalizados en la sociedad, a tal grado que mucha gente cree que es imposible vivir sin mentir. La mayoría utiliza eso para justificarse cuando miente, pero esto no es así.
¿Porque hablar y exponer este tema de la mentira? Porque es uno de los pecados más destructivos a nivel social y espiritual. Su gravedad depende del grado maldad que la engendra y abarca desde la mal llamada mentirita “blanca” o “piadosa” hasta la murmuración malintencionada y la calumnia.
La mentira es generadora de todos los males, ha destruido matrimonios, familias y buenas amistades. Y lo peor de todo nos aleja de Dios.
II. Circunstancias en la que se recurre a la mentira
Muchas son las circunstancias por lo que se recurre a la mentira, pero generalmente se recurre a su uso para evadir una verdad que no se puede o no se quiere enfrentar. O para escapar de un momento al cual no se atreven a enfrentar por temor al castigo, por ejemplo un niño miente por temor a la disciplina o castigo del padre o madre.
Algunos toman la mentira como juego no viendo en ello ningún mal, tal vez lo hacen porque desconocen (o no) su peligrosidad letal. Otros en cambio la utilizan con premeditación, con la sola intención de engañar a los demás maliciosamente. También están aquellos que recuren a la mentira para justificar sus errores y forma de vida.
No solo se miente con palabras, también es posible mentir con gestos, por ejemplo encogiendo los hombros acompañados de la mano para indicar "no sé". Con alguna expresión del rostro y aun con el silencio.
Mentir es peligroso porque se convierte fácilmente en un hábito, hasta el punto de volver casi insensible la conciencia del mentiroso.
III. El NO MENTIR ES MANDAMIENTO
- Efesios 4:25 “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros”
- Colosenses 3:9 “No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos”
El dejar de mentir y desechar la mentira es uno de los frutos más evidentes de nuestra conversión a Cristo. La mentira es parte de la vieja naturaleza, del viejo hombre. Y es deber de cada uno en particular desecharse de él.
¿Se puede dejar de mentir? Si, sino no se nos mandaría a que no lo hagamos. Se puede lograr si uno tiene la voluntad dispuesta de obedecer a Dios
IV. LAS CONSECUENCIAS QUE ACARREA LA MENTIRA
Dios aborrece la lengua mentirosa: Proverbios 6:16-19; 12:22
Los mentirosos serán condenados al fuego eterno: Apocalipsis 21:8
No entraran al cielo: Apocalipsis 21:27 (Apocalipsis 22:15)
V. CONCLUSIÓN
¿Si usted se dio cuenta que practica este pecado que debe hacer?
Arrepentirse: Debemos cambiar nuestra actitud y mentalidad con respecto a la mentira y disciplinarnos para rechazar y desechar la mentira hasta desterrarla de nuestra vida.
Confesar nuestro pecado: 1 Juan 1:9 Toda mentira es pecado y debe ser confesado, sea a Dios y a las personas engañadas.
El cristiano debe imitar a Cristo, el nos dejo ejemplo de todo y “el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca” (1 Pedro 2:21-22) Cuando el cristiano miente imita a Satanás que es el padre de la mentira (Juan 8:44) por eso el fin que le espera es malo
Hasta aquí llego yo con este tema. Me despido citando las palabras del Señor Jesús El que tenga oídos para oír, oiga n
- El Señor viene -
Preparado por Alejandro Correa
Evangelista en la iglesia de Cristo en Comodoro Rivadavia (Chubut - Argentina
(Este sermón esta incluido en el libro Sermones listos para predicar - Tomo I)