EL PRIMER Y GRANDE MANDAMIENTO: AMAR A DIOS
PERO… ¿COMO SE LO DEMUESTRA?
El titulo del sermón de hoy está basado en una respuesta que dio el Señor Jesús ante una pregunta que le hicieron para tentarle. Le invito a leer Mateo 22:35-37 “35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: 36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, con toda tu mente.38 Este es el primero y grande mandamiento.” Debemos amar a Dios sobre todas las cosas, jamás debemos olvidarnos de esto hermanos.
La mayoría de las personas, sean cristianas o no, saben que el primer mandamiento es amar a Dios y que debemos amarlo con todo nuestro ser, pero lo que muchos ignoran es como se demuestra el amor por El.
Cuando uno pregunta a la gente ¿Ama usted a Dios? Generalmente la respuesta que se obtiene es un rotundo ¡Si lo amo! Y cuando se les pregunta ¿y cómo puede demostrar que realmente ama a Dios? Ahí comienzan a argumentar con todo tipo de cosas. Pero por más que sean lindas las cosas que salen de su boca, lo que menos dicen es lo que la Biblia enseña al respecto. En el sermón de hoy veremos dos cosas, ¿Cuál es la forma que demostramos nuestro amor por Dios? Y lo segundo tres beneficios que obtenemos por nuestra obediencia.
I. ¿COMO PODEMOS DEMOSTRAR QUE AMAMOS A DIOS?
Para responder a esta pregunta le invito a leer 1 Juan 5:3 ya que allí se nos dice en qué consiste el amor a Dios. 1 Juan 5:3 dice: “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.” Según este versículo, ¿cuál debería ser nuestra actitud hacia sus mandamientos? Debemos guardar sus mandamientos, ya que de esa forma demostramos nuestro amor por El. El que dice que le ama debe de guardar de continuo sus mandamientos, no ser selectivos.
Los mandamientos de Dios no son gravosos, o sea no son difíciles de cumplir. ¿Qué padre terrenal que ama a su hijo le daría un mandamiento que su hijo no pueda cumplir? Y lo mismo sucede con Dios, el no nos va a pedir cosas que nosotros no podamos cumplir. El nos creo y sabe lo que nosotros podemos hacer y que no.
Entonces la forma que demostramos nuestro amor por Dios es guardando sus mandamientos. Y es de la misma forma demostramos nuestro amor por el Señor Jesús, le invito a leer Juan 15: 4 Aquí el Señor dice: “Si me amáis, guardad mis mandamientos.”
Entonces, como vimos la única forma que tiene el cristiano de demostrar si su amor por Dios y por el Señor Jesús es verdadero, es guardando sus mandamientos.
Muchos dicen que aman a Dios y hablan lindo de Él, pero cuando se trata de obedecer la cosa cambia. Bueno estos son como aquellos que hablo el Señor Jesús en Marcos 7:6 cuando dijo: “Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí.” ¿Cómo sabemos si estamos lejos o cerca de Dios? ¿Cómo sabemos si estamos cerca o lejos del Señor Jesús? No por lo que hablamos de ellos, sino por si guardamos o no sus mandamientos.
Podemos decir que amamos al Señor con muestra boca, pero eso no es lo que pide el Señor Jesucristo, el claramente dice que si le amamos debemos guardar sus mandamientos. Es muy claro en esto. El que dice que le ama pero no guarda sus mandamientos ese amor es ficticio, esa persona se auto-engaña a sí misma. No podemos amar a Dios y al Señor Jesús y no hacer lo que ellos nos piden, ¿Entiende esto?
En Juan 14:21 el Señor Jesús dice claramente quien lo ama “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.” ¿Quién lo ama dice el Señor aquí?: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama” Dios y el Señor Jesús no pueden ser burlados. Ellos saben quien realmente les aman y quién no. Los que le aman son los que obedecen y guardan sus mandamientos. Si yo digo que soy cristiano, si yo me bautice y digo que amo al Señor debo guardar sus mandamientos, sino es pura charlatanería nomas de labios.
II. TRES BENEFICIOS POR GUARDAR LOS MANDAMIENTOS.
Ya sabiendo como demostramos nuestro amor por Dios y por el Señor Jesús ahora quiero ver brevemente tres beneficios que obtenemos por guardar sus mandamientos. Obviamente hay muchos más pero por cuestión de tiempo solo veremos tres.
El primer beneficio está en el texto que acabamos de leer de Juan 14:21, le invito a leerlo nuevamente. Aquí vemos al Señor decir que beneficio obtenemos por amarle, dice “y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.” Será amado por el Padre y el Hijo. El amor de Dios por aquellos que guarden los mandamientos de su Hijo no será como el amor que demuestra a todo el mundo (Juan 3:16), sino será mas allá que eso. Dígame si no es una tremenda bendición esta y solo por ser obedientes. Ser amados por ellos.
El segundo beneficio lo encontramos en Juan 15:10 “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.” Si guardamos sus mandamientos permaneceremos en su amor. Vemos que el Señor Jesús afirmo aquí que el guardo los mandamientos del Padre y por ello permaneció en su amor. Esto en verdad fue así. Le invito a leer Filipenses 2:8 “y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” El practicaba lo que demandaba a sus discípulos, era el ejemplo perfecto. El Señor Jesús fue obediente al Padre en todo y hasta el final por ello el Padre jamás lo desamparo, permaneció en su amor. Que beneficio más valioso obtenemos por la obediencia.
El tercer beneficio lo encontramos en 1 Juan 3:22 “y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” ¿Noto lo que dice aquí? La respuesta a nuestras oraciones está condicionada por la obediencia a los mandamientos del Señor y por hacer lo que es agradable delante de Él ¿Quiere que todas sus oraciones sean contestadas? Aquí le dice lo que tiene que hacer para que eso suceda.
V. CONCLUSION
Amados hermanos entonces recordemos que debemos amar a Dios porque ese es el primer y grande mandamiento. Y de igual forma debemos amar al Señor Jesucristo, nuestro Rey y Salvador. Y la manera que tenemos de demostrarlo es guardando sus mandamientos.
Dios nos ama a tal grado que envió a su hijo unigénito a morir en la cruz por nosotros (Juan 3:16) El Señor Jesús nos ama tanto que dio su vida por nosotros y lo único que nos piden es que los amemos guardando sus mandamientos. ¿Qué hará usted?
¿Qué obtenemos entonces si guardamos sus mandamientos? Beneficios, puros beneficios. ¿Dígame entonces hermano, hermana si no es beneficioso guardar los mandamientos que encontramos en el Nuevo Testamento para nosotros?
Si usted todavía no es cristiano, pero ama a Dios y al Señor Jesucristo la primer cosa que debe hacer para demostrarlo es obedeciendo lo que el Señor Jesús le pide que haga. Arrepentirse de sus pecados y bautizarse para ser salvo como dice Marcos 16:16. Si usted ama al Señor Jesús ¿Qué impide que usted le obedezca? ¿Qué impide que usted sea bautizado? Al final de la reunión usted puede pedir esto. No espere más hoy es el día de salvación.
Bueno hasta aquí llego yo con este sermón, esperando que haya servido para alentarle a obedecer a Dios en todo y guardar sus mandamientos. Finalizo citando las palabras del Señor Jesús que dice El que tenga oídos para oír oiga”
- EL SEÑOR VIENE -
Preparado por Alejandro Correa
Evangelista en la iglesia de Cristo en Comodoro Rivadavia (Chubut - Argentina)
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