EL PELIGRO DE DESCUIDAR LA SALVACIÓN
Hay un problema que ha afectado a la iglesia y es que muchos cristianos han dejado de congregarse. No hablo solo de los nuevos cristianos sino que también lo han dejado de hacer cristianos que llevaban años en la iglesia y que eran obreros activos.
A mediado de marzo del año pasado (2020) el gobierno (de Argentina) tuvo que tomar una serie de decisiones a causa del Covid-19 y entre ellas prohibieron las reuniones religiosas. Pero esta restricción duro solo unos meses ya que a fin de año (noviembre-diciembre) permitieron que las iglesias abran sus puertas nuevamente.[1] Y es allí cuando comenzó el problema, las reuniones podían realizarse pero a pesar de la permisiva, muchos, no volvieron a congregarse. Tal decisión que tomaron es realmente trágica ya que las consecuencias de tal acto son severas, según podemos leer en las páginas del Nuevo Testamento.
Hoy en este sermón vamos a ver el peligro al que se exponen tales cristianos, que voluntariamente decidieron dejar de congregarse, sin considerar las consecuencias de tal acto.
Para comenzar les invito a leer las palabras del apóstol Pablo que se encuentran en Filipenses 2:12 “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”. En esta exhortación el apóstol nos dice que debemos cuidar nuestra salvación con sumo cuidado, ya que esta es lo más valioso que nosotros tenemos. Sin ella sería imposible que entremos nosotros al cielo.
I. SEIS PASOS PARA OBTENER EL PERDÓN DE PECADOS Y LA SALVACIÓN
Recordemos que para obtener el perdón de pecados y ser salvos debemos hacer lo siguiente: 1. Oír la palabra de Dios (Romanos 10:17 “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”) 2. Creer en el Señor Jesús (Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”). 3 Arrepentirse de sus pecados (Hechos 17:30 “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”) 4. Confesar públicamente su fe en Cristo (Romanos 10:9 “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”). 5. Bautizarse (Marcos 16:16 “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”) y 6. Perseverar hasta el fin (Marcos 13:13 “… mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”). Como vera son seis cosas que debemos hacer no cinco.
En el momento de bautizarnos el creyente se une a Cristo y es igual que una boda, cuando el hombre y la mujer pactan unirse en matrimonio, este debe durar para toda la vida (Mateo 19:5,6), hasta que la muerte los separe (Romanos 7:2). Lo mismo sucede con la persona que se ha bautizado, debe permanecer fiel a Cristo hasta el final del tiempo o el final de sus días (Hebreos 3:14). Debe permanecer en la iglesia porque es allí donde el Señor le puso y le va a venir a buscar (Hechos 2:47)
Muchos cristianos están poniendo en riesgo su salvación porque han cumplido las cinco primeras cosas pero no le dan importancia a la sexta, que es perseverar hasta el fin. Han dejado de perseverar en las cosas que la Biblia nos dice que debemos hacer todos los domingos, tal como lo hacían los primeros cristianos: Hechos 2:42 “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” Este pasaje establece cuatro responsabilidades en las cuales el creyente debe perseverar.
El congregarnos es mandamiento: Esto lo podemos leer en Hebreos 10:25 “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
El propósito de congregarnos es estimular al hermano (Hebreos 10:24) y también hacer memoria del Señor Jesús participando del pan sin levadura y del jugo de la vid (Lucas 22:18-19; 1 Corintios 11:24-25), todos los domingos del año. Cuando un cristiano falta el domingo a la reunión (pudiéndolo hacer) ese acto le es considerado como pecado voluntario (Hebreos 10:26)
Las consecuencias por tal acto las puede leer en Hebreos 10:26-31 “26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. 28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. 31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!”
El no perseverar es como creer en vano. El apóstol Pablo dice en 1 Corintios 15:1-2 “1 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.” Si uno no persevera fielmente de nada sirvió que haya obedecido los cinco primeros pasos, aquí dice que se creyó “en vano”.
Dios no nos considera vencedores: Apocalipsis 3:5 dice “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.” ¿Leyó bien? Si un cristiano no persevera fielmente hasta el fin, Dios no lo considera un vencedor y su nombre va a ser borrado. Su nombre fue escrito en el libro de la vida el día que usted se bautizo, pero si no persevera ¡será borrado! Si eso sucede, el fin que le espera al cristiano infiel es muy trágico: Apocalipsis 20:15 “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” ¿Ve usted la seriedad de no perseverar fielmente?
Nosotros como discípulos de Cristo debemos guardar “todas las cosas” que El nos mando y no solo algunas, leamos Mateo 28:20 “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”
En este versículo podemos observar que claramente el Señor dice que debemos obedecer “todas las cosas” que el ordena no solo algunas.
II. CONSECUENCIAS POR NO OBEDECER
El no obedecer todo lo que el Señor nos manda, para el cristiano es muy peligroso ya que acarrea serias consecuencias. Por ejemplo leamos 2 Tesalonicenses 1:7-9 dice “7y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”. Como vemos aquí el castigo para los que no obedecen al Señor Jesús es muy trágico “sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”
III. CONSECUENCIAS POR DESCUIDAR LA SALVACIÓN
El primer pasaje que leímos fue Filipenses 2:12, ahí podíamos ver que el apóstol Pablo nos exhortaba diciendo “…ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”. ¿Y qué pasaría si no lo hago? Bueno, con referencia a esto le invito a leer Hebreos 2:2-3 “2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, 3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” Aquí el autor de hebreos hace una pregunta retorica la cual la respuesta es una sola, no se va a poder escapar por tal descuido de ninguna manera.
Sabemos que cuando el Señor Jesús cuando venga por segunda vez, pagara a cada uno conforme a las cosas que hicimos cuando estábamos en el cuerpo, sean buenas o malas, esto lo dice 2 Corintios 5:10 “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”
Toda transgresión y desobediencia va a recibir “justa retribución” ya que en la Biblia hay muchos pasajes que claramente nos dicen lo que nos sucederá si hacemos tal o cual cosa.
IV. CONCLUSIÓN
Si usted dejo de perseverar, si dejo de congregarse está en peligro, está descuidando su salvación “tan grande”. Arrepiéntase de su pecado y vuélvase a Dios mientras tiene la oportunidad.
No se auto engañe creyendo que solo por el solo hecho de que se bautizo y si parte de este mundo se va con Dios, porque esa es una gran mentira que no se encuentra en la Biblia. Claramente hemos leído que si descuidamos nuestra gran salvación, no escaparemos de la condenación eterna. Los únicos que van a poder estar en la presencia de Dios son los cristianos fieles no los infieles: Apocalipsis 21:7 “El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.”
Hasta aquí llego yo con este tema mis hermanos. Les aliento a ¡no dejar de congregarse y perseverar hasta el fin siendo fieles al Dios y al Señor Jesucristo.
Me despido citando las palabras del Señor Jesús El que tenga oídos para oír, oiga n
- El Señor viene -
Preparado por Alejandro Correa
Evangelista en la iglesia de Cristo en Comodoro Rivadavia (Chubut - Argentina)
(Este sermón esta incluido en el libro Sermones listos para predicar - Tomo I)
[1] Aquí se permite adaptar este texto con otra historia ya que tal vez este sermón se lea cuando el tema del covid-19 sea solo historia.