Principios teóricos

Introducción al uso de las TIC en el aula

Al igual que le concedemos importancia a enseñar habilidades básicas como lectura, redacción y matemáticas deberemos brindar a los alumnos los conocimientos básicos y habilidades que necesitan para ser eficaces en el mundo laboral y social del siglo XXI, es decir, todos aquellos que contribuyan a la alfabetización digital.


La tecnología puede ayudar a que las aulas se parezcan más a entornos del mundo real y a que preparen mejor a los alumnos para ingresar a una realidad laboral cada vez más conectada, globalmente competitiva y digitalmente alfabetizada. Asimismo, existen muchas tecnologías que pueden apoyar a los profesores a optimizar los procesos cotidianos e incrementar las oportunidades de incorporar el pensamiento crítico, la comunicación, la colaboración y la creatividad en el aprendizaje de los alumnos.


El uso de estas tecnologías en el aula ha sido consecuencia directa de la confluencia de dos movimientos que, combinados entre sí, han modificado los escenarios educativos como ningún otro factor lo había hecho antes.


El primero de ellos es el movimiento tecnológico, considerado por algunos expertos como la tercera revolución industrial. Este movimiento ha puesto al alcance del usuario cualquier tipo de información, aumentando exponencialmente la capacidad de acceder a la cultura. Esta revolución puede compararse con la que ocurrió allá por el siglo XV con el perfeccionamiento de la imprenta y la extensión de las artes gráficas . Posiblemente, la referida tercera revolución alcanzó su punto álgido en los años 90, con la aparición del world-wide web (www) que puso al alcance del usuario toda clase de información, en cualquier momento y lugar. La necesidad de acceder a toda esta cantidad de información, ha puesto el foco de las compañías tecnológicas en desarrollar dispositivos y herramientas a través de los cuáles se pueda conseguir dicho acceso de forma rápida y sencilla, lo que ha dado lugar al nacimiento del segundo movimiento.


El segundo movimiento estaría, por tanto, encuadrado en torno a las TIC, es decir, como acabo de mencionar los dispositivos y tecnologías a través de los cuales se puede obtener la información y compartirla en la world wide web.


Ambos movimientos han tenido tal repercusión en la sociedad actual que ésta ha pasado a denominarse Sociedad de la información, nomenclatura a partir de la cual surgió el término Sociedad del Conocimiento, empleada particularmente en medios académicos como alternativa a la anterior.


En esta Sociedad del Conocimiento, asimismo, nos encontramos con el surgimiento de nuevos conceptos que se ajustan más a los entornos de enseñanza-aprendizaje. Según la profesora Reig, hemos evolucionado dejando atrás las TIC (tecnologías de la información y comunicación) vistas como herramientas que nos permiten llegar a la información (y que han jugado un papel importantísimo) para considerar las TAC (tecnologías del aprendizaje y del conocimiento). Este concepto, creado por Vivancos, trata de explicar las nuevas posibilidades que las tecnologías abren a la educación, cuando éstas dejan de usarse como un elemento meramente instrumental cuyo objeto es hacer más eficiente el modelo educativo actual. Su nueva función pasa a ser posibilitar que “el contexto sociotecnológico genere un nuevo modelo de escuela que responda a las necesidades formativas de los ciudadanos” (Castañeda, Adell, “La anatomía de los PLEs”).

En consecuencia, podríamos haber denominado este curso como “Introducción al uso de las TAC en el aula”, ya que este término se ajusta más al objetivo que perseguimos con el uso de las tecnologías en las aulas y, además, se refiere (y por tanto incluye en su definición) el uso de las TIC, y un componente metodológico adecuado que contribuya a generar aprendizajes significativos en el que nuestros alumnos sepan en todo momento por qué, para qué y cómo aprenden.


Por último, nos encontramos con el concepto PLE. Según Stephen Downes, investigador del National Research Council de Canadá y experto en formación e-learning, se concibe el PLE como aquel entorno diseñado para estimular el aprendizaje a través de la inmersión en una comunidad, y no a través de una presentación de hechos. La misma Dolores Reig, lo considera una forma colaborativa de construir el conocimiento.

Una vez conceptualizado el nuevo paradigma TAC, cabe destacar el concepto TEP (Tecnologías del empoderamiento y la participación). Internet ya no se utiliza solo para comunicar información o divulgar conocimiento, sino que se utiliza para influir, para incidir, crear tendencias… y no por parte de unos pocos entendidos, sino por parte de todas las personas (o al menos todas las personas con acceso a Internet y un smartphone, tablet o PC en su poder…es decir, la mayoría de la población).

Renace el término “empowerment” con más fuerza (valga la redundancia) que nunca, y es que la máxima ‘poder para el pueblo’ parece ser que por fin ha llegado a su consecución. Por primera vez, la opinión de la gente puede ‘tumbar’ a una marca y todos somos co-creadores del conocimiento a nivel global. Nuestra opinión cuenta, y no sólo cuenta: aporta e influye.

Ante esta nueva realidad, nace, gracias a Dolors Reig, un término que aglutina a estas nuevas tecnologías que han hecho posible este cambio: las TEP (Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación); haciendo énfasis en esta nueva “democracia electrónica” o “ciberdemocracia”, como ella misma lo define, en la que las consideraciones de la gente se propagan por la red y las entidades que se precien deben escucharlas, tenerlas presente y actuar en consecuencia.

Las TEP, no sólo comunican, crean tendencias y transforman el entorno y, a nivel personal, ayudan a la autodeterminación, a la consecución real de los valores personales en acciones con un objetivo de incidencia social y autorrealización personal.


INTEGRACIÓN DE LOS TIC EN LOS CENTROS EDUCATIVOS

CURRICULUM DIGITAL DOCENTE

MODELOS PEDAGÓGICOS EN FUNCIÓN DE LOS RECURSOS

LAS TIC EN LA FORMACIÓN DE ADOLESCENTES Y ADULTOS

LAS TIC EN LA FORMACIÓN DE ADOLESCENTES Y ADULTOS

CÓMO HACER BÚSQUEDAS VERACES EN LA WEB

La web se ha convertido en un recurso indispensable para la educación. Imagínate pidiéndole a tus alumnos realizar un trabajo de investigación sin poder acceder a internet. ¿Sabrían por dónde empezar? ¿Enciclopedias, revistas,...? Prácticamente impensable

La búsqueda de información no se detiene en los entornos reales, una persona puede buscar información sobre cine, un acontecimiento mundial reciente, o el resultado de un partido . En cualquiera de estos casos, es importante pensar críticamente para encontrar información que sea útil y fiable.


  • Dónde


¿Dónde se publica el contenido? Las noticias, información u opiniones sobre un tema pueden ser presentadas desde distintos puntos de vista según su lugar de publicación. Pregúntate: ¿qué tipo de sitio web es? ¿Es un sitio de negocios? ¿Es una fuente de noticias? ¿Un blog personal? Una vez sepas ante qué tipo de sitio web te encuentras, pregúntate: ¿cuál es el propósito del sitio? ¿Vender algo, informar, enseñar, persuadir, entretener?


  • Quién


Hoy en día, cualquier persona puede escribir artículos en internet, pero no todos son expertos. Aunque algunas fuentes pueden ser anónimas, siempre es una buena práctica identificar al autor al principio o al final de un texto, y hacer una búsqueda para conocer sus calificaciones.


  • Qué


¿Qué punto de vista tiene el sitio? ¿Qué información, ideas u opiniones se incluyen, y qué información, ideas u opiniones se omiten? ¿El autor presenta la información de manera equilibrada e imparcial? Siempre hay al menos dos versiones de una misma historia. Puedes seguir la "regla de 3" comparando 3 fuentes de información e incluyendo un punto de vista opuesto.


  • Cuándo


Finalmente, una buena práctica es buscar la fecha de publicación para saber si la información es actual y precisa. Si bien en algunos casos esto puede ser innecesario, es importante verificarla sobre todo en los acontecimientos recientes.


Ahora tienes algunos criterios que puedes usar cada vez que busques información en la web. Recuerda verificar siempre los hechos y comparar al menos tres fuentes distintas antes de llegar a una conclusión.