Aunque es uno de los estados más pequeños de México, Colima tiene una economía dinámica gracias a su puerto, agricultura y turismo.
El Puerto de Manzanillo es el motor económico más importante del estado.
Es considerado el puerto comercial más relevante del Pacífico mexicano, ya que mueve gran parte de la mercancía que entra y sale del país hacia Asia y América.
Gracias a él, se han desarrollado servicios de transporte, logística, comercio y almacenamiento.
La fertilidad de sus valles permite una producción agrícola muy importante.
Colima es líder en la producción de limón mexicano, pero también cultiva plátano, coco, mango, papaya, café y caña de azúcar.
En zonas de montaña se produce maíz, frijol y algunos cultivos de temporal.
La economía de Colima también se fortalece gracias a la pesca, la minería y el turismo, tres actividades clave que aprovechan sus recursos naturales y su ubicación estratégica.
Pesca: La costa colimense en el Pacífico es rica en especies marinas como atún, pez vela, marlin, tiburón y camarón. Manzanillo es conocido como la capital mundial del pez vela, lo que impulsa tanto la pesca comercial como la pesca deportiva.
Minería: En el municipio de Minatitlán se encuentra uno de los yacimientos de hierro más grandes de México, lo que hace de la minería una actividad muy importante para el estado. También se extraen minerales no metálicos como arena, grava y piedra.
Turismo: Las playas como Manzanillo, Cuyutlán y Playa de Oro, el Volcán de Fuego, la Laguna de Cuyutlán y el Pueblo Mágico de Comala convierten a Colima en un destino turístico atractivo. Además, el arribo de cruceros internacionales al puerto de Manzanillo genera una importante derrama económica.
Se desarrollan industrias relacionadas con la transformación de alimentos, bebidas y materiales de construcción.
El sector de los servicios (comercio, educación, transporte, finanzas) es cada vez más fuerte y representa gran parte del empleo estatal.