El verdadero chef de esta historia
Don Mixiote nace inspirado en la historia de nuestros abuelos, dos personas que construyeron su vida con trabajo, humildad y generosidad.
Nuestro abuelo, un hombre de pueblo, aprendió desde niño el valor del esfuerzo, la honestidad y la importancia de ayudar a los demás. Hijo de una familia campesina, creció entre el campo, las cosechas y las enseñanzas de su padre, agricultor y apicultor. Con trabajo y visión construyó su propio camino y abrió una de las primeras tiendas del pueblo, la cual con el paso de los años se convirtió en una de las más importantes y apreciadas por la comunidad.
Pero aquella tienda era mucho más que un negocio. Era un lugar donde la gente se encontraba, conversaba, compartía historias y encontraba una mano amiga cuando la necesitaba. Junto a nuestra abuela formó una familia de nueve hijos, a quienes enseñaron que el trabajo, la unión y el respeto son la base de todo.
La vida en casa siempre estaba llena de actividad. Además de la tienda, nuestros abuelos criaban gallinas, gallos, conejos, guajolotes y otros animales que formaban parte del sustento familiar. Los fines de semana preparaban carnitas y cada uno de sus hijos tenía una responsabilidad dentro de las distintas actividades del hogar y los negocios familiares. Entre el trabajo, las enseñanzas y las risas del día a día, todos aprendieron el valor de colaborar, ayudar y salir adelante juntos.
Pero si hay algo que todos recuerdan de ellos, no es solamente su espíritu emprendedor, sino la forma en que abrieron las puertas de su hogar a los demás.
Cuando llegaba la feria del pueblo, la casa de nuestros abuelos se convertía en un punto de encuentro. Familiares, amigos, vecinos y visitantes siempre encontraban un lugar donde sentarse, una sonrisa que los recibiera y, sobre todo, un plato de comida en la mesa. No importaba si llegaban con un regalo, con un agradecimiento o simplemente con ganas de convivir; todos eran bienvenidos.
En aquella casa aprendimos que la comida es mucho más que alimento. Es compañía, conversación, recuerdos y cariño. Aprendimos que una mesa compartida une generaciones, fortalece amistades y convierte a desconocidos en amigos.
Las personas que más nos marcan nunca se van del todo. Permanecen en las tradiciones que nos heredaron, en los valores que nos enseñaron y en los momentos que compartimos con quienes amamos. Así viven nuestros abuelos en Don Mixiote: en cada receta, en cada mesa reunida y en cada recuerdo que sigue alimentando nuestro corazón.
Don Mixiote es un homenaje a los valores que los abuelos nos heredan: el trabajo honesto, la hospitalidad, la unión familiar y el amor por la buena comida. Cada mixiote que preparamos busca rescatar ese espíritu de hogar. Queremos que cada pedido llegue a tu mesa con el mismo cariño con el que ellos recibían a quienes cruzaban su puerta.
Porque creemos que las mejores historias comienzan alrededor de una buena mesa, rodeados de quienes más queremos.
Don Mixiote
Con sello de casa.