Es importante que el sustrato se mantenga permanentemente mojado y que, incluso cuando están plantadas en maceta, cuenten de remanente de agua en el plato inferior de la maceta que puedan absorber si lo desean. Puede parecernos que este encharcamiento es perjudicial si tenemos en nuestra mente la pauta de riego de otras plantas, lo cierto es que para este tipo de vegetal será clave para su desarrollo.
El agua es tan fundamental que siempre tendrá que ser de lluvia o destilada, ya que tanto la que sale del grifo como la embotellada pueden ser demasiado alcalinas para este tipo de plantas.
¿Es necesario alimentar las plantas?...
La respuesta es no, estas plantas cazan solas son depredadoras, crean hojas simulando ser trampas y engañan a sus presas, ellas generan un néctar y ademas de tener colores muy atractivos para los insectos, tienen un método muy eficaz para atraparlos. Pueden ser trampas pegajosas como las droseras, tubos llenos de líquidos como las sarracenias o bocas como las venus atrapamoscas, lo recomendado es no sobre alimentarlas. Y mejor aun es dejarlas que ellas atrapen insectos aun que nos perdamos la acción.
Luz y temperatura también juegan un papel fundamental. Si bien las matas carnívoras demandan una alta luminosidad, tendremos que evitar siempre la incidencia directa de sol porque puede quemar sus hojas. Y si queremos que crezcan vigorosamente, nada como mantenerlas en ambientes con una temperatura estable en torno a los 20 grados.
Llamativas y exóticas, las plantas carnívoras son una de las familias vegetales más fascinantes de la naturaleza. Unas matas, casi depredadoras, que se caracterizan por reaccionar ante determinados estímulos externos: los insectos. Estamos ante una peculiar familia vegetal que merece la pena conocer de cerca para poder descubrir lo increíble que puede llegar a ser la vida natural.
La mayoría de plantas carnívoras requieren de bastantes cuidados para poder tenerlas en casa o en el jardín adecuadamente. Estos son algunos puntos clave de los cuidados de las plantas carnívoras:
Muchas de ellas son plantas tropicales, y requieren que su sustrato esté permanentemente húmedo y sus hojas sean espolvoreadas con agua casi a diario.
También son muchas las que precisan sustratos con un alto porcentaje de musgo, debido precisamente a esos entornos húmedos y tropicales de los que vienen. Este es un punto que no debe pasarse por alto, y es muy probable que tu planta carnívora acabe teniendo problemas si no le das un sustrato con musgo.
Además, las plantas carnívoras no toleran bien la incidencia de la luz solar directa, especialmente en las horas más intensas. Algunas de ellas, de hecho, pueden llegar a adquirir una coloración roja intensa en sus hojas o trampas al exponerse a la luz directa, aunque nunca debe hacerse en las horas de luz más fuerte.